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domingo, 28 de junio de 2015

Cuba será libre cuando los cubanos lo decidan...


Cuba se librará del totalitarismo mafioso impuesto por los Castro y sus aliados incondicionales, cuando el pueblo cubano lo decida. Como asi pienso apoyo y apoyaré, en todo lo que esté a mi alcance, la propuesta de Cuba Decide.
Esta es la pregunta que debemos responder todos los cubanos:

¿Esta usted de acuerdo con que se convoque a elecciones libres, justas y plurales sobre las bases de una nueva ley electoral y un ambiente, que permitan que todos los cubanos tengan derecho a ser nominados y elegidos democráticamente, ejerciendo la libertad de expresión y de prensa y organizándose libremente en partidos políticos y organizaciones sociales con total pluralidad? 
¿Sí o No? 


http://cubadecide.com/ 

Y se cumplió...

Lo escribí en uno de los foros latinos de MSN en el 2008:
..."Si Barack Huseein Obama llega a la Casa Blanca, le cambia hasta el color.
 Ahi lo tienen, el presidente del cambio.

Esperanza E Serrano

Foto tomada de
http://louderwithcrowder.com/the-real-problem-with-the-gay-white-house-lights/
Mas sobre el mismo tema

 

 https://www.yahoo.com/politics/white-house-buildings-across-the-country-light-up-122601444526.html


  El colmo del irrespeto y la desfachatez

Por Gabriel Astengo.
 En un acto ruin, demagogico y deleznable, el presidente de este pais se entromete parcializadamente en un tema que solo compete a la Corte Suprema de EEUU, se haya estado o no de acuerdo con la decision tomada por esta, y utiliza los colores de la bandera gay para “adornar” nada menos que a la Casa Blanca.
 Independientemente, de nuestros puntos de vista personales sobre este delicado asunto, el cual tiene dividida a la sociedad estadounidense, la manipulacion de esta administracion para la captacion de votos hacia su partido politico en las proximas elecciones, es asqueante, abusiva y desmedida. Lo mismo ha hecho demagogicamente con el tema migratorio, mientras su inaccion y cobardia le permite a los terroristas islamistas seguir cortando cabezas en el Medio Oriente y a Vladimir Putin anexarse descaradamente territorios en Europa del Este.
Un presidente que se respete a si mismo y respete a su pueblo (aunque privadamente tenga preferencias por alguna de las partes en este escabroso tema) no toma partido publicamente, tras este tipo de decisiones tan sensibles que fraccionan al pais, y que repito, solo le toca juzgar y decidir a la rama juridica de la nacion, cosa que ya ha hecho.
Yo, que soy heterosexual, no quiero terminar sin dejar de felicitar a los homosexuales y lesbianas, que por encima de sus preferencias sexuales, han puesto en primer plano su patriotismo, condenando energicamente este repudiable hecho llevado a cabo por la incapaz administracion que encabeza el inepto, Barack Hussein Obama.
http://cubahoracero.com/2015/06/28/el-como-del-irrespeto-y-la-desfachates/

domingo, 21 de junio de 2015

¿Quién está detrás de Engage Cuba?

Portada de la revista TIME dedicada a Cuba. Se puede leer: "La Nueva Cuba por dentro. Descubriendo los encantos de la que fuera la isla prohibida: la gente, la cultura, el paraíso"

Portada de la revista TIME dedicada a Cuba. Se puede leer: “La Nueva Cuba por dentro. Descubriendo los encantos de la que fuera la isla prohibida: la gente, la cultura, el paraíso”. ¿Paraíso? ¿Para quién? Definitivamente no para los cubanos.

