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martes, 27 de enero de 2026

Trump,los evangélicos y …


_TRUMP, LOS EVANGÉLICOS Y UNA LECTURA EQUIVOCADA DE LA RELACIÓN ENTRE FE Y PODER_

_Observaciones al hermano Tomás Gómez Bueno y su Artículo: "Trump, los Evangélicos y el riesgo de instrumentalización de la Iglesia de Jesucristo"_


Por Elías Wessin

El artículo del apreciado hermano Tomás Gómez Bueno parte de una premisa atractiva (el legítimo temor a la instrumentalización de la fe), pero termina incurriendo precisamente en lo que denuncia, esto es, una lectura selectiva, moralizante y políticamente ingenua de la relación entre la Iglesia, el poder y la historia.

Confundir apoyo político con idolatría es un error conceptual porque apoyar políticamente a un líder no equivale a canonizarlo, ni mucho menos a considerarlo un mesías. La mayoría de los evangélicos que respaldaron a Donald Trump nunca afirmaron que fuera un modelo moral, un referente espiritual ni un creyente ejemplar. Lo apoyaron como actor político, no como guía teológico.

Reducir ese apoyo a una supuesta “devoción ciega” es una simplificación injusta que ignora el contexto, como la defensa de la libertad religiosa, el freno a la ideología de género impuesta por el Estado, la protección del derecho a la vida del neonato, la resistencia a la agenda cultural progresista global.

No se trata de idolatría, sino de discernimiento político frente a alternativas que abiertamente adversan los valores judeocristianos.

La analogía con Ciro no debe ser teológica, sino histórica. El hermano Gómez critica la comparación entre Trump y Ciro como si se tratara de una afirmación doctrinal. No lo es. Es una analogía funcional, no espiritual.

Ciro fue un gobernante pagano que, sin compartir la fe de Israel, tomó decisiones políticas que beneficiaron directamente al pueblo de Dios. Y si profundizamos teológicamente Dios llamó a Ciro "su siervo".  La Biblia no lo presenta como profeta, sino como un gobernante, un instrumento circunstancial en manos del Señor, dentro de un momento histórico concreto.

Negar esa posibilidad hoy equivale a afirmar que Dios solo puede obrar a través de creyentes irreprochables, lo cual contradice el propio relato bíblico.

La Iglesia no está llamada a huir del poder, sino a limitarlo. Es cierto que la Iglesia ha sido más fiel cuando no ha sido absorbida por el poder político. Pero de ahí no se desprende que deba replegarse, callar o renunciar a incidir en la esfera pública.

La alternativa no es entre sumisión acrítica al poder, o aislamiento espiritualista. Existe una tercera vía, la participación vigilante, crítica, consciente de que el poder necesita contrapesos morales. En sociedades democráticas