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lunes, 30 de mayo de 2011

Pedro Pablo Oliva ¿Agente de la CIA?

Pedro Pablo Oliva


Agente de la CIA


Por:Juan Orlando Pérez
27 de mayo de 2011

Si uno se guía por la prensa cubana, la CIA tiene más agentes en la isla que en ninguna otra parte del mundo. Más que en Moscú o Londres. Más que en Beijing o Islamabad. Debe ser por eso, por la obsesiva atención que la agencia le presta a Cuba, que les tomó más de diez años capturar a Osama Bin Laden.

Todos los cubanos que alguna vez hayan dejado escapar siquiera la más mansa queja, hayan hecho el más suave mohín de impaciencia o molestia, son sospechosos de ser agentes de la CIA. Yoani Sánchez es agente de la CIA. Guillermo Fariñas, agente de la CIA. Gorki Águila, de la CIA. Las Damas de Blanco, todas, sin excepción, gladiolo por gladiolo, de la CIA. Pedro Pablo Oliva, Premio Nacional de Artes Plásticas, de la CIA, probablemente del Comando Artístico-Literario. El Cristo de la Bahía de La Habana, el Martí del Turquino, la chismosa Giraldilla, son, los tres, malévolos agentes de la CIA, aborrecibles vendepatrias, mercenarios al servicio del Enemigo. Pensándolo bien, no deberíamos excluir de nuestras sospechas ni siquiera al mismísimo Fidel Castro. ¿Acaso no es difícil de creer la historia de que la CIA fracasó 638 veces en su plan de asesinar al líder cubano? Un cínico diría que la CIA contrató para tan grave empresa a una pandilla de idiotas, o que en cada caso les dio instrucciones precisas de fallar. Raúl Castro, que a lo mejor también es de la CIA (si no, ¿cómo se explica que haya formado, deliberadamente, el gobierno más inepto de la historia de Cuba?) debería ordenar, si de verdad no lo es, una urgente investigación de los vínculos entre su hermano mayor y la tenebrosa agencia norteamericana. Quizás encuentre una convincente explicación de por qué a lo largo de tantos años Fidel saboteó, con misteriosa persistencia, interponiendo su autoridad y sus frecuentemente descabelladas ideas, cualquier provechoso proyecto o consejo de sus propios ministros que hubiera hecho la vida de los cubanos un poco menos difícil. Si la Seguridad del Estado detuviera, como sospechoso de colaborar con la CIA, a cada individuo cuyas acciones, tras cuidadosa recapitulación, pudieran ser calificadas como contrarias u hostiles al alto ideal de la Revolución o inconvenientes a su progreso, se quedaría el Buró Político del Partido Comunista de Cuba sin miembros, y la Asamblea Provincial del Poder Popular de la provincia de Pinar del Río, de la que el pintor Oliva fue expulsado la semana pasada por contrarrevolucionario, tendría que ser definitivamente cerrada. Lo primero nadie lo lamentaría; lo segundo ni siquiera sería notado.

Según ha contado el propio Oliva, un miembro de la Asamblea pinareña lo denunció ante sus colegas, y exigió que el benemérito autor de “El Gran Apagón” y muchos otros cuadros sublimes fuera despojado de su título y su escaño. El Ministro del Interior de Cuba, el general Abelardo Colomé, tendría que arrestar en el acto a ese delegado que denunció a Oliva, puesto que nadie más que la CIA podría haberlo convencido de hacer algo tan evidentemente estúpido y contraproducente. No han llegado reportes de que Oliva haya sido defendido por al menos uno de sus colegas en la Asamblea, lo cual debería ser suficiente para que el general Colomé los arrestara a todos y los sometiera a meticulosos interrogatorios en Villa Marista, la Lublianka cubana. Pero el caso es más complicado de lo que parece. Resulta difícil imaginar que un insignificante delegado de la Asamblea Provincial pinareña, una institución notable solo por su absoluta, devastadora irrelevancia, tomara la iniciativa de denunciar como contrarrevolucionario a uno de los artistas más ilustres de Cuba. ¿Qué bicho picó a ese hombre? ¿Quién se cree que es, Torquemada, Saint Just, Beria? Parece más probable que ese anónimo inquisidor pinareño haya seguido órdenes que no pudieron venir más que de alguien con suficiente autoridad para atreverse a atacar a un artista tan reputado y estimado como Oliva. ¿Quizás el propio general Colomé? Nadie se atrevería a sugerir que el Ministro del Interior de Cuba es agente de la CIA, pero habría que considerar esa hipótesis seriamente si se comprueba que fue él quien dio una orden que, a todas luces, no podría beneficiar más que al Enemigo. Pero, ¿terminará en el general Colomé la conspiración? ¿Acaso no habrá obtenido el general la aprobación de su jefe, de Raúl Castro mismo? Al menos, es posible imaginar que la acción contra Oliva fue consultada con el Ministro de Cultura, el descolorido Abel Prieto, un ex escritor que, o bien tiene aún menos influencia de la que se le atribuía, que ya era muy poca, y por eso no detuvo la maniobra contra el pintor pinareño, o bien es agente de la CIA él también, lo cual explicaría que haya consentido con ese despropósito, y que no haya, como se esperaría de un hombre más íntegro que se viera en tan humillante situación, renunciado a su paupérrimo cargo. No se ha oído que la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la bulliciosamente dócil UNEAC, haya protestado, u ofrecido a Oliva su solidaridad y protección, así que quizás su presidente, Miguel Barniz, y toda su calcárea plana mayor, sean también asalariados de Langley. Y no nos detengamos ahí, porque deben ser también de la CIA esos famosos artistas cubanos cuyas epístolas, borboteantes de sonido y de furia, aparecen en los periódicos cada vez que una supuesta campaña mediática internacional ofende la sensibilidad y el honor de los líderes del país. Si alguno de ellos ha llamado a Oliva para expresarle su simpatía, no lo podemos saber, pero los que no lo hayan hecho, o no hayan pedido a la presidencia de la UNEAC una reunión urgente para organizar una contraofensiva política e intelectual contra los dinosaurios de la Asamblea pinareña y sus titiriteros, le han hecho a la CIA un estimable servicio. Quizás este desaguisado haya ya movido a algunos resabiosos intelectuales cubanos a usar el arma más mortífera que poseen, los correos electrónicos, para manifestar su disgusto y demandar una inmediata reparación del agravio infligido a su colega. Si ni siquiera esto ocurre, una nueva guerrita de emails, de las que cada cierto tiempo asolan La Habana, o, para marchar con los tiempos, una vigorosa, colérica manifestación por las anchas avenidas de Facebook, podríamos concluir que la CIA los tiene a todos en su bolsillo.

Hasta yo debo ser de la CIA, por estar escribiendo estas líneas en vez de tomar un bote, cruzar el Atlántico y desembarcar, apostólicamente, en Playitas de Cajobabo. Pero, si soy de la CIA, he olvidado cuándo me reclutaron, la agencia debe haber borrado de mi memoria todo vestigio de ese momento, con el ladino propósito de que yo me pueda conducir, inmaculadamente, como si fuera un ciudadano común, ordinarísimo, y no un espía internacional. Debe ser por eso mismo que tampoco me paga, para que nadie pueda reprocharme que vivo del oro de Washington. En esta tragicomedia, el único que al final no parece ser realmente agente de la CIA es Pedro Pablo Oliva. Nada de lo que dijo Oliva al programa “La Tarde se Mueve”, de Miami, o a varios entrevistadores anteriores, o la carta que envió Yoani Sánchez, y que esta publicó en su blog, Generación Y, podría justificar los calificativos de “disidente”, “contrarrevolucionario”, “traidor a la Patria” y “anexionista”, que le dedicaron al pintor, según su propio relato, sus colegas en la Asamblea pinareña. A Edmundo García, de “La Tarde se Mueve”, Oliva le dijo, por ejemplo, que el prodigioso progreso de las artes plásticas en Cuba durante los últimos cincuenta años no hubiera sido posible sin la revolución de 1959. “Yo creo que yo soy pintor, lo reconozco, pintor, gracias al hecho mismo de la Revolución, si no hubiera estado haciendo cualquier cosa en Pinar del Río. Eso se lo tengo que agradecer, como se lo tiene que agradecer Ever Fonseca, Tomás Sánchez, Fabelo, todos, Chocolate, hay que agradecérselo totalmente”. Cuando García le preguntó, directamente, qué era Fidel para él, Oliva respondió, muy conmovedoramente (¡qué listos son los expertos de la CIA si escriben líneas como estas!): “Una gente que intentó cambiar su mundo, el mundo que lo rodeaba, que intentó apostar a ideas nuevas, que no siempre se logra. Creo que logró algunas cosas pero otras no, otras se quedaron en sus grandes proyectos”. Oliva mencionó que había estado leyendo por esos días La Historia me Absolverá, el alegato de autodefensa de Fidel en el juicio por el asalto al cuartel Moncada, en 1953. “Me he dado cuenta de cuántas cosas soñó buenas, maravillosas, pero que realmente no pudo hacer. Yo hoy lo analizo y siento que casi es el libro más disidente que tiene este país, lo digo de corazón, porque he leído cada sueño que quiso hacer y que ya no se puede hacer, ni siquiera en estos cincuenta años lo logró, algunas, pero otras no”. García (que debe ser agente de la CIA, aunque Diario de Cuba insista en llamarlo “locutor procastrista”) preguntó entonces a Oliva si sentía “ternura” por Fidel. Una pregunta así, tan insidiosa, solo puede haberla formulado un virulento enemigo de la Revolución Cubana. Oliva replicó, discretamente: “Siento ternura por cualquier hombre que se haya propuesto mejorar el mundo, intentar cambiarlo y hacerlo mejor, que no lo haya logrado es otra cosa”. García insistió: “¿Y por Fidel?” Oliva cedió: “Siento esa ternura. Es un hombre que intentó cambiar el mundo”. Oliva no necesitaba, realmente, explicar sus sentimientos por Fidel, o incluso, por la revolución. Fidel, José Martí y otros personajes, símbolos y alegorías de la historia reciente de Cuba, aparecen continuamente en sus cuadros, arropados por la ternura, la tristeza, la honda perplejidad, la exasperada decepción y, en ocasiones, la juguetona ironía del autor. Pero una mezcla tan intrincada de ideas y sentimientos es muy peligrosa en un país estrictamente regido por la enteca literalidad de la ortodoxia ideológica. A los politicastros de la isla se les nubla el entendimiento y se les desordena la razón si se les quita una coma de lugar, si uno trueca una palabra por su más gentil sinónimo, si uno evita repetir los clichés, cursilerías y barrabasadas que acreditan en la Cuba oficial la corrección ideológica y dice lo mismo, pero en más tolerable español. Peor aún si no se trata solo de una cuestión de estilo, sino, más evidentemente, de contenido. A García, Oliva le dijo que era partidario de “la creación, de la formación de otro partido en el país”. El entrevistador preguntó si otro partido político en Cuba no sería “automáticamente, el partido de los norteamericanos”. Y aquí viene la prueba irrefutable de que Pedro Pablo Oliva no es agente de la CIA, sino un buen hombre, supremamente inteligente, pero algo ingenuo. Ni el peor, más despistado, más lerdo de los agentes de Langley habría dicho esto en una entrevista: “No necesariamente tiene que ser un partido que acepte financiación de Estados Unidos, ¿por qué?, ¿por qué tiene que ser así? No necesariamente, hay cubanos aquí que no necesitan eso, que tienen su pensamiento, su lucidez, su manera de ver el mundo y no necesariamente hay que tener un apoyo de Estados Unidos, ¿por qué?” Oliva no se dio cuenta de lo que cualquier bien entrenado agente hubiera notado en el acto, que su idea del otro partido, tan sencilla y lógica y bien intencionada, era antagónica con el principio clave del sistema político cubano, el monopolio absoluto del poder en manos ya no de un partido, ya no de medio millón de militantes comunistas, sino de una reducidísima e infértil élite que ha terminado por creer que ellos, esos quince o veinte individuos, son Cuba, y que cualquiera que desafíe su poder comete un crimen contra la patria. Un agente de la CIA, más astutamente, le hubiera dicho a García palabra por palabra lo que el general Colomé y su jefe habrían querido oír. ¿No es acaso la principal misión de un agente sobrevivir, pasar desapercibido, no ser descubierto, denunciado y ejecutado?