Se presenta como un grupo de presión sin partido que promueve el fin del embargo económico a la isla comunista. Pero detrás de ‘Engage Cuba’ se encuentran poderosos intereses económico y financieros cuyo único objetivo es ampliar sus negocios sin importar las condiciones políticas de la Isla. Al grupo lo respaldan empresas gigantes, como la agroindustrial Cargill, la distribuidora de productos para el hogar Procter&Gamble y la constructora de maquinaria pesada Caterpillar, y al frente está el abogado y cabildero James Williams, quien, al mismo tiempo, es director del ‘súper’ Comité de Acción Política ‘New Cuba’.
La existencia de ‘New Cuba’ fue desvelada en Miami a principios de mayo, durante una sesión de recaudación de fondos a puertas cerradas que contó con la participación estelar de Alan Gross, el contratista de Estados Unidos arrestado en La Habana en el año 2009, condenado a década y media de cárcel por “actividades de espionaje” encarcelado durante cinco años hasta que fue liberado el pasado mes de diciembre cuando los dos países decidieron descongelar sus relaciones. Gross, que niega padecer el síndrome de Estocolmo, ha dicho que su estancia en Cuba le ha permitido abrir los ojos en relación a la realidad local. Ahora se propone promover una mejoría en los nexos comerciales y acabar con el embargo a la isla que impide un comercio libre, como pretenden los gigantes empresariales que respaldan a ‘Engage Cuba"
 Engage Cuba’ y ‘New Cuba’ son dos alas del mismo pájaro que pretende capitalizar una apertura en la isla y el regreso de Estados Unidos a la vida del país. “(Gross) ha pasado por mucho durante esos cinco años y no quiere que sea por gusto. Él considera que el mejor modo para lidiar con el sentimiento de pérdida y el costo personal y psicológico, es comprometerse con la construcción de un futuro mejor para los cubanos y hacer avanzar la política estadounidense”, dijo Williams en mayo, cuando presentó el Comité de Acción Política.
Este martes, al adelantar la existencia de ‘Engage Cuba’, ha agregado que “es una oportunidad de posicionarnos en este momento único en la historia; sentimos que el viento sopla a nuestro favor y estamos muy entusiasmados”. Como precisa Ricardo Herrero, el director ejecutivo de ‘Cuba Now’, otra entidad que se ha asociado con ‘Cuba Engage’, “esta coalición sin precedentes luchará para que Washington por fin elimine toda barrera externa que impide que el pueblo cubano se beneficie plenamente de la experiencia e ingenio del sector privado norteamericano”.

Un deshielo antes empresarial que político

El deshielo entre La Habana y Washington ha levantado muchas expectativas en la clase empresarial estadounidense. Desde que el 17 de diciembre se hizo pública la intención de reanudar las relaciones diplomáticas a nivel de embajadores, la capital cubana ha sido prácticamente tomada por asalto por decenas de empresarios, banqueros, políticos, analistas y ejecutivos de todo tipo de asociaciones profesionales y ha asistido a un aumento del turismo oriundo de su vecino del norte.
Jeff Flake, uno de los senadores republicanos por Arkansas, volvió de nuevo a Cuba la semana pasada y se reunió con los principales funcionarios del Gobierno, incluyendo el número dos del régimen, Miguel Díaz Canel. “El intercambio de embajadores se va a dar a cualquier momento”, garantizó a su regreso a Washington. Sin embargo, seis meses después del inicio del deshielo y tras cuatro rondas de negociaciones, todavía los dos países no han hecho un anuncio oficial. El único indicio firme de que algo se aproxima es el hecho de que los diplomáticos cubanos han instalado en el recinto exterior de la sección de intereses de su país en la capital estadounidense el palo de la bandera que próximamente deberá ser izada allí.
En La Habana, el académico y ex cónsul de Cuba en Washington, Jesús Arboleya, ha puntualizado que el aparente retraso en la reanudación de relaciones completas obedece a la complejidad y entresijos de más de cinco décadas de retórica y enfrentamiento. “Nos muestra toda la complejidad de este proceso. Si el primer paso ha tardado todo este tiempo, imagínese los conflictos que podrán surgir una vez que comience”, ha dicho en declaraciones citadas por la cadena ‘NBC’.
En diciembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció su intención de promulgar un conjunto de órdenes ejecutivas que aliviarían considerablemente el embargo económico. Pero hasta ahora nada ha pasado.Y es que eliminar totalmente el embargo es un proceso difícil que pasa por el Congreso de Estados Unidos, donde todavía existe un pequeño bastión comandando por los congresistas de origen cubano que se oponen con firmeza. ‘Engage Cuba’ y su brazo político, ‘New Cuba’, pretenden precisamente cambiar esta visión en el poder legislativo.

sábado, 20 de junio de 2015

Felicidades a todos los padres


http://4.bp.blogspot.com/_4cWFPuakkK4/SwXGlsuy1bI/AAAAAAAAAEI/fdy4zGCf-1Q/s320/padre-hablando-con-hijo-300x200.jpg




Palabras de un padre a su hijo

Si...
Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila
cuando todo a tu lado es causa  perdida;
si tienes en tí mismo una fe que otros  te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan;
si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera;
si engañado, no engañas;
si no buscas mas odio que el odio que te tengan…
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;
si al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas y los sueños no te hacen esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas al triunfo; si llega tu derrota
y a los dos impostores los tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado
a pesar del sofisma del orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
tus ganancias de siempre a la suerte de un día
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea
sin decir a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y el corazón te asistan
aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga
y se agarren contigo cuando no queda nada;
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si alguien  que te hiera llega a hacerte una herida,
Si todos te reclaman y ni uno te precisa,
Si llenas el minuto inolvidable y cierto
de sesenta segundos que te lleven al cielo…
todo lo de esta tierra será de tu dominio
y mucho más aún: serás HOMBRE, hijo mío. 
...
Poema Original

                                    If—

If you can keep your head when all about you
   Are losing theirs and blaming it on you;
If you can trust yourself when all men doubt you,
   But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
   Or, being lied about, don’t deal in lies,
Or, being hated, don’t give way to hating,
   And yet don’t look too good, nor talk too wise;

If you can dream—and not make dreams your master;
   If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
   And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
   Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
   And stoop and build ‘em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings
   And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
   And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
   To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
   Except the Will which says to them: “Hold on”;

If you can talk with crowds and keep your virtue,
   Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
   If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run—
   Yours is the Earth and everything that’s in it,
And—which is more—you’ll be a Man, my son!
Rudyard Kipling

Sobre el autor
Rudyard Kipling

Rudyard KiplingJoseph Rudyard Kipling was born December 30, 1865, in Bombay, India, to a British family. When he was five years old, he was taken to England to begin his education, where he suffered deep feelings of abandonment and confusion after living a pampered lifestyle as a colonial. He returned to India at the age of seventeen to work as a journalist and editor for the Civil and Military Gazette in Lahore. Kipling published his first collection of verse, Departmental Ditties and Other Verses, in 1886 and his first collection of stories, Plain Tales from the Hills, in 1888.
In the early 1890s some of his poems were published in William Ernest Henley’s National Observer and later collected in to Barrack-Room Ballads (1892), an immensely popular collection which contained “Gunga Din” and “Mandalay.” In 1892 Kipling married and moved to Vermont, where he published the two Jungle Books and began work on Kim. He returned to England with his family in 1896 and published another novel, Captains Courageous. Kipling visited South Africa during the Boer War, editing a newspaper there and writing the Just-So Stories. Kim, Kipling’s most successful novel (and his last), appeared in 1901. The Kipling family moved to Sussex permanently in 1902, and he devoted the rest of his life to writing poetry and short stories, including his most famous poem, "If—". He died on January 18, 1936; his ashes are buried in Westminster Abbey.
 Tomado de
http://www.poets.org/poetsorg/poet/rudyard-kipling

lunes, 15 de junio de 2015

Los Clinton:Capitalización de un desastre


Read more here: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article23873065.html#storylink=cpy