Oliva cometió otro desliz, aún más grave que sus declaraciones a “La Tarde se Mueve”. Hace unos meses, la Casa-Taller del pintor en la ciudad de Pinar del Río fue acosada por turbas que, con bien planeada espontaneidad, protestaban por unas “acciones plásticas” que la entonces esposa de Oliva, la artista Yamilia Pérez Estrella, había intentado realizar. Yoani Sánchez, que había visitado a la pareja en su casa pinareña poco antes, recomendó a Oliva que se pronunciara públicamente sobre el incidente. Oliva siguió su consejo, pero en vez de publicar en Granma o Juventud Rebelde o el infame Cubadebate una nota denunciando a su esposa y admitiendo su propia culpa en aquellos sucesos, decidió escribir una carta a Yoani en la que, todavía molesto por lo ocurrido, se despachaba. “Estoy, estuve y estaré en contra de cualquier uso de la violencia manipulada o no para acallar un pensamiento o una idea… resulta realmente bochornoso intentar con agresividad imponer un pensamiento o intentar hacerlo desde la intimidación. Todo acto de este tipo genera rechazo y repulsión y en nada ayuda en la tan necesaria unidad de este país marcado por conflictos políticos y familiares”. Y más: “Sueño con una sociedad diferente, utopía de este hombre que soy y que ha vivido años tras años aciertos y fracasos, pero que no cesa de luchar por ese sueño”. Y de nuevo, la idea de otro partido: “Soy, Yoani, de los que cree que los contrarios necesitan expresarse como lo hacen el día y la noche, lo húmedo y lo seco, creo sin miedo en la necesidad de más de un partido porque las personas tienen derecho a agruparse por afinidad de pensamientos o filosofías o por la preciosa coincidencia de soñar”. He aquí el programa de ese partido (díganme si parece inventado por la CIA): “Si me preguntaran un día (cosa que dudo) a qué partido me gustaría pertenecer respondería que a uno que no encierre a sus hijos por pensar diferente, a ese que permita el fluir de las ideas como el río corre entre las dos orillas, a ese que me enseñe que sus hijos estén donde estén recibirán el dulce abrazo de la patria, ese que respete que una mujer ame a otra mujer y un hombre a otro hombre. Aquel que cultive paso a paso el encantador embrujo del amor. Ese que te enseñe el horizonte no como fin sino como comienzo, ese partido que no te diga -esto es, sino que sea abierto como las alas de una mariposa, el que cuide a sus hijos del fantasma odioso del hambre y el terrible flagelo de los dogmas. Un partido que como fin entienda que las nuevas generaciones necesitan dirigir el país y expresarse como se expresa el viento y la lluvia, y muchas cosas más, Yoani, que sería interminable nombrar y que forman parte de ese sueño al que aspira este hombre”. Terminaba diciendo algo fantásticamente obvio: “Te aseguro, Yoani, que este hombre vive sin miedo. Mi cariño hacia ti, tu Pedro Pablo Oliva”. ¿Cariño? ¿Por la ciberterrorista Yoani Sánchez? ¿Por la mercenaria Yoani Sánchez? ¿Por la, gusana, vendepatria, agente de la CIA, ojalá que se muera, Yoani Sánchez? La Asamblea Provincial del Poder Popular de Pinar del Río decidió que esa era prueba suficiente de que Oliva mantenía “relaciones de amistad” con “elementos contrarrevolucionarios” y que se había pasado a “las filas de la disidencia”. Oliva les respondió como se merecían esos bárbaros: “Mis amigos los escojo yo".
"Saturno jugando con sus hijos."
Pedro Pablo Oliva (1990).

A la CIA este episodio le tiene que haber proporcionado mucha satisfacción. El trabajo que realizan sus agentes en la isla es cada vez más eficiente. La siniestra agencia, que fue derrotada contundentemente en Cuba en los años sesenta, y que ha seguido conspirando contra el gobierno de la isla desde entonces, ha encontrado agentes mucho más disciplinados y letales que los burdos criminales de antaño, carniceros sin seso ni arte como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, que cometieron crímenes horripilantes pero no causaron el menor daño político a Fidel Castro y su revolución. Astutamente, la CIA parece haber descubierto que asaltar las embajadas cubanas, quemar cañaverales o hacer explotar aviones civiles en pleno vuelo es un procedimiento menos recomendable que dejar que una nueva generación de agentes haga, lenta y brutalmente, su trabajo. Oh, no Yoani Sánchez. Ni Fariñas, ni Gorki, ni la Giraldilla. No Pedro Pablo Oliva, por supuesto. A la Seguridad del Estado y a algunos periodistas cubanos les sorprendería descubrir que uno puede llegar a disentir profundamente del gobierno de la isla, incluso a oponerse en totalidad a su ideología y comportamiento, sin haber hecho jamás contacto con la CIA. Por imposible que les parezca a esos periodistas, hay algunos cubanos que han llegado por sí solos, sin la mefistofélica influencia del Enemigo, a la convicción de que el país tiene que cambiar profundamente, urgentemente. Los mejores agentes que la CIA tiene en la isla no son Yoani ni el pintor Oliva, sino la incompetencia, la violencia, la terquedad y la arrogante imbecilidad de los líderes cubanos, y la cobardía de todos nosotros. Por complicidad con el desastre, o por apatía, o por miedo, todos hemos terminado haciéndole el trabajo a la agencia. Y lo peor, gratis.
Tomado de
http://baracuteycubano.blogspot.com/2011/05/cuba-el-relevante-pintor-pedro-pablo.html
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sábado, 28 de mayo de 2011

Del otro lado del mar




DEL OTRO LADO DEL MAR

Allá se quedaron ilusiones y anhelos
se quedaron amores que no puedo olvidar
se quedaron mis sueños y mis desvelos
bajo aquel hermoso pedazo de cielo
Allá... del otro lado del mar.

Allá se quedaron las huellas de mi infancia
ilusiones dormidas que ansían despertar
de mi bello jardín se quedó la fragancia
allá... muy lejos en la triste distancia
Allá... del otro lado del mar.

Allá se quedaron los azules valles
los campos de caña... el verde palmar
se quedó mi pueblo con sus quietas calles
se quedaron mis risas, mis penas, mi ayes...
Allá... del otro lado del mar.

Allá se quedaron los viejos amigos,
se quedaron mis noches... se quedó mi soñar
se quedó aquel lucero que soñó conmigo
que fue de mis penas un mudo testigo
Allá... del otro lado del mar.

Allá se quedó rugiendo el tirano
que quiere a mi pueblo asfixiar...
empuñando el azor en su mano,
verdugo implacable que azota al cubano
Allá... del otro lado del mar.

Allá se quedaron pasiones dormidas
se quedaron angustias... se quedó mi pesar...
mi alma fallece del dolor oprimida
porque allá se quedó LO MEJOR DE MI VIDA
Allá... DEL OTRO LADO DEL MAR.

Félix Pages-Romeo.
http://www.felixpages.com/


viernes, 27 de mayo de 2011

Tarde o temprano el régimen de Hugo Chavez caerá...



Simón Weisenthal
Por Luis Manuel Aguana
(Dedicado a mi hermano Raúl Luis Aguana, abogado y autor de la idea, dispuesto a seguir los pasos de Simon Weisenthal).
Esto terminará. Tarde o temprano el régimen de Hugo Chávez caerá. Su herencia será una nación dividida, un país arruinado y endeudado hasta los tuétanos, un parque industrial destruido, la mayoría de nuestra sangre vital ausente porque consiguieron otros horizontes donde desarrollarse como personas y profesionales. Por más de una década los venezolanos hemos contemplado un gobierno desmantelar una a una nuestras instituciones más preciadas. Y lo peor es que ese desmantelamiento ha contado con la ayuda y complicidad abierta de personajes con nombre y apellido que han atropellado los derechos humanos de las personas a los ojos impávidos de todos nosotros. Un juez pone en la cárcel por 30 años a los Comisarios sin una sola prueba, un Contralor persigue sin ningún rubor a cualquier dirigente que ponga en problemas la elección de algún candidato del gobierno, los Ministros del régimen y los familiares directos de la familia del Presidente se enriquecen a los ojos de todos sin que opere el más mínimo resquicio de justicia. Se han perdido alimentos en contenedores por valor de muchísimos millones de dólares y los Diputados, con nombre y apellido, de la Asamblea Nacional del gobierno se niegan a investigar, encubriendo flagrantemente un delito, que mas allá del delito de corrupción, es un delito en contra de la humanidad de miles de compatriotas que escarban la basura para buscar alimento. Un agricultor llamado Franklin Brito muere de mengua porque un funcionario con nombre y apellido decidió no entregarle lo que era suyo y una Juez llamada María Afiuni es atropellada en su condición humana por dar un fallo a derecho por una funcionaria, con nombre y apellido, a cargo de un penal de mujeres.

Pero esto terminará, tarde o temprano terminará. Y volveremos a reconstruir. Pero será imposible hacerlo sin que se haga justicia a una época de oscurantismo y persecución. Sin creer ingenuamente que volveremos a ser los venezolanos de antes, tendremos que volver a convivir. Y para eso necesitaremos que se haga justicia. Cuando el régimen termine, Hugo Chávez será el principal pero solo uno de los muchísimos responsables de esta tragedia que se llamó la Revolución Bolivariana. Y huirán, huirán los Magistrados cómplices, los Fiscales, los Ministros, los Narco-Generales, huirán como en su momento huyeron muchísimos oficiales de la SS alemanas culpables de delitos contra la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial, con sus bolsillos rellenos de dinero de la corrupción de muchos años. Se esconderán en muchos países del mundo con otros nombres huyendo del brazo de la justicia que necesariamente prevalecerá en Venezuela.

Y como lo hizo en su oportunidad Simon Weisenthal al no olvidar la tragedia del pueblo judío en Europa, habrá venezolanos que no olvidarán la tragedia de Venezuela en estos años de ignominia. Weisenthal, tras haber estado prisionero en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, dedicó gran parte de su vida, a no olvidar y a localizar e identificar criminales de guerra nazis que se encontraban fugitivos y llevarlos a la justicia. Me puedo imaginar al Simon Weisenthal venezolano encontrando e identificando a Luisa Estela Morales en una peluquería en Buenos Aires con el supuesto nombre de Beatriz Algonzaga, o como lo hizo con Aldolf Eichman, secuestrando a Diosdado Cabello de un taller mecánico en Brasil en donde laboraba como perito automotriz. Solo imagínense a Nicolás Maduro en su trabajo de chofer de autobús en Montevideo y de pronto un comando lo baja del autobús y lo mete en el baúl de un carro para traerlo a la justicia venezolana. O a Juan Barreto localizado luego de mucha investigación, trabajando en un bar de travestis en Lima. Tendría un trabajo interesante e intenso esta versión venezolana del cazador judío y tendría mucha colaboración al ser bastante la gente que ha sido afectada por los desmanes de este régimen. No se sonrían, pero esa puede ser perfectamente una versión de nuestro futuro cercano.

No puede ser posible que tanto funcionario público, afecto a este régimen, se olvide que están delinquiendo por temor a perder un puesto de trabajo. Deben entender que esto no es más que un gobierno que pasará, muy malo pero que pasará como tantos otros. La actitud de la Juez Afiuni al actuar de conciencia en el caso que la condujo a prisión nos da la medida de que si existe gente decente y con coraje que hace su trabajo, independientemente del temor. Si todos no tuvieran temor otro gallo le cantara al gobierno. ¿Que locura colectiva esta pasando aquí? Pensará de verdad la Directora del penal donde se encontraba la Juez Afiuni, que no pagará por los delitos de persecución y maltrato a un ser humano y en especial a una mujer enferma? Pensarán los funcionarios que condenaron a los Comisarios a 30 años que eso pasará debajo de la mesa y no pagarán por eso? Pensará de verdad la funcionario que ha perseguido a Biaggio Pilieri que quedará tan campante en el país después de haber pisoteado la justicia como lo hecho? Todos ellos se irán corriendo del país al caer el régimen y serán perseguidos y encontrados por nuestro Simon Weisenthal.

Creo que no habrá un solo cazador sino muchos. Y eso les debería atemorizar a esta pléyade de áulicos del régimen que, tratando de ganar indulgencias, han pisoteado nuestra venezolanidad, nuestra forma de ser como pueblo, nuestra historia. Nunca como ahora había habido tanta iniquidad y tanta maldad persecutoria, ni siquiera cuando Gómez, respetando las distancias. Hasta en el castillo de Puerto Cabello que era donde encerraban a los opositores del régimen de Juan Vicente Gómez y botaban la llave, los esbirros tenían la decencia de dejar pasar para el preso la guitarra del compadre Venancio Laya. Es por eso que así como Hugo Chávez quedará preso en La Haya, el resto de los responsables de esta tragedia no dormirán por el temor a ser encontrados. Y ojala que nuestro Simon Weisenthal tampoco duerma hasta encontrarlos a todos…

jueves, 26 de mayo de 2011

Otro cubano, patriota de verdad, que se nos va sin ver a Cuba Libre.


Adolfo Rivero Caro.
En paz descanse su alma, ya que en vida sufrió, como pocos, la angustia de ver a Cuba esclavizada por la peor de todas las dictaduras:la castro-comunista.
Desde este espacio expreso mis condolencias para toda la familia y amigos. Ojalá Dios los ayude y les brinde consuelo en estos momentos tan dificiles.
Hace menos de una semana que me enteré que estaba muy enfermo.
Simón José me leyó el pasado domingo la nota de despedida, sentí pena, dolor, tristeza, angustia e impotencia. Luego rezé mucho por él, confiada en que mejoraría. Nunca pensé que su partida estaba tan próxima. Aqui les dejo la nota de despedida y la noticia de su salida definitiva de este mundo

"Nota:

Con mi columna El 20 de mayo y la libertad cierro mi ciclo de participación en Neoliberalismo.com. Mi estado de salud irreversible no me permite seguir en este importante esfuerzo. Hoy, con las pocas energías que me quedan me despido de mis asiduos lectores, que por años han seguido mi trabajo desde diferentes puntos de la geografía mundial. Este sitio de Internet siempre estará abierto como material de estudio y los invito que no pierdan su confianza en este importante portal.

Hasta siempre, Dios, Patria y Familia.

Adolfo Rivero Caro
http://www.neoliberalismo.com
NOTA DE TRISTEZA Y DOLOR
NEOLIBERALISMO.COM TIENE EL DEBER DE INFORMAR A TODOS SUS LECTORES QUE SIENDO LA 1:30 AM FALLECE EN LA CIUDAD DE MIAMI EL DESTACADO ABOGADO, ANALISTA POLITICO, ARTICULISTA Y TRADUCTOR ADOLFO RIVERO CARO 1935- 2011. DURANTE EL DIA SEGUIREMOS BRINDANDOLE MAS INFORMACION

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Le pusieron la música antes de tiempo o "metió" la "pata"?


La metedura de pata de Obama en la cena de la Reina de Inglaterra
El presidente estadounidense continuó con su intervención pese a que había comenzado a sonar el himno, poniendo así en un compromiso a Isabel II
ABC / MADRID
Día 25/05/2011
.La metedura de pata de Obama en la cena de la Reina de Inglaterra El presidente Obama pasó un rato de apuro durante la cena de estado con la que ha sido homenajeado por la Reina de Inglaterra con motivo de la visita que el presidente estadounidense está realizando a Londres.
Durante la cena de gala, presidida por la Reina Isabel, Obama tomó la palabra para brindar por la soberana. El presidente estadounidense no concluyó su intervención a tiempo y comenzaron a sonar los acordes del himno británico. Todos los presentes se levantaron como manda el protocolo, pero el mandatario norteamericano no se percató y ofreció su copa para brindar a la Reina, que no pudo corresponderle el gesto por estar sonando el «God save the queen». La cara de Obama dejó bien claro que era consciente de haber hecho un papelón.

martes, 24 de mayo de 2011

Pedro Pablo Oliva cae en "desgracia", la dictadura lo elimina de sus filas.

Desde mi punto de vista esa desgracia quizás lo salvará como ser humano, como cubano y como artista. Nunca es tarde para reflexionar sobre el camino recorrido. Eso es justamente lo que está haciendo el artista después de haber sido sancionado por sus "mecenas. Su caso es una muestra más de cómo la dictadura sanciona , elimina y condena a todo aquel que se atreva a discrepar o a salirse de la línea trazada. Para que entiendan de qué y de quien hablo les dejo la carta publicada por P.P.Oliva en su sitio.

Obra de Pedro Pablo
Título El flautista
Serie El gran abuelo
Técnica Mixta/cartulina
Dimensiones 40 x 30 cm
Año 2009

Palabras de Pedro Pablo Oliva
Posted on mayo 23, 2011
23 de mayo de 2011
Palabras de Pedro Pablo Oliva a raíz de que fuera revocado como Delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular en Pinar del Río.

"Les confieso que no hubiera querido hablar nunca de estas cosas. Han sido y son demasiado fuertes para tenerlas presente en mi memoria. Quisiera borrarlas. Si lo hago es porque algunos amigos me han pedido que no me quede callado y porque las cosas comenzaron a tomar un giro que me obliga a comunicarlas. Creo hoy que es lo mejor.

Amo mi país. Quienes me conocen saben que no es palabra dicha en falso. Preferí quedarme en mi sitio, ese que me vio empinar papalotes y recoger romerillos y que tanto necesitaba de un soplo nuevo y una visión diferente de las cosas.

Vengo del mundo de la creación artística y el pensamiento. No acostumbramos los artistas a quedarnos anclados en el terreno de lo que nos dicen, indagamos y vamos en busca de otra explicación del mundo y nos parece mucho más convincente un árbol repleto de flores que la demagogia de un funcionario. No dejamos nunca de cuestionarnos la realidad y transformarla, aún cuando nos digan ingenuos y desinformados.
Cuando hace unos cuantos años se me preguntó si estaba dispuesto a formar parte de la Asamblea Provincial del Poder Popular como Delegado y dije que sí, lo hice porque me pareció oportuno participar, en el contexto de la provincia, ayudando no solo con mi proyecto de la Casa Taller y con mi trabajo como creador, sino también con mi modesto criterio para contribuir al mejoramiento en la esfera de la cultura.

Por otra parte, pensé que era extraordinario conocer más de cerca el funcionamiento de un órgano que tenía vínculos más estrechos con el hombre cotidiano. La realidad siempre será mucho más que lo que puede decir la prensa o la televisión. La verdad que creemos palpable a veces puede resultar otra verdad.

Cuando se me citó para informarme sobre la denuncia que un delegado había presentado en mi contra con el criterio de que ya no poseía las condiciones necesarias, por las cuales fui elegido y que solicitaba se me evaluara para la separación de esa responsabilidad, confieso que nada me tomó por sorpresa.

Una serie de acontecimientos donde quedó involucrada la Casa Taller, desencadenó con el tiempo la carta que escribí a Yoani Sánchez y que fue publicada en su blog con mi aprobación. Considero hoy que aquellos sucesos fueron mal manejados por las instituciones públicas. El empleo de métodos violentos nunca sirvió ni servirá para aplacar nada en el mundo de las ideas (les remito a la Declaración de la Casa Taller publicada en su sitio www.casatalleroliva.org). También había concedido una entrevista para el programa radial de Miami “La noche se mueve”, dirigida por Edmundo García, quien ha realizado frecuentemente entrevistas en la isla a otros intelectuales cubanos.

Mis palabras expresadas en ambos sitios infringían o contradecían los estatutos ideológicos y el código de ética, por el cual se rige la estructura de gobierno, firmado por mí al asumir mi responsabilidad en el Poder Popular. Es por eso, que estuve de acuerdo con el delegado que hizo la denuncia.

Busco como todo ser humano que ama su país, una sociedad mejor, pero esa búsqueda no siempre tiene que coincidir con las ideas de un partido. No idealizo ninguna sociedad. No soy ciego, en las que he vivido, he palpado que las diferencias sociales acentúan la pobreza. La nuestra no ha cesado de tener sus remiendos cada cierto tiempo. Todas están ahí para mejorarlas con la crítica o el cuestionamiento.

Se me acusa, entre otras cosas, haber hecho públicos mis pensamientos en el “terreno de la disidencia”. No temo a ningún espacio. Por otra parte estoy convencido que ningún órgano de prensa oficial, ni periódico, ni radio, ni televisión, ni sitio web hubiese publicado mis palabras, aún cuando asumiera mi total responsabilidad. En todo caso, participar con ideas en otros espacios de debate no implica, en modo alguno, pensamientos semejantes.

Se me cuestiona también el mantener relaciones de amistad con ciertos “elementos contrarrevolucionarios”. Los amigos los escojo yo. La gente que me conoce sabe que lo mismo converso con un convencido comunista que con un liberal, una vendedora de dulces sin interés en la política, un jubilado, un maestro, un buquenque o el llamado agente Robin. No discrimino filiaciones políticas en mis relaciones con los demás.

Siempre he agradecido a un proceso social llamado Revolución y al cual, lo digo en la entrevista radial, le debo haberme podido formar como creador. Pero soy un hombre que no se queda callado ante lo que considera errado.
Quiero dejar algunas cosas claras porque también sé lidiar con la estrechez de pensamiento y las manipulaciones. No me paga la CIA, no me sostiene la Fundación Cubano Americana, ni ninguna otra, ni las embajadas Polaca y Checa con las que tengo las mejores relaciones culturales en un clima de respeto. Lo que poseo lo he logrado a fuerza de trabajo. Duro ha sido no haber perdido la lengua en estos años.