domingo, 7 de junio de 2015

El gobierno cubano es totalmente ilegítimo

 Los que mandan en Cuba 

Por Roberto Álvarez Quiñones
 Pese a la designación de un civil como vicepresidente, el poder reposa íntegramente en Raúl Castro, en el número dos del partido comunista, y en el buró político del PC
Raúl Castro
La comunidad internacional no acaba de terminar de comprender que el general Raúl Castro es el jefe de Cuba no por ser presidente del Consejo de Estado sino porque es el primer secretario del Partido Comunista Cubano (PCC); y que Machado Ventura es el segundo al mando de la nación porque es el vicejefe del partido único. Machadito (como le llaman los Castro) sigue siendo el jefe del civil Miguel Díaz-Canel, vicepresidente del Consejo de Estado, y no a la inversa.
No obstante, hay aquí una incongruencia no prevista por Fidel Castro cuando se proclamó en 1976 la actual Constitución. Esta señala que el presidente del Consejo de Estado es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Así lo concibió el comandante cuando era un “mozuelo” de 50 años de edad y su hermano tenía 45. Ambos tenían décadas por delante como presidente y primer vicepresidente.
Y así fue. Pero ya estamos en 2014 y si Raúl Castro no llega a 2018, Díaz-Canel sería el nuevo jefe de Estado. ¿Aceptarían a un civil como jefe supremo de las FAR las decenas de generales de tres y dos estrellas, y los restantes, así como los cientos de coroneles y demás altos jefes militares? Es poco probable.
En términos constitucionales el derecho a elegir al núcleo institucional de poder en Cuba, es privilegio de una versión moderna de patriciado romano al que pertenece sólo el 7 por ciento de la población, es decir, los 800.000 militantes del PCC. Los millones de adultos restantes no tienen ese derecho. Constituyen la plebe, son ciudadanos de segunda clase. O sea, en la isla el poder no emana de la voluntad del pueblo soberano, como lo llamaba Rousseau, sino de la elite de su gerontocracia,
Jose Ramón Machado Ventura
Podrá ser muy constitucional, pero legítimo no es. Los cubanos no eligen a sus gobernantes desde 1948, cuando se celebraron las últimas elecciones democráticas. Fulgencio Batista dio un golpe de Estado en marzo de 1952, tres meses antes de los siguientes comicios, y luego fue derrocado por Fidel Castro. Desde entonces, durante 62 años, Cuba ha tenido solo tres gobernantes, y militares los tres (récord en Occidente).
Un poder invisible
Pero hay más, el máximo poder realmente no radica en el Buró Político del PCC como reza la Constitución, sino en un reducido grupo de militares, algunos de los cuales no integran el Buró Político. Constituyen de hecho una junta militar invisible para la comunidad internacional y para la mayoría del propio pueblo cubano, pues opera tras las bambalinas y ningún medio habla del asunto. Díaz-Canel no pertenece a esa “crême de la crême” que controla el país, y que tiene 14 miembros.
Encabezada por los hermanos Castro y por el comandante (hoy equivalente al grado de general) José Ramón Machado Ventura, el selecto grupo lo conforman además los cuatro generales más poderosos de la isla: Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR); Abelardo Colomé, ministro del Interior; Alvaro López Miera, viceministro primero de las FAR y jefe del Estado Mayor; y Ramón Espinosa, viceministro de las FAR; así como el comandante de la revolución Ramiro Valdés, y el coronel de inteligencia Marino Murillo, vicepresidente del gobierno a cargo de la “actualización” del socialismo. Todos integran el Buró Político.
Miguel Díaz-Canel
Los no miembros del Buró Político son el general José Amado Ricardo, secretario ejecutivo del Consejo de Ministros (primer ministro en funciones, cargo que ejercía Carlos Lage); general Carlos Fernández Gondín, viceministro primero del Interior; general Joaquín Quintas Solá, viceministro de las FAR; y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del dictador y jefe de Coordinación e Información de los Servicios de  Inteligencia y Contrainteligencia de las FAR y el Ministerio del Interior.
El otro integrante fue finales de 2013 el coronel Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, ex yerno de Raúl, a cargo de la actividad empresarial de las FAR. Pero al divorciarse de Deborah Castro Espín cayó en desgracia.




Tomado de:
Publicado por

lunes, 1 de junio de 2015

La Habana,

Silvio Rodríguez por los barrios marginales de La Habana

domingo, 31 de mayo de 2015

Un paseo por La Habana

Un paseo por La Habana

Lejana tierra mía,
océano de nostalgias,
caudal de melancolía.
Aurora crucificada
en los entornos
de un espacio
sepultado en el tiempo.

Habana, ciudad medieval,
feudo y capellanía,
arquitectura colonial,
ruinas,
incivilidad,
insensibilidad…
Letanía de un discurso
perdido en el viento.

Desde esta orilla
desfilo por tus calles,
me pierdo en las imágenes virtuales…
Te miro y no te creo,
tan bella y tan fea,
tan altiva y presumida
con tus pies descalzos,
tus harapos,
tus brazos abiertos,
tus manos extendidas
clamando limosnas.
Habana, mi Habana,
tan lejos de ti
y tan cerca…
Esperanza E Serrano
Land O Lakes
Mayo, 31, 2015













miércoles, 27 de mayo de 2015

Ineficiencia estatal, conveniente negocio

 http://www.cubanet.org/wp-content/uploads/2015/05/Vender-no-reporta-beneficios.-Foto-P.-Chang.jpg
                                 Vender no reporta beneficios (foto del autor)
 Empleado del Estado cubano: “El gobierno hace como que nos paga, y nosotros hacemos como que trabajamos”