Las sociedades donde todo el mundo piensa igual, sobre todo en terrenos tan polémicos como la política o la ideología, no existen, y qué bueno. La inmovilidad de pensamiento es el cáncer de los procesos sociales. Los que me conocen del mundo artístico saben que siempre opté por la obra crítica porque me parecía que la primera función del arte era ayudar a mejorar la sociedad con el cuestionamiento o la denuncia. Eso me llevó a asumir unas veces el espíritu de un sociólogo, o de un psicólogo, y otras simplemente, el análisis del hombre-artista enfrentado a su tiempo. Dejar constancia de mi época fue el principio y fin de mi trabajo, recoger parte del estado espiritual de los años que me tocó vivir.

Todo material de pensamiento sobre Cuba es de mi interés, sea publicado dentro o fuera del país. Me gusta leer a quien piensa diferente. La isla hace rato que no termina en sus bordes.

Vivo en un país marcado cada día por gente obsesionada con partir a cualquier sitio. No es ese el país que soñé. Sé que el presidente de la nación está haciendo esfuerzos por organizar nuestra maltrecha economía, titánica labor, pero aún más lo será intentar unificar la nación espiritualmente. Ha sido mucho el desgarramiento. Pero eso sí, tengo el derecho a no estar de acuerdo con un método u otro. Tengo el derecho a la duda.

La comisión de ética creada para valorar la denuncia contra mí, determinó que me había pasado a “las filas de la disidencia”, en los términos que políticamente se valora en el país. Los demás delegados y hasta el presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular aprobaron no solo la calificación de “disidente” y “contrarrevolucionario” sino que aportaron, entre muchas, la de traidor a la Patria y hasta anexionista, expresiones que no había escuchado ni para los más radicales opositores. Me niego a aceptar esas acusaciones por el solo hecho de haber expresado mis ideas.

Tomamos la difícil decisión de cerrar la Casa Taller, porque la dirección del Poder Popular, consideró que el proyecto se había desviado de los objetivos culturales por los cuales fue fundado. Como si la cultura no fuese pensamiento, lucha y contradicciones.

Este hombre al que hoy le han colocado el traje de “disidente” o “contrarrevolucionario” no tiene ninguna intención de partir de este país. Esta tierra nos pertenece a todos por un derecho que no lo otorga un partido. Creo que fidelidad a la Patria no es fidelidad a un partido. Un partido es una propuesta social, y la Patria guarda en sí el pensamiento y el corazón de todos.

Seguiré soñando con un país mejor, derecho que tengo como ser humano. Aquí me quedo, esta es mi tierra y mi gente. Los conflictos del país, económicos, espirituales y políticos, tendrán que ser resueltos por nosotros los cubanos. Los que vivimos dentro y fuera, con nadie más. Duermo hoy tranquilo, mañana volveré a coger mis pinceles.
Pedro Pablo Oliva
Sitio Web Oficial - Pedro Pablo Oliva

lunes, 23 de mayo de 2011

"Hasta ahora he creido al presidente Hugo Chavez" Entrevista a Juan Manuel Santos

"Tiene altísimos índices de popularidad. Pero los más fieles a Álvaro Uribe sienten que el sucesor no les es fiel. Quizá es que Santos es él mismo"
Juan Manuel Santos: "Yo, hasta ahora he creído al presidente Hugo Chavez"
abci:entrevista a Juan Manuel Santos
por:RAMÓN PÉREZ-MAURA / BOGOTÁ
(Fragmentos de la entrevista)
—Sorprende ver cómo en menos de un año Hugo Chávez ha pasado a ser su mejor amigo. Hay una gran evolución en su discurso desde antes de ser ministro de Defensa hasta ser presidente. ¿El poder le ha descubierto una realidad distinta de la que conocía fuera de él?
JMS— No. Esto es producto de la Realpoltik, de una situación en la que nosotros, como países, estábamos en el peor de los mundos: no había diálogo ni relaciones diplomáticas. Nos debían exportaciones que no nos pagaban, el comercio estaba totalmente bloqueado y se hablaba de guerra. Para mí eso es totalmente inconcebible en países como Colombia y Venezuela. Es como irse a los puños en una fiesta de gente decente. La Historia te enseña que cuando uno tiene unas responsabilidades como jefe de Estado tiene que pensar en el bienestar del pueblo, sin sacrificar sus principios ni valores. Hice un ensayo y recibí una respuesta positiva. Nos respetamos unas diferencias —porque hay diferencias profundas entre la forma de pensar del presidente Chávez y la mía. Yo no he cambiado mi punto de vista sobre la revolución bolivariana ni creo que Chávez se haya vuelto un demócrata liberal como lo soy yo. Pero si respetamos nuestras diferencias podemos beneficiar a nuestros pueblos. La realidad de estos últimos nueve meses así lo ha demostrado.
—Pero cuando usted dice que los campamentos de las FARC en territorio venezolano que denunció el pasado mes de agosto han desaparecido, ¿quiere decir que han sido desmantelados o trasladados?
JMS—Lo que yo decía es que donde estaban ya no están. Eso lo tenemos comprobado. Si están en otros sitios... no tenemos esa inteligencia. Al denunciar dónde estaban, se dieron cuenta de lo que eso significaba. El presidente Chávez no me ha dicho una, sino diez veces, «Tenga la seguridad de que nosotros no vamos a permitir que esos grupos terroristas —él no los llama terroristas, yo sí— esos grupos ilegales operen en Venezuela en contra de Colombia». Y nosotros haremos lo que esté a nuestro alcance para que eso sea así. Yo, hasta ahora, le he creído porque me ha dado demostraciones de que así es. La última ha sido con Joaquín Pérez Becerra, una persona muy importante para las FARC, detrás de la cual estábamos desde hace mucho tiempo. Él llegaba a Venezuela en un vuelo específico. Yo le llamé y a las 24 horas ese individuo estaba aquí en Colombia. Usted habrá visto las críticas que recibió Chávez por eso desde la izquierda extrema. Eso a mí me confirma que esto es mejor que lo que teníamos antes.
Para leer la entrevista completa:
Juan Manuel Santos: «Yo, hasta ahora, he creído al presidente Hugo Chávez» - ABC.es

viernes, 20 de mayo de 2011

20 de mayo, día de fiesta nacional para los cubanos.

Por: Esperanza E Serrano

Hoy quiero tratar este tema incursionando, a pasos agigantados, en la historia de nuestra patria. Para entender todo el valor patriótico de esta fecha hay que tener presente la lucha insurreccional mambisa, con sus tres alzamientos en armas en contra de la corona española: 1868, "la guerra de los diez años", 1879, "La guerra chiquita" y 1895 "la guerra necesaria y definitiva" organizada por José Martí desde el destierro.
Un hecho histórico, de grandes consecuencias, tanto para los cubanos como para España, cambió el rumbo de la guerra del 95. Ese hecho fue la voladura del acorazado Maine el 18 de febrero de 1898, en la Bahía de La Habana, buque de la marina de guerra de Estados Unidos anclado en el puerto, so pretexto de la guerra, para proteger a los ciudadanos estadounidenses residentes en la isla y a sus intereses económicos. Con la voladura del Maine, Estados Unidos encontró un motivo perfecto para entrar en la guerra contra España.
El 25 de febrero de 1898 el Congreso Norteamericano firma la Declaración de Guerra contra España, e interviene en el conflicto armado como aliado de las tropas mambisas, iniciándose así la guerra Cubano-Americana-Española, conocida también como la guerra Hispano-Cubana- Americana.
Según los historiadores, los mambises cubanos tenían la guerra casi ganada, pero con la intervención de los Estados Unidos, se acelera la derrota de España.
El 10 de diciembre de 1898, con la firma del Tratado de Paris, España acepta la derrota y le cede los territorios de Cuba, Puerto Rico, Guam, Las Islas Marianas y Filipinas a Estados Unidos. En cambio Estados Unidos indemniza a España con la suma de 20 millones de dólares por la guerra.
El 11 de abril de 1899 Washington ratifica el Tratado de Paris, le paga a España la indemnización, e inmediatamente ocupa los territorios "ganados" en el conflicto.
El Tratado de Paris fue un acuerdo exclusivamente entre España y Estados Unidos. No hubo ni un solo representante de los territorios cedidos. Fue un acuerdo entre una potencia naciente y otra en su declive total.
Si bien es cierto que el Ejército Mambí fue obviado en ese acuerdo, eso no significó que aceptaran lo acordado por ambas potencias en Francia.

Estados Unidos tomó posesión de la Isla de Cuba, ocupándola militarmente. El Ejercito Mambí no aceptó el Pacto, el pueblo de Cuba protestó, la oligarquía criolla tampoco estuvo de acuerdo con que Cuba fuera un estado asociado. Ante tanta presión, Estados Unidos se vio obligado a pactar con los cubanos. Los mambises depusieron las armas a cambio de que Estados Unidos cediera el poder al pueblo de Cuba. Se creó una Asamblea Constituyente formada por un grupo de patriotas cubanos quienes redactaron la Constitución Democrática de la naciente soberana República de Cuba, conocida como La Constitución de 1901, (reformada y enriquecida en 1940).Se convocaron elecciones libres y en diciembre de 1901, Don Tomás Estrada Palma gana las elecciones como primer presidente electo de la República de Cuba.
El 20 de mayo de 1902 formalmente Estados Unidos entrega el poder al Presidente Electo. Nace la República de Cuba. Por primera vez la bandera de la estrella solitaria ondea sola en el Castillo del Morro de la Habana, y en todos los ayuntamientos de las ciudades y pueblos de Cuba, simbolizando el fin de la ocupación militar norteamericana en la Isla. Ese histórico día Don Tomás Estrada Palma, asume la presidencia y jura fidelidad a la Constitución de la naciente República de Cuba y al pueblo que lo eligió como presidente.

Debo señalar, muy a mi pesar, que Cuba nace como República mediatizada, es decir su soberanía en ese momento no es completa porque los Estados Unidos imponen la Enmienda Platt, la cual le daba derechos a intervenir militarmente en cualquier conflicto dentro de Cuba, para proteger la naciente democracia y sobre todo, los intereses de los capitalistas estadounidenses en la Isla, quienes desde mucho antes de 1895 tenían grandes inversiones en la Isla, sobre todo en la industria azucarera.
Con la Enmienda Platt Estados Unidos legaliza la creación de tres bases navales carboneras en la Isla en calidad de arrendamiento por tiempo indefinido, una de ellas todavía se mantiene: la Base Naval de Guantánamo.
El estatus del territorio de la Isla de Pinos quedó en el limbo ya que a la hora de redactar la Constitución de 1901 no se mencionó a la Isla de Pinos como parte del territorio cubano. Estados Unidos inmediatamente comenzó a ocuparla y a utilar sus tierras para cultivos de citricos y otros frutos menores que luego serían exportados hacia la Florida y otros estados de la Unión.
Ni prestos ni perezosos, cuando los cubanos se percataron del error, comenzaron a protestar y a reclamar la isla como parte del territorio nacional cubano. Tras 25 años de protestas y de enfrentamientos, el 13 de marzo de 1925 Estados Unidos se ve obligado a firmar el Tratado Hay- Quesada. Tratado que les impone devolver el territorio de Isla de Pinos a Cuba, y es, apartir de ese mometo que la Isla de Pinos es reconocida y respetada como parte del territorio nacional cubano.
La mayoría de los estadounidenses que se habían asentado en ella, vendieron sus tierras a los hacendados cubanos con precios preferenciales, en algunos casos, en otros, las tierras fueron entregadas al propio Estado Cubano. A finales de la década del 20 en la Isla de Pinos solo quedaban las familias estadounidenses que, en calidad de emigrados, decidieron permanecer allí, trabajando sus pequeñas o grandes parcelas de terreno a sabiendas de que estaban en territorio cubano, obligados a cumplir con las leyes cubanas.
Cinco décadas después del nacimiento de la Republica de Cuba, la corrupción, los problemas internos, y los malos manejos de los gobiernos republicanos, originaron conflictos serios, los cuales favorecieron el golpe de estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo en 1952. Con ese golpe a la Constitución de 1940 y a la democracia, se empeora la situación dentro de la isla porque origina protestas en todos los sectores de la sociedad cubana.
Este hecho fue ampliamente aprovechado (quizas hasta orquestado) por la extinta URSS que encontró la posibilidad real, servida en bandeja, de introducirse en Cuba. Territorio a 90 millas de su enemigo número uno de la Guerra Fría: Estados Unidos de América. Los soviéticos, para lograr sus objetivos utilizaron al partido socialista cubano, a los hermanos Castro y a su grupo mafioso quienes, de inmediato, comenzaron a organizarse en cédulas y a manifestarse públicamente en contra del nuevo orden impuesto por el golpista F. Batista.

Los "revoltosos" guíados por Fidel y Raúl Castro se apropiaron de la imagen de José Martí para justificar el asalto al cuartel Moncada en el año del centenario de su natalicio. Hecho sangriento que le costó la vida a muchos inocentes y por el cual los asaltantes fueron juzgados y condenados a cumplir condenas en el entonces Presidio Modelo, en la Isla de Pinos.
Los izquierdistas, con la ayuda de jóvenes revolucionarios ingenuos, fundaron el Movimiento 26 de julio en apoyo a los asaltantes y comenzaron a difundir el programa del Moncada, y a trabajar en la creación de la figura del máximo lider que "liberaría" a Cuba: Fidel Castro Ruz, al que le atribuyeron la autoría del programa del Moncada (publicado inicialmente con el titulo de"La historia me absolverá" y usado como parte fundamental de su alegato de defensa en el juicio por el asalto). Programa que, indiscutiblemente, por su contenido populista y demagógico, de inmediato es aceptado y defendido por los sectores más pobres y mayoritarios de la población cubana y por una buena parte de la burguesía cubana que no era afin a las medidas impuestas por Fulgencio Batista en algunos sectores económicos.
Por las presiones populares dirigidas por los izquierdistas- quienes a la vez fueron apoyados también por la mayoría de los órganos de la prensa cubana- los asaltantes del Moncada fueron perdonados por una amnistía decretada por el propio Batista, quien también se comprometió, con el pueblo cubano, a celebrar elecciones libres en Cuba.
Una vez en la calle, los asaltantes marcharon al exilio, se establecieron en México y desde alli organizaron una invasión a Cuba, conocida como la Expedición del yate Granma.
Con el fracasado asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, se inició un período de más de cinco años de inseguridad, hostilidades y enfrentamientos violentos, entre cubanos, unos a favor y otros en contra de Batista, agudizándose la situación interna a partir de noviembre de 1956 con el desembarco del yate Granma e inicio de la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra, secundada por las actividades terroristas en las principales ciudades del país, llevadas a cabo por los grupos clandestinos pertenecientes al M-26-de julio y otras organizaciones de apoyo.
Estados Unidos al comprender que Batista no podía controlar la situación, le retiró el apoyo y comenzó a poner su atención en Fidel Castro y en su grupo de barbudos de la Sierra. Para esa época(1958) Fidel, ya se había convertido en el máximo lider de la supuesta revolución cubana, apoyado por el Partido Socialista, (PSC) un sector importante de la prensa , como la revista Bohemia, y por la mayoría del pueblo que ingenuamente creyó en él por su compromiso de cumplir con el Programa del Moncada.
Fulgencio Batista huye de Cuba el 31 de diciembre de 1958. Los rebeldes decretan la Huelga general paralizando todo el país. El día 8 de enero de 1959, Fidel y su comitiva entran a La Habana y toman el Palacio de gobierno adueñándose, desde entonces y hasta el presente, de Cuba.
Enero de 1959 marca el comienzo de una nueva etapa en la historia de nuestro país, muy distinta a lo que soñaron y por lo que dieron hasta sus vidas, nuestros próceres y tantos otros patriotas cubanos.
En enero de 1959 se inicia la peor etapa de la historia de Cuba, la cual quedará marcada como una larga pesadilla de más de medio siglo, que ha reducido al pueblo cubano a un estado de miseria material y espiritual tan grande que no tiene precedentes en la historia de nuestro país y, quizás, en la de ninguna otra nación en el mundo contemporán

Desde 1959, no se celebra en Cuba el 20 de mayo como fecha patriotiotica festiva ya que hasta la verdadera historia de nuestro país la tiranía castrista ha tratado de borrarla creando, en las nuevas generaciones de cubanos, la falsa imagen de que la historia de Cuba, como país soberano comienza en 1959. Otra de las grandes mentiras de esa tiranía dinástica, mafiosa, militarista, castrocomunista.
Nos toca a nosotros, los cubanos que amamos a Cuba y conocemos nuestras raíces históricas, luchar por mantener vivas nuestras verdaderas tradiciones, nuestra historia tal y como ocurrieron los acontecimientos, y no como la cuentan esos mafiosos dueños del poder en Cuba.
El 20 de mayo es día de celebración para los cubanos, porque el 20 de mayo de 1902 marcó una nueva era en nuestra historia como nación: Es el día del nacimiento de la República de Cuba, el dia que comenzó realmente la independencia de Cuba. A partir de esa fecha hasta nuestros días la única bandera que ha ondeado en el horizonte cubano, es la bandera de la estrella solitaria diseñada en 1949 por el matancero Miguel de Teurbe Tolón y por el venezolano Narciso López, esposo de una hermana de Miguel. La bandera cubana que ondeó por primera vez en los campos de batallas contra España en 1850 en Cárdenas y en 1851 en Playitas. Bandera que fue aceptada por mayoría como nuestra bandera nacional, durante la Republica Cubana en Armas, con el padre de la patria Carlos Manuel de Céspedes como su presidente.
Por ese 20 de mayo y por el juramento de Don Tomás Estrada Palma como vocero del pueblo cubano de defender nuestra soberanía, el pueblo cubano derramó mucha sangre y eso nunca lo podremos olvidar.
Algún día Cuba será libre de la tiranía castrista que hoy la esclaviza y esta fecha se volverá a celebrar con dignidad, decoro y mucha alegría en nuestro país.
¡Viva el 20 de mayo, Día de la Independencia de Cuba!
Esperanza E. Serrano

jueves, 19 de mayo de 2011

Seguimos insistiendo...


Disidentes cargan el feretro de Juan Wilfredo Soto Garcia
MUERTE NATURAL A GOLPES Y "LAS MENTIRAS QUE DESPRECIA CUBA"Por Jaime Leygonier/Hablemos Press.
La Habana, 17 de mayo.―Es inusual la publicidad que el gobierno cubano dedica a negar que el opositor Juan Wilfredo Soto García murió a consecuencias de una golpiza policial, lo normal en Cuba es mantener todo secreto, pero muchos opinan que la notoriedad del hecho lo obligó a falsear "científicamente" y con "testigos" la "muerte natural" a golpes.
La primera nota informativa del “Gobierno Revolucionario", el martes 10 de mayo, es argumentada el día 12 con otra extensa nota, en el Noticiero de TVisión y en el órgano del Partido Comunista, Granma, titulada "Cuba desprecia la mentira". (Desde el título dice una verdad y miente en grande).
Entrevista supuestamente a la hermana y a la sobrina del occiso, al esposo de ésta y al médico que lo atendía, quienes testimonian:
Que Juan Wilfredo Soto padecía de enfermedad cardiovascular, diabetes, melitus, gota y otras y que no se cuidaba. Según el médico:"los serios problemas de salud de Juan Wilfredo Soto no comenzaron ese día"(el del arresto) "sino mucho antes".
Que no tenía marcas visibles de golpes.
Que no dijo a sus familiares que había sufrido una golpeadura a manos de policías.
Agradecen o testimonian que recibió atención médica.
Se duelen de la "campaña de mentiras de la contrarrevolución".
También entrevistan supuestamente a dos vendedores de flores habituales del parque en que ocurrió el arresto, quienes testimonian que no hubo violencia contra Soto.
Pero los testigos de la familia no son testigos de si recibió o no recibió golpes. Y otros 30 refieren que el difunto les declaró la golpiza, tenía hematomas en los brazos y que repetía: "Me han matado", en presencia de los familiares que ahora niegan haberlo oído.
Y supuesto que estos familiares no vieron señales de golpes en el torso, se sabe que es posible que existan lesiones internas sin marcas externas o que éstas no aparezcan hasta varios días después de los golpes, y que los policías cubanos, pese a su pésima instrucción profesional, aprenden a pegar sin producir hematomas.
A los periodistas independientes llegan múltiples testimonios de que los policías cada vez acuden más a la arbitrariedad, a golpizas injustificadas y a amenazar a los ciudadanos con golpearlos y declarar en el informe que fueron atacados primero, fabricándoles un "delito de atentado".
Muchos opositores pacíficos y periodistas independientes, Damas de Blanco, mujeres, ancianos, ciudadanos y hasta niños testimonian que han sufrido amenazas, maltratos físicos y golpes de policías de uniforme o de civil tanto en la vía pública como entre los discretos muros del cuartel.
Cuando los policías golpean a alguien rara vez lo llevan a que lo observe un médico, como es su deber, sino que lo sueltan, a veces sin cargos, para evitarse posibles reclamaciones de responsabilidad penal por las consecuencias posteriores de los golpes.
Y cuando los golpeados por policías acuden a los cuerpos de guardia casi ningún médico se atreve a expedirles el certificado de lesiones.
Según el periodista independiente y psicólogo Fariñas, vecino y amigo de años de Soto y su familia:
"Unos 30 opositores visitamos a Soto y vimos los hematomas de los golpes en sus brazos y somos testigos de referencia de que acusaba a los policías de que lo habían matado a golpes, tan cierto es que le dieron una golpiza que en la unidad policial el mayor Ariel ordenó que lo condujeran al cuerpo de guardia del hospital donde lamentablemente no lo atendieron médicos sino estudiantes extranjeros, fue mal diagnosticado y lo enviaron a la casa, un buen diagnóstico lo podía haber salvado. A los testigos del parque los coaccionaron, uno de los "entrevistados", el viejo florero, es un conocido chivato enemigo de Soto; en el parque hay cámaras de vigilancia, así que tienen que existir videos de los hechos. La hermana me encargó que despidiera el duelo, es enferma mental severa, creo que la familia es presionada para que calle. Según clínicos consultados, la pancreatitis aguda de que habla la autopsia como causa de la muerte solamente puede producirse por ingestión de una sustancia como un ácido o por contusión, y la condición de diabético de Soto le impedía pancreatitis crónica pues esta enfermedad no se presenta junto a la diabetes. El jamás bebía, la primera nota habla de enfermedad del hígado que no consta en la fotocopia del expediente clínico de Soto publicada en el blog Cubano confesante."
La autopsia: En un régimen totalitario -y por tanto sin independencia de poderes- las autoridades judiciales, policiales y de la fiscalía no son independientes y creíbles, menos en un caso político en el que tanto empeño muestra el Estado en "demostrar" inocencia.
"La Revolución lo necesita" y "la alta dirección decidió" en boca de cualquier jefe son ordenes imposibles de desobedecer; contra tal orden nadie puede alegar deber o verdad porque se convertiría inmediatamente en "contrarrevolucionario" destruido profesionalmente o incluso preso.
Los propagandistas del Gobierno presentan, dicen, "tantas evidencias irrebatibles" mas ellos mismos las hacen increíbles al no mostrar el video del parque y al declarar: "¿Acaso no basta el aval de la Revolución de cinco décadas sin un solo torturado, desaparecido o asesinado?"
La tortura en sus diversas variantes "psicológicas" y en las golpizas es cotidiana, la norma en la vida del presidio cubano cuyas condiciones destruyen la salud de la población penal (un 1 o' 1.5% de la población cubana) es cotidiana en los calabozos de las unidades policiales, en el acoso a opositores y a la ciudadanía y explica en gran medida "cinco décadas" de poder.
A Orlando Zapata no lo asesinaron, no, cuando depauperado por huelga de hambre lo privaron de agua para beber y de abrigo durante el frio.
El defenestrado general Abrahantes murió de un infarto en su celda, porque hacía ejercicios.
No fue masacre hundir a la boca de la bahía de La Habana el remolcador "13 de marzo" en 1994, cargado de una multitud con niños, fue "accidente" "responsabilidad" de los que huían en el barco.
No hay desaparecidos sino miles de personas que se ahogan "voluntariamente" en el canal de La Florida, si antes por desobedecer la voz de "alto" no tropiezan con una bala de las tropas guarda fronteras.
No incita a las golpizas el propio general Raúl Castro con sus declaraciones de que tenemos "el deber de defender nuestras calles y plazas para el pueblo", eufemismo para justificar agresiones a opositores -por policías o con el método de las turbas.
Y es "casual" cuando nos apedrean las casas a los disidentes -como me ocurrió a la noche siguiente de publicar "Muerte natural a lo revolucionario" tratando este tema- "cosas de muchachos".
El General podría aplicar las leyes a los homicidas de Soto y decir que son "unas manzanas podridas" que mancharon el proceder impoluto de la mayoría de los revolucionarios, pero necesita proteger a sus verdugos al precio de hacerse cómplice.
En Cuba no existen como en el resto del mundo algunos policías que violan la Ley y abusan. Cada policía es como los caballeros del rey Arturo.
¿Es posible que exista un país tan único en el mundo que tiene el record de "cinco décadas" de pureza policial inmaculada? ¿Y su gobierno negado a raja tabla a recibir al relator de la ONU sobre la tortura para que compruebe tanta pureza?
Ese "aval" de "cinco décadas" es mentira tan increíble que descalifica cualquier otro "testimonio" del Gobierno, según axioma del Derecho Romano sobre el valor de las declaraciones de testigos:"Falso en una" (declaración) "falso en todas".
Cinco décadas de poder únicamente se comprenden por un terrorismo de estado, que prefiere el acoso, la amenaza a la familia, que no siempre llegaba a la agresión física, pero que cada vez la emplea más para sostenerse.
Tal vez la única verdad del Gobierno es que "Cuba desprecia la mentira", porque "Cuba" no son "ellos", sus dictadores, sino el pueblo que conoce muy bien los desmanes e impunidad de la Policía Nacional Revolucionaria y que para pedir el periódico dice: "Dame el mentiroso".
Cuba sabe que Soto no es el primero y no será el último, y que si el Gobierno crucificador quisiera, su prensa probaría "irrebatiblemente" que Jesucristo fue un delincuente que murió de hemofilia, con parientes "testigos" de que es "mentira" que tuviera heridas de clavos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Un 19 de mayo...