 
LA HABANA, Cuba. -Los testimonios sobre la mala o nula atención en los comercios estatales cubanos son tan abundantes que ya pocos los tienen en cuenta. Para ofrecer una respuesta a los indignados, la prensa oficial de la isla busca las causas de tales maltratos no en la ineficiencia de la empresa estatal sino en otros factores absurdos, como la mala educación o la falta de profesionalismo, que no ponen al descubierto la esencia corrupta de un sistema que, a pesar de las pruebas de su inutilidad, se mantendrá en pie por voluntad del gobierno, según queda expresado en los Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista.
¿Por qué recibimos un mejor trato en una cafetería o restaurante privado? ¿Por qué a la dependienta y a los administradores de un centro gastronómico estatal les molestan las exigencias de los clientes y por qué no mejoran la calidad de sus ofertas? ¿Por qué se escudan en cualquier justificación para permanecer cerrados o para reducir al mínimo sus horarios de atención al público?
Según Vladimir Rodríguez, dueño de una concurrida paladar en el centro del Vedado, el problema está en los objetivos de cada cual:
“Como dueño de mi negocio busco atraer más clientes, hacer más variadas las ofertas. Escucho las opiniones de las personas, las sugerencias, los atiendo como si fueran reyes porque eso se revierte en ganancias. En un restaurante estatal las ganancias no provienen del consumo y la satisfacción de los clientes sino en aquello bien mezquino que sucede en el almacén, en la venta al mercado negro de todo cuanto llega para ser elaborado y vendido a los clientes, que se vuelven un estorbo. Lo poco que llega a la mesa es solo para justificar el trabajo por si llega un inspector pero tanto los dependientes como el administrador viven del mercado negro. Eso es algo que todo el mundo sabe. (…) Yo trabajé durante años en restaurantes de La Habana, incluso en hoteles lujosos en Varadero, y lo que vi en las cocinas es asqueroso (…). El arroz que los clientes dejaban en el plato volvía a las cazuelas, un trozo de carne, las ensaladas, las aceitunas, todo lo que la gente deja en el plato se vuelve a servir. Esa es la manera de hacer que sobren las cosas. Por eso me fui y abrí mi propio negocio. Yo ni muerto como en un restaurante del Estado, solo dios sabe lo que te sirven”.
Para Iraida, dependienta de una cafetería privada en Arroyo Naranjo, el asunto es más complicado: “Para nadie es un secreto que tanto en las tiendas como en todas las empresas estatales la gente no trabaja, van a como se dice, a luchar, es decir, a robar. Y lo peor es que el gobierno lo sabe y se hace el chivo con tontera [finge ignorar]. (…) ¿Por qué? Porque le conviene. Si arremeten contra el mercado negro la gente se subleva porque todo el mundo vive de eso, hasta ellos. Ahí sí que se acaba la revolución. Prometieron crear un mercado mayorista para los cuentapropistas y hasta ahora seguimos en las mismas, comprando en el mercado negro porque en las tiendas no hay nada o sí, pero escondidas en los almacenes, para que tengas que comprársela al almacenero, que está en arreglo con el gerente y así por ahí para arriba. Ahí te das cuenta que el gobierno está metido en esa maraña (…) si no se beneficia con dinero, al menos lo hace dejando a la gente ‘luchar’ para que vean las ‘bondades del socialismo’. A río revuelto, ganancia de pescadores”.
Los clientes no importan, lo bueno es lo que sucede en los almacenes (foto del autor)
Los clientes no importan, lo bueno es lo que sucede en los almacenes (foto del autor)
Marta Li, dueña de una cafetería en el Vedado, nos ilustra con ejemplos propios lo que ella considera una superioridad de la empresa privada: “En una cafetería del Estado nadie se preocupa por atender bien al cliente porque no se revierte en ganancias. Vendan o no, el salario es el mismo tanto para el administrador como para el vendedor. Ellos están para que les sobre el litro de aceite y el pollo, para revender el queso y los espaguetis, no se venden ellos porque nadie los compraría. Yo, en cambio, tengo que constantemente crear estrategias de venta, mi objetivo es que no se me quede nada ni en las cazuelas ni en las neveras, venderlo todo porque bien caro que lo he pagado. (…) Como estoy cerca de la universidad, yo hago ofertas a los estudiantes que presentan el carnet de estudiante, les rebajo el precio. A veces a quien compra más de una pizza o a un cliente habitual, le regalo una bebida. La gente viene porque sabe que recibirán buena atención. No se trata de rebajar precios sino de dar un buen servicio”.
Una exfuncionaria de una empresa de comercio de La Habana, que no desea ser identificada porque actualmente es dueña de un restaurante, nos narra sus experiencias frente a una empresa estatal:
“Satisfacer al cliente es la última de las prioridades [de una empresa estatal]. Sea de lo que sea. Todos trabajan para robar todo cuanto pueda ser robado y en el menor tiempo posible. Uno entra con buenas intenciones y termina pactando con la corrupción porque no hay otro camino. (…) La economía socialista no tiene ni pies ni cabeza. Cuando estudié [Economía] en la universidad los profesores mismos decían que la economía cubana no hay modo de explicarla. Y cuando tratas de aplicar cualquier modelo te das cuenta que fracasan todos. (…) No es que uno se proponga robar, es que tienes que hacerlo porque todo el mundo está para lo mismo. A mí ni a ninguno de los trabajadores de todas las tiendas que yo atendía, que eran más de veinte, le importaban si los salarios eran bajos o no, ni siquiera el estímulo, el salario era una formalidad, las ganancias verdaderas no están ni siquiera en el mostrador como muchos piensan. Lo que da dinero (…) no llega al mostrador. Y cuidado con hacerte el consciente [honesto] porque terminas cargando la culpa de todo”.
¿Se podrá, como pretenden los dirigentes cubanos, basándose en un par de sospechosas excepciones, demostrar algún día la eficiencia de la empresa estatal socialista? Según las recientes declaraciones de Miguel Díaz-Canel, esa “tarea demostrativa” es uno de los principales empeños de “la dirección del país con el pueblo cubano”. Como si no valiera el medio siglo de fracasos que actualmente padecemos los cubanos, el gobierno se empeña en prolongar un experimento económico detrás del cual se esconde un extenso tejido de corrupción.
Contra ese despropósito, desde hace años es muy común escuchar en las calles una frase que resume la ineficiencia de las empresas estatales: “el gobierno hace como que nos paga, y nosotros hacemos como que trabajamos”.