El 19 de mayo del año 1895 cae en combate el prócer de nuestra independencia, organizador de la guerra necesaria, apóstol nacional de Cuba y uno de los más grandes pensadores y escritores cubanos de todas las épocas: José Julián Martí Pérez.
En su memoria reproduzco aqui algunos textos suyos.
Cuba nos une...
Cuba nos une en extranjero suelo,
Auras de Cuba nuestro amor desea:
Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo,
Cuba en tu libro mi palabra sea.
1871
José Martí

Dos patrias
Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche.
¿O son una las dos? No bien retira
su majestad el sol, con largos velos
y un clavel en la mano, silenciosa
Cuba cual viuda triste me aparece.
¡Yo sé cuál es ese clavel sangriento
que en la mano le tiembla! Está vacío
mi pecho, destrozado está y vacío
en donde estaba el corazón. Ya es hora
de empezar a morir. La noche es buena
para decir adiós. La luz estorba
y la palabra humana. El universo
habla mejor que el hombre.
Cual bandera
que invita a batallar, la llama roja
de la vela flamea. Las ventanas
abro, ya estrecho en mí. Muda, rompiendo
las hojas del clavel, como una nube
que enturbia el cielo, Cuba, viuda, pasa...
José Martí

Mis versos van revueltos y encendidos
Mis versos van revueltos y encendidos
Como mi corazón: bien es que corra
Manso el arroyo que en fácil llano
Entre céspedes frescos se desliza:
¡Ay! ; pero el agua que del monte viene
Arrebatada; que por hondas breñas
Baja, que la destrozan; que en sedientos
Pedregales tropieza, y entre rudos
Troncos salta en quebrados borbotones,
¿Cómo, despedazada, podrá luego
Cual lebrel de salón, jugar sumisa
En el jardín podado con las flores,
O en pecera de oro ondear alegre
Para querer de damas olorosas? —

Inundará el palacio perfumado,
Como profanación: se entrará fiera
Por los joyantes gabinetes, donde
Los bardos, lindos como abates, hilan
Tiernas quintillas y rimas dulces
Con aguja de plata en blanca seda.
Y sobre sus divanes espantadas
Las señoras, los pies de media suave
Recogerán,— en tanto el agua rota,—
Falsa, como todo lo que expira,
Besa humilde el chapín abandonado,
Y en bruscos saltos destemplada muere!

José Martí
XLVI

Vierte, corazón, tu pena
Donde no se llegue a ver,
Por soberbia, y por no ser
Motivo de pena ajena.

Yo te quiero, verso amigo,
Porque cuando siento el pecho
Ya muy cargado y deshecho,
Parto la carga contigo.

Tú me sufres, tú aposentas
En tu regazo amoroso,
Todo mi amor doloroso,
Todas mis ansias y afrentas.

Tú, porque yo pueda en calma
Amar y hacer bien, consientes
En enturbiar tus corrientes
Con cuanto me agobia el alma.

Tú, porque yo cruce fiero
La tierra, y sin odio, y puro,
Te arrastras, pálido y duro,
Mi amoroso compañero.

Mi vida así se encamina
Al cielo limpia y serena,
Y tú me cargas mi pena
Con tu paciencia divina.

Y porque mi cruel costumbre
De echarme en ti se desvía
De tu dichosa armonía
Y natural mansedumbre;

Porque mis penas arrojo
Sobre tu seno, y lo azotan,
Y tu corriente alborotan,
Y acá lívido, allá rojo,

Blanco allá como la muerte,
Ora arremetes y ruges,
Ora con el peso crujes
De un dolor más que tú fuerte,

¿Habré, como me aconseja
Un corazón mal nacido,
De dejar en el olvido
A aquel que nunca me deja?

¡Verso, nos hablan de un Dios
Adonde van los difuntos:
Verso, o nos condenan juntos,
O nos salvamos los dos!


José Martí

Carta de José Martí a Manuel Mercado
Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895
Señor. Manuel Mercado.
Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir: ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía, y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para logradas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias pª alcanzar sobre ellas el fin. Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos, —como ese de Vd. , y mío,— más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal q. los desprecia, —les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas;— y mi honda es la de David. Ahora mismo; pocos días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, q. me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yankee o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, —la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,— la masa inteligente y creadora de blancos y negros. Y de más me habla el corresponsal del Herald; Eugenio Bryson: —de un sindicato yankee,— que no será, —con garantía de las Aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles pª q. quede asidero a los del Norte,— incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra del gobierno. Y de más me habló Bryson, —aunque la certeza de la conversación que me refería, sólo la puede comprender quien conozca de cerca el brío con que hemos levantado la revolución,— el desorden, desgano y mala paga del ejército novicio español, —y la incapacidad de España pª allegar, en Cuba o afuera, los recursos contra la guerra q. en la vez anterior sólo sacó de Cuba:— Bryson me contó su conversación con Martínez Campos, al fin de la cual le dio a entender este q. sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con los E. Unidos a rendir la Isla a los cubanos: —Y aún me habló Bryson más: de un conocido nuestro, y de lo q. en el Norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, pª cdo. el actual presidente desaparezca, a la presidencia de México. Por acá, yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas a que sólo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana. —Y México—¿no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende? Sí lo hallará, —o yo se lo hallaré. Esto es muerte o vida, y no cabe errar. El modo discreto es lo único que se ha de ver. Ya yo lo habría hallado y propuesto. Pero he de tener más autoridad en mí, o de saber quien la tiene, antes de obrar o aconsejar. Acabo de llegar. Puede aún tardar dos meses, si ha de ser real y estable, la constitución de nuestro gobierno, útil y sencillo. Nuestra alma es una, y la sé, y la voluntad del país; pº estas cosas son siempre obra de la relación, momento y acomodos. Con la representación que tengo, no quiero hacer nada que parezca extensión caprichosa de ella. Llegué, con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote, en que llevé el remo de proa bajo el temporal, a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué, catorce días, a pie por espinas y alturas, mi morral y mi rifle, —alzamos gente a nuestro paso; siento en la benevolencia de las almas la raíz de este cariño mío a la pena del hombre y a la justicia de remediarla; los campos son nuestros sin disputa, a tal punto que en un mes sólo he podido oír un fuego; y a las puertas de las ciudades, o ganamos una victoria, o pasamos revista, ante entusiasmo parecido al fuego religioso, a tres mil armas; seguimos camino, al centro de la Isla, a deponer yo, ante la revolución que he hecho alzar, la autoridad que la emigración me dio, y se acató adentro, y debe renovar, conforme a su estado nuevo, una asamblea de delegados del pueblo cubano visible, de los revolucionarios en armas. La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas q. antes le opuso una Cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de su republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura, de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana, —la misma alma de humanidad y decoro, llena del anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios. Por mí, entiendo que no se puede guiar a un pueblo contra el alma que lo mueve, o sin ella, y sé cómo se encienden los corazones, y cómo se aprovecha para el revuelo incesante y la acometida el estado fogoso y satisfecho de los corazones. Pero en cuanto a formas, caben muchas ideas: y las cosas de hombres, hombres con quienes las hacen. Me conoce. En mí, sólo defenderé lo que tenga yo por garantía o servicio de la revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad. —Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí, o a otros.
Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que sólo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se le vea, mejor lo conoce, y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Vd. lo enorgullece. Ya sé sus regaños, callados, después de mi viaje. ¡Y tanto q. le dimos, de toda nuestra alma, y callado él! ¡Qué engaño es este y qué alma tan encallecida la suya, que el tributo y la honra de nuestro afecto no ha podido hacerle escribir una carta más sobre el papel de carta y de periódico que llena al día¡[…]
Hay efectos de tan delicada honestidad...