 Fuera de los comercios, en los portales, la gente revende los productos en mercado negro, a la vista de todos 8foto del autor)
 Fuera de los comercios,en los portales, la gente revende los productos en mercado negro, a la vista de todos (fotos del autor)
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domingo, 10 de mayo de 2015

Un cínico y vulgar fetiche al miedo del cambio

 

 Dr. Pablo A. de Cuba
A la simple lectura de lo publicado por un diario miamense de marcado corte justificativo del sistema y gobierno cubano, y con ello bastante distante de la imparcialidad que debe caracterizar una publicación informativa seria y de respeto, salta a la vista algo que casi queda como un escrito de alto contenido bufón, pero de muy mal libreto, tanto expositivo como interpretativo, defendiendo lo que a ultranza es indefendible.
Concretamente y de forma sintetizada referimos un artículo publicado en dicho libelo que expone que las “reformas que actualmente lleva a cabo el gobierno cubano tienen como base evitar desigualdades a lo comporta su enemigo común, el capitalismo”. Luego hace un rejuego de citas e incoherencias al símil mismo del propósito revelador: la incoherencia de una mentira furtiva.
Citando sus letras este articulo expone que el gobierno cubano está seguro de “apostar por reformas de actualización de su modelo económico y social, para favorecer el crecimiento económico y la diversificación de la propiedad, pero manteniendo la estabilidad social y política, para lo que apuestan por combinar planificación y mercado”. Lo marcado es de mi parte.
Sigue esta exposición que, por suerte, y so pena de quedar tildados de estúpidos exponentes de la irracionalidad, el encuentro se realizó “a puertas cerradas con la participación de expertos, periodistas y políticos que debatieron sobre el modelo cubano actual”.
Continua este artículo, “fuentes diplomáticas, en la reunión se señaló que Cuba está realizando una actualización del modelo, no una reforma, (…). El objetivo principal de las autoridades cubanas es hacer un modelo próspero y sostenible que garantice mantener el actual 60 % en gasto social, además de evitar la concentración de riqueza y propiedad, aunque reconocen que los resultados no serán inmediatos (…). Para impulsar el crecimiento económico, el Ejecutivo de Castro busca incrementar la inversión extranjera (…).
Por la exposición hecha por estos expertos (¿?), periodistas y políticos (estos últimos legos), los genios del actual gobierno cubano están creando un “nuevo sistema socio económico sin desigualdades pero que dependa de la inversión extranjera”. Además dejan establecido que en Cuba no hay reforma sino actualización, etc, etc.
Por suerte, esas puertas impidieron que afluyera lo fétido del magnífico misterio insolente sobre tan inverosímil. En fin, el resumen de una teoría agotada y  falaz.
Su simple análisis crea angustia. Crea letargo y a la vez indignación a la tendencia burda de borrar lo acumulado del ingenio humano. Es un indigno razonar, so pena de ir contrario al culto  del conocimiento.
Un sencillo enfoque es conducente, sin mayor abundamiento, a la exposición delirante de un grupo humano cuya denominación profesional o académica no excede la mínima básica de un recién graduado o, en su defecto, de un inútil diletante de las esferas populistas.
La naturaleza económica de cualquier Estado es la ineficiencia. Los Estados gastan las riquezas que otros producen y de la cual se apropian por la vía impositiva (los impuestos). Si a esto le sumamos la  soberbia del gobierno cubano ante el desafío de relacionarse con el justificante de sus supuestas desgracias, ha derivado en un delirio de ajustes de un sistema inoperante en su misma esencia. Ya la dama encantadora de sueños de una noche  de verano del embargo dejará el lastre de ser la culpable de las tragedias humanas y demostrará el verdadero impotente de ser útil.
Para el actual gobierno cubano ya no le queda más espacio, y ahora busca tiempo para mantenerse en la misma dinámica inoperante de su existencia.
Es patético abundar sobre el “modelo cubano” que es compatible solamente con más de siglo de un constante fracaso a costa de una nación despojada del sentido básico de su existencia. El modelo cubano tiene como máxima la servidumbre de sus súbditos. Solamente se sustenta en ir contrario a su propia nación.
La especialidad supina del modelo cubano ha sido la de defraudar a sus propios súbditos y desestabilizar lo que le rodea.
La simple semántica, el simple concepto de actualización no escapa de “poner al día” algo, de “modernizar y ajustar algo” que consecuentemente se ha estado utilizando por su buen efecto o, en su defecto, por voluntarismo repetitivo a consciencia de su inutilidad.
El socialismo no es más que un fatalismo histórico provocado por la inconciencia del capitalismo en ajustar la concentración y distribución de la riqueza, y que aún se mantiene a pesar de los ajustes realizados por juego político de partidos de marcado contenido populista.
El sistema socialista cubano siempre ha estado armado de una falacia en el contenido de sus promesas sobre despojo de los pocos para repartir entre todos. Esto ha conllevado a la inoperancia de los estímulos del crecimiento humano y económico, llevando implícito en este acaecer de circunstancias el inmovilismo en el ciclo histórico de la evolución del homo oeconomicus  (naturaleza del hombre para crear riquezas).
La proyección de creación sistémica del gobierno cubano se aleja, sin embargo, no solamente del homo oeconomicus sino, también,  del homo sapiens (hombre pensante).
¿Será posible a estas alturas del desarrollo humano plantearnos tan absurda idea, y no por insuperable lo actual, sino de tratar de actualizar el resultado del fracaso? La respuesta es directa y de forma afirmativa siempre y cuando salga de la mente de aquellos que fundamentaron, implementaron y desarrollaron el fracaso: los economistas del fundamentalismo socialista y, en especial, aquellos monitores soviéticos con aprendices del desquiciado modelo cubano a lo fidelista.
La razón de mantener algo desde el punto de vista económico es, sencillamente, su utilidad y con ello, su alcance efectivo en todos aquellos conceptos típicos de empresa, lucro, productividad, riesgo, mercado, etc., que son, en definitiva, los que gobiernan relaciones propias y espontáneas enfocadas a obtener riquezas.
Tratar de justificar el crecimiento económico desde y con el propio inmovilismo del socialismo cubano es superar lo imposible. La política económica a “lo cubano” ha conducido al deterioro, la inactividad y la apatía de esas fuerzas productivas  necesarias para crear riquezas. Para el colmo de la insensatez,  ahora pretenden diversificar los tipos de propiedades.
No hay otro más consciente que el propio gobierno cubano (incluyendo toda su dirigencia pasada y actual) que derrumbar su propio resultado es un cuento tan inverosímil de creer como lo es su sustentación como gobierno dictatorial.
Es demasiado notorio que el modelo cubano, impuesto y dirigido por su actual gobierno, ha sido todo lo contrario al éxito. Es tratar de  burlar un adolescente lector.
Lo más antidialéctico que ha existido como sistema socioeconómico ha sido, per se, el socialismo, a pesar de que alega ser la nueva cuna de la evolución de la existencia humana.
Es absurdo, y no soporta el más mínimo ritual de análisis, pretender diversificar una sistémica de conceptualización de la propiedad después de haberla aniquilado. La esencia de la propiedad radica en su disponibilidad erga omnes (contra todo), y es precisamente esa disponibilidad la que le otorga a su legítimo detentador la facultad exclusiva de poseer algo y explotarlo a favor de quienes se arriesgan y se le suman; pero eso, a exprofeso y con toda intención ladina, el actual gobierno cubano lo borró de la tierra más hermosa que ojos humanos han visto.
Malicioso, furtivo y embaucador es el fin de este invento trasnochado a lo castrista y que no es otro que regular al máximo para mantener el control político y dejar hacer el mínimo. Buscan crear una perspectiva alucinante de la nada. De un cambio irreal. De un espejismo. En fin, crear algo contrario a la naturaleza económica.
Es un conocimiento agotado doctrinalmente que la economía política no abarca la totalidad de la naturaleza del hombre respecto a su conducta modificada por el estado social en que se desarrolla, pero sí se refiere a la naturaleza del hombre como un ser que a pesar de ser social busca y desea poseer riqueza, bienestar y seguridad, y de ahí parte su condición de ser libremente pensante  para  comparar el o los medios para la obtención de dicho fin.
Esa aspiración el socialismo la quebranta y hace del ser humano un ser dependiente de su mandato político y, con ello, temeroso del poder que de este emana.
Estos creadores de nuevos sistemas del Siglo XXI ignoran, o en su defecto esconden, la verdad de lo simple, que es dejar hacer y solo controlar los excesos.
Cuánta literatura existe en sobre abundamiento de lo insuperable del hombre libre para cubrir sus necesidades. Ningún Estado ha podido superar, hasta este preciso día de la existencia humana, el dinamismo del hombre para actuar en la creación de riqueza y, de ahí, la  busca incesable de un bienestar más amplio.
Los políticos saben que si los dejan, dictan leyes hasta para controlar a su capricho el vacío de su propia ineficiencia, pero nunca lo dejan al descubierto.
Lamentablemente, la servidumbre política hace y conlleva la inutilidad de la creatividad humana, y eso, precisamente, lo vemos en esa Cuba cada vez más sentida por el dolor que le infringen  sus gobernantes.
El gobierno cubano sabe que esta “inventando” sobre lo falso. Crear falsas expectativas es ahora su juego para con su propio pueblo.
Antes, Fidel Castro hablaba de “sacrificios y caminos difíciles” a sabiendas que era imposible mantener la misma mentira tan repetidamente. Ahora, Raúl Castro a “su propio tiempo, pero sin apenas espacio de maniobra”, y a plena consciencia y sabiendas que es su persona el otro obstáculo supremo al levantamiento de las restricciones de comercio con el país más poderoso del mundo y antiguo enemigo, y plantea, a falta de otra justificación, que no es un camino corto llegar a esa meta que es la expectativa de un pueblo.
Al parecer, el propio jefe del gobierno actual pronostica una larga vida para ambos depredadores de generaciones completas. Que penoso y lamentable pronóstico.
Se sabe que no se va a eliminar el mandato del acta del comercio con el enemigo respecto a Cuba, salvo que desaparezcan estos actuales generadores de delirios y se abra definitivamente una nación para sus nacionales y no para sus gobernantes. Lo demás es analizar al vacío.
Abrir Embajadas es jugar con el gasto público. No excede más que eso dentro de las actuales condiciones para establecer relaciones entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América.
Sería bueno considerar mandarle una simple nota a esos expertos y demás asistentes a esas reuniones a puertas cerradas (no admiten nada en contrario), que dejen de ser creadores de aventuras burlescas a la condición e inteligencia humana. Que entiendan que la creación no está de su parte por el mero hecho de ser testaferros del antihumanismo que el socialismo cubano ha elevado casi a su máxima exponencial: el fundamentalismo político y la servidumbre humana.
Más que ignorancia, esto es inanidad mental de sus creadores. Si de verdad poseen fundamento racional a lo que exponen, abran esas puertas y busquemos, con todo y absoluto respeto, un debate a favor del más perjudicado en estos 56 años de dolencia política: el pueblo cubano.
En fin, seguimos en presencia de la continuidad y esencia hipócrita de un mal gobierno, a pesar de las puertas cerradas.