Nota: esta carta quedó inconclusa por la muerte de José Martí en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895

Muerte Natural al estilo revolucionario- castrista

Juan Wilfredo Soto: Muerte natural a lo revolucionario.
Por Jaime Leygonier
La Habana, 10 de mayo del 2011 ( CIHPRESS).―El opositor pacífico Juan Wilfredo Soto García ( foto a la derecha)murió horas después de ser golpeado en un parque por agentes de la policía nacional revolucionaria y el comunicado oficial afirma que murió “de muerte natural por pancreatitis” y que “es mentira” que muriera de lesiones internas por la golpiza.

¡Fatalidad demasiado casual que la enfermedad se desencadenó tras la golpiza! así mismo el comunicado denigra al difunto acusándolo de delincuente común y de “usado por la contrarrevolución”.
Esta respuesta oficial a la divulgación espontánea entre la población cubana de la noticia del asesinato sigue el patrón de justificar cualquier hecho de sangre de las autoridades como “natural” y de desacreditar a las víctimas: por un lado “no fue culpa de nadie”, por otro lado “era un delincuente, no se perdió nada”.

El 13 de junio de 1994 ocurrió la Masacre ante la boca de la bahía de La Habana de la multitud que pretendió huir del país en un remolcador de madera al que las autoridades para que no escaparan y dar un escarmiento envistieron con buques de hierro ahogando alrededor de 40 personas entre ellos 9 niños. Entonces la versión oficial fue “accidente” y culpó a los padres por “su irresponsabilidad” de embarcar a sus hijitos en un barco viejo sobrecargado.

La muerte del preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo, a quien depauperado en prolongada huelga de hambre encerraron las autoridades en celda solitaria, desnudo, con las temperaturas invernales más bajas en años, y le cortaron durante varios días el agua pretendiendo así obligarlo a comer, ocurrió, según versión oficial, por “privación voluntaria de alimento” pero la ciencia hizo “todo lo posible” por salvarlo.
Todo menos consentir a las simples demandas de Zapata: respeto a su dignidad y alimentarse de lo que le llevara su madre. También el comunicado oficial se extendió denigrando al difunto por “delincuente común”.


La muerte masiva de ancianos recluidos como pacientes del Hospital Siquiátrico de La Habana, muertes por hambre, frío y maltratos, fue oficialmente explicada por “causas naturales” y la reciente nota de prensa sobre el juicio por los hechos notició condenas –la mayor de 12 años- por figuras delictivas relativas a malversación, ninguna por negación de atención médica y maltratos.

Y ni una palabra de compasión por la muerte de esos pacientes, sólo palabras de condenas por el daño a “la imagen” de la atención de salud en Cuba y de “la Revolución” aprovechado por “propagandas anti cubanas”.

La violencia y la arbitrariedad oficiales impunes van en creciente, aumentarán promocionalmente el descontento popular y a la impotencia de los amos para alimentar a la población y darle –o mentirles- un futuro
Volverán a matar a “delincuentes” o “gusanos apátrida” o a cualquier hijo de familia indiferente o comunista que tropiece con un abusador con uniforme. Morirán por “causas naturales” o patadas que revientan órganos.

La impunidad y la falta de cumplimiento de las leyes que protegen la integridad del individuo son necesidades crecientes de este poder. Los que dan la orden de hundir el barco con una multitud y de cumplir con turbas de policías de civil la consigna “la calle es de los revolucionarios” están impune en el poder criticando “la muerte de Bin Laden”.

Reciben de las autoridades de los países democráticos tratamientos de “máximo líder de la revolución” y “excelentísimo señor presidente”.

Cuando nos peguen un tiro en la nuca dirán que morimos de hemorragia cerebral y, por descontado, que somos delincuentes y contra revolucionarios, muerte tan natural como la muerte de la economía, la ley y el orden bajo este tipo de regímenes.

J Leygonier* Periodista independiente cubano. Colabora para Hablemos Press y Misceláneas de Cuba.
tomado de http://medicinacubana.blogspot.com/

martes, 17 de mayo de 2011

Leyes migratorias cubanas no han cambiado

¿A eso también lo llaman un cambio?


Por Luis Cino Alvarez
LA HABANA, Cuba, mayo (http://www.blogger.com/) – La prensa extranjera acreditada en La Habana tiene mareado a medio mundo con sus despachos sobre la perestroika verde olivo, que parece sólo sus corresponsales logran aquilatar en su justo valor. Lo mismo anuncia la aparición de reformistas en los salones del Palacio de la Revolución, como la inminente desaparición de los permisos de salida del país a los cubanos, que otorga el Ministerio del Interior.


Hace tres años, se rumoraba que el gobierno estudiaba flexibilizar su legislación migratoria para eliminar los permisos de entrada y salida del país. Con la celebración del VI Congreso del Partido Comunista, se daba por hecho la modificación de las absurdas leyes migratorias. Pero en los Lineamientos aprobados en el Congreso dedican poco más que un renglón para explicar que “van a estudiar las disposiciones que permitirían a los cubanos viajar como turistas al extranjero”.


Sólo eso: estudiar. Como si más de medio siglo no fuera suficiente para tanto dolor, tantos cubanos dispersos por el mundo, tantos muertos en el mar.


Hay que ser demasiado cínico para hablar de “vacacionar en el extranjero” en un país donde se vive el drama de las familias separadas durante más de medio siglo y donde a las personas el dinero apenas les alcanza para mal comer. Mientras los sesudos del régimen analizan pacientemente, todo seguirá igual. Y como la siempre optimista prensa extranjera pretende emular con Job, no nos queda más remedio que recordar ciertos hechos acerca de dichas leyes migratorias.


El que permanece fuera de Cuba por más de once meses pierde su casa y todas sus pertenencias, además del derecho de retornar a su país. La inscripción “salida definitiva” en el pasaporte fue acuñada por un régimen egoísta que se arroga el monopolio de la patria. Para venir de visita a su país tiene que solicitar un humillante permiso, en una embajada administrada por oficiales de Seguridad del Estado vestidos de diplomáticos, que tendrán muy en cuenta si el súbdito se porta bien, no ha hecho declaraciones inconvenientes en contra del gobierno cubano ni se relaciona con opositores.


En el caso de “las salidas ilegales”, tienen que esperar varios años para solicitar el permiso para visitar a sus familias en Cuba. El régimen no se preocupa por averiguar por qué motivos se fueron. A todos aplica por igual el aberrante concepto de la salida definitiva. Si aceptamos la versión oficial acerca de las motivaciones económicas de la mayoría de los cubanos que escapan de la isla, más inexplicable y perversa resulta la forma en que son castigados por el gobierno.


Los interesados en salir del país deben tramitar su pasaporte en la Dirección de Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior (MININT) y luego solicitar un permiso de salida, que las autoridades se arrogan el derecho de conceder o no. En el caso de los profesionales, especialmente los médicos, la autorización para ser concedida tiene que pasar por varias instancias, incluso ministeriales.


¿Pueden imaginar cómo se siente uno cuando tiene que pedir en una oficina policial un permiso en forma de tarjeta blanca para salir de su país y encima pagar 150 cuc por él (si te lo conceden)?


Por el pasaporte hay que pagar 55 cuc. Hay que actualizarlo cada dos años. Cada vez que se actualiza hay que pagar 25 cuc. Los cubanos que viajan al exterior tienen que pagar una cuota mensual de 40 dólares a la embajada cubana.


Me contaba recientemente la esposa de un cubano que adquirió la ciudadanía española, que no le permitieron viajar con su marido hasta que no presentó una carta de invitación hecha en España. Aparte de lo que cobró el notario español, tuvo que pagar además 200 euros al consulado cubano en Madrid.


Las leyes migratorias cubanas constituyen engendros orwellianos que costaría mucho defender aun a los más convencidos partidarios del régimen. Pero siguen ahí, en franco y testarudo desafío a todo lo que es justo, humano y racional. Ahora los mandamases prometen estudiarlas para analizar su flexibilización. Justo como se decía hace tres años, cuando la celebración del congreso del Partido Único parecía imposible. ¿A eso también lo llaman un cambio? ¡Y todavía algunos periodistas extranjeros se atreven a presentarlo como un gran avance!

Los cubanos y los cangrejos.

En más de una ocasión, he escuchado decir "los cubanos somos como los cangrejos".
Al principio asociaba esa comparación pensando en las características que algunos le atribuyen a los cangrejos de caminar en reversa, es decir, caminar en sentido contrario a la dirección que supuestamente debieran seguir, guiados por la vista, si sus ojos fueran como los nuestros. El caso es que, desde ese punto de vista, siempre encontré absurda esta comparación, que sólo sería válida si fuera cierto eso de que los cangrejos caminan para atrás, considerando que en Cuba hay puesta una marcha atrás desde 1959, tan acelerada, que estamos, en algunos casos en los albores de la esclavitud, en otros en la comunidad primitiva, muy cerca de la prehistoria, esa etapa de la humanidad en la que la mayor preocupación del ser humano en su lucha por la subsistencia-preservación de la vida misma-es la búsqueda de alimentos, seguida por la satisfacción de las necesidades primarias exigidas por los instintos de cualquier ser viviente con la consecuente manifestación del salvajismo en correspondencia con el medio hostil que genera la confrontación y la imposición y triunfo de la ley del más fuerte.

Hoy creo que ya entiendo mejor por qué “los cubanos somos como los cangrejos” .
Meses atrás en Cuba Inglesa leí comentarios de un anónimo que le llamaba cangrejos a los poetas que allí debatían la publicación de una antología poética en/ o desde el exilio. Proyecto que creo que todavía no acaba de cuajar del todo, o por lo menos tiene detractores porque no puede satisfacer todas las expectativas de cada uno de los involucrados e interesados en aparecer en la misma.

Ayer leía un artículo de Zoé Valdés ( Me han salido colmillos largos.) muy bien escrito, con su dosis de ironía, sarcasmo y de palabras groseras (las mal llamadas “malas palabras” que tanto caracterizan su estilo literario). En dicho artículo Zoé se manifiesta indignada, rabiosa, por la forma en que se ha manejado la muerte del opositor Juan Wilfredo Soto García al que ella reduce a la categoría #00. Indignación que pudiera ser más entendible si no estuviera tan cargada de veneno.

¿Por qué Zoé le llama Comité Central al sitio Voces cubanas? ¿Por qué ataca a Yoani y a otros que tienen alojados sus blogs en ese portal? Portal que desde el inicio, ha definido muy bien sus objetivos de ser la contrapartida de la prensa oficialista cubana, y gracias al cual muchos de los que estamos afuera podemos tener una idea de lo que sucede en Cuba diariamente, contado por personas que dicen responder a sus intereses individuales, que expresan sus opiniones libremente a riesgo de ser mal interpretados dentro y fuera de Cuba, con el consiguiente riesgo de ser perseguidos y reprimidos por la policía política dentro de Cuba y condenados por los radicales extremistas exiliados que les exigen a ellos lo que no fueron capaces de hacer cuando estaban dentro de Cuba y tenían acceso a medios y recursos disponibles solamente para los privilegiados creados y aplaudidos por el propio régimen.

Criticar virulentamente desde Paris, Madrid, Barcelona, Alemania, Miami, o cualquier otra ciudad del mundo a los que, de una forma u otra, equivocados o no, están haciendo algo dentro de Cuba para dar a conocer al mundo la otra cara de la robolución cubana, traducida en la realidad cotidiana a la que se enfrenta el ciudadano común dentro de la isla, creo que no es propio de personas honestas.

Perfecto no es nadie. Los intereses individuales generalmente se manifiestan por encima de los intereses colectivos. En estos tiempos aciagos (llevamos mas de cinco décadas en lo mismo) se impone atacar y combatir, desde todas las trincheras, al régimen, al medio socio- económico- político e ideológico que ha creado todo lo que hoy existe dentro de Cuba, incluyendo la mentalidad de los seres humanos que allí habitan y que desgraciadamente, de una forma u otra, todavía incide en muchos de los que han logrado escapar o burlar el cerco.

Es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno, pero la propia, la que nos hiere y no nos deja ver con claridad, esa, claro está, es mucho más difícil de detectar y peor aún extraerla por nuestros propios medios para liberarnos definitivamente del mal que nos aqueja.
Esperanza E Serrano.

sábado, 14 de mayo de 2011

Radiografía de un mafioso castrista...


GENERAL DE BRIGADA JUAN ESCALONA REGUERA, ex-FISCAL GENERAL DE CUBA

El principal mérito de este “revolucionario cubano” es haber sido el notario de la boda de Raúl Castro con Vilma Espín.

"Celebrada la ceremonia Vilma Espín recibe el primer estrechón de manos. Viene del doctor Juan Escalona"
Foto tomada de http://www.bohemia.cu/2008/12/23/historia/boda.html

"Cómo viven los lideres de los parias de la tierra y la famélica legión"

General de Brigada Juan Escalona Reguera.
Tomado de http://www.nuevoaccion.com/

Durante muchos años trabajó bajo las órdenes directas de Raúl Castro en su ayudantía. La mayor parte de su vida activa ha estado sancionado por corrupción, escándalos públicos por alcoholismo, etc. Cuando lo desalojaron a la fuerza del edificio de los Generales en el Reparto Kolhy, fue por que durante una borrachera, salió desnudo en su antigua casa en el Nuevo Vedado.

Raúl Castro lo utilizó en las Causas 1 y 2 para hacer desaparecer toda la estructura de mando del Ministerio del Interior y ocuparlo con la gente de su absoluta confianza, para así evitar que Fidel le siguiera fiscalizando a él y su familia.

Siempre ha sido utilizado por Raúl para ejercer la represión y por esa razón fue nombrado Fiscal General de Cuba, puesto en el que se ha destacado por la represión desmesurada contra la población, y en especial contra los grupos disidentes y los opositores.

Sus mérito más destacados han sido: Represión, enjuiciamientos sumarios y prisión a decenas de periodistas independientes. Enjuiciamiento y fusilamiento sumario de los tres muchachos que intentaron llevarse la lancha de Regla hacia EE.UU.

Desarrolló en Cuba en el año 2003, la “Operación Coraza 2”, donde encarceló bajo juicios sumarios a miles de jóvenes, acusándolos de antisociales. Sirvió de instrumento para encarcelar a todas las personas que no les convenían a los intereses de los funcionarios de turno. Fue tanto el escándalo a escala nacional e internacional que hasta Fidel Castro se vió precisado a recriminarle por todas las mentiras que utilizó para resaltar su nombre como Fiscal y por los actos de corrupción, ya que utilizaba a su hija Silvia, abogada del Bufete Internacional, para sacar de la prisión a decenas de narcotraficantes que le pagaban previamente grandes sumas de dinero para obtener la absolución o la libertad.

Últimamente ha caido en desgracia. Aunque sigue ocupando nominalmente el cargo, el trabajo lo desempeña el Vice Fiscal General, Pino Bécquer, al cual le debemos toda esta información, porque se la contó a su querida de nombre Teide, que es Fiscal Provincial y ésta se lo contó a su vez a otra amante, del que sí no vamos dar el nombre, por ahora.

Escalona ahora solo se ocupa de proteger y vigilar que no existan cargos contra cualquier familiar de dirigentes de la revolución. A cambio de eso pidió a Raúl que a su ex mujer (Aida) le dieran permiso de alquilar a extranjeros en la casa que él le dejó en el Nuevo Vedado, a pesar de que en esa zona no se da permiso de alquilar a nadie, porque es la cuadra donde está el edificio de Raúl Castro y queda frente por frente a la casa del General Gandarilla, jefe de la Contra Inteligencia militar.

Como consideró que la casa que tenía en el Reparto Kolhy, donde viven otros militares de alta graduación, al igual que él, no estaba a la altura de las otras residencias se hizo reparar su casa a todo lujo. Esta casa, se la habían quitado a una muchacha que tiene PRE (Permiso de Residencia en el Extranjero) en México, pero para quedarse con la casa, argumentó que la muchacha vive en los Estados Unidos. Como no pudo conseguir que le pusieran ascensor, y a él no le gusta subir escaleras, se hizo construir una suite en la planta baja.

Escalona tiene otra residencia en El Náutico, Calle 154 # 102, entre Primera A y Primera B. Esta casa la compró la hija de su actual mujer, que se llama María del Carmen que está casada con un tal Pepe. Este matrimonio tiene una hija llamada Patricia que vive actualmente en España.

La casa, otros funcionarios se la querían quitar por haberla comprado, violando la ley 70 sobre la vivienda, pero el propio Escalona, se encargó de anular la orden y se quedaron con la casa.

Como se puede ver, los mayimbes de la revolución castrista si pueden violar las leyes impunemente y hacer y deshacer a su antojo.

Vía nuevoacción.com

Nota aclaratoria:
El General Darío Delgado Cura, fue nombrado y juramentado por Raul Castro, como el nuevo Fiscal General de la República Socialista de Cuba, el 16 de abril del 2010, sustituyendo formalmente a Juan Escalona Reguera, el cual no fue sancionado , sino "liberado" de su cargo como Fiscal General por "razones de salud", según palabras del propio Raul.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Murió de muerte natural? ¡Lo dudo!


Algunos familiares han dado la versión de que no lo golpearon cuando lo detuvieron el jueves 5 de mayo, pero, como sé muy bien cómo actúa la policía política cubana, me inclino a pensar que se trata de otra mentira fabricada a puro chantaje, amenzas, represalias, o cualquier otra cosa.
¿Quien cree la nueva versión? Yo por lo menos no les creo.Si no fue bajo amenaza o chantaje, lo más probable es que esos familiares de "El estudiante" (seudónimo de JWSG) sean "defensores" oportunistas de la tiranía. ¿Quién sabe qué se esconde detrás de esas declaraciones de última hora?. En un país donde pulula la peor de todas las miserias: La miseria humana, todo es posible, porque para los oportunistas revolucionarios todo se vale, "el fin justifica los medios" tal como ha hecho siempre el propio régimen.
Esperanza E Serrano


A continuación les dejo con el post de ayer que, por razones y problemas técnicos de blogger, desapareció.
Se trata de un artículo relacionado con este tema, muy ilustrativo sobre las mentiras, asesinatos y crimenes del castrismo.

"Muerte natural a lo revolucionario"


11-05-2011.
Jaime Leygonier
Hablemos Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- La Habana. El opositor pacífico Juan Wilfredo Soto García murió horas después de ser golpeado en un parque por agentes de la policía nacional revolucionaria y el comunicado oficial afirma que murió “de muerte natural por pancreatitis” y que “es mentira” que muriera de lesiones internas por la golpiza.
¡Fatalidad demasiado casual que la enfermedad se desencadenó tras la golpiza! así mismo el comunicado denigra al difunto acusándolo de delincuente común y de “usado por la contrarrevolución”.
Esta respuesta oficial a la divulgación espontánea entre la población cubana de la noticia del asesinato sigue el patrón de justificar cualquier hecho de sangre de las autoridades como “natural” y de desacreditar a las víctimas: por un lado “no fue culpa de nadie”, por otro lado “era un delincuente, no se perdió nada”.
El 13 de junio de 1994 ocurrió la masacre ante la boca de la bahía de La Habana de la multitud que pretendió huir del país en un remolcador de madera al que las autoridades para que no escaparan y dar un escarmiento envistieron con buques de hierro ahogando alrededor de 40 personas entre ellos 9 niños.
Entonces la versión oficial fue “accidente” y culpó a los padres por “su irresponsabilidad” de embarcar a sus hijitos en un barco viejo sobrecargado.
La parodia del juicio sobre el caso dictaminó que fue “accidente” y, como en todo el mundo la legislación pena a los responsables de accidentes, aquí los responsables de ahogar a una multitud fueron exonerados de toda culpa.
La muerte del preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo, a quien depauperado en prolongada huelga de hambre encerraron las autoridades en celda solitaria, desnudo con las temperaturas invernales más bajas en años, y le cortaron durante varios días el agua pretendiendo así obligarlo a comer, ocurrió según versión oficial por “privación voluntaria de alimento” pero la ciencia hizo “todo lo posible” por salvarlo.
Todo menos consentir a las simples demandas de Zapata: respeto a su dignidad y alimentarse de lo que le llevara su madre. También el comunicado oficial se extendió denigrando al difunto por “delincuente común”.
La muerte masiva de ancianos recluidos como pacientes del Hospital Siquiátrico de La Habana, muertes por hambre, frío y maltratos, fue oficialmente explicada por “causas naturales” y la reciente nota de prensa sobre el juicio por los hechos notició condenas –la mayor de 12 años- por figuras delictivas relativas a malversación, ninguna por negación de atención médica y maltratos.
Y ni una palabra de compasión por la muerte de esos pacientes, sólo palabras de condenas por el daño a “la imagen” de la atención de salud en Cuba y de “la Revolución” aprovechado por “propagandas anti cubanas”.
La violencia y la arbitrariedad oficiales impunes van en creciente, aumentarán promocionalmente el descontento popular y a la impotencia de los amos para alimentar a la población y darle –o mentirles- un futuro.
Volverán a matar a “delincuentes” o “gusanos apátrida” o a cualquier hijo de familia indiferente o comunista que tropiece con un abusador con uniforme.
Morirán por “causas naturales” o patadas que revientan órganos.
La impunidad y la falta de cumplimiento de las leyes que protegen la integridad del individuo son necesidades crecientes de este poder. Los que dan la orden de hundir el barco con una multitud y de cumplir con turbas de policías de civil la consigna “la calle es de los revolucionarios” están impune en el poder criticando “la muerte de Bin Laden”.
Reciben de las autoridades de los países democráticos tratamientos de “máximo líder de la revolución” y “excelentísimo señor presidente”.
Cuando nos peguen un tiro en la nuca dirán que morimos de hemorragia cerebral y, por descontado, que somos delincuentes y contrarrevolucionarios, muerte tan natural como la muerte de la economía, la ley y el orden bajo este tipo de regímenes.
tomado de
www.miscelaneasdecuba.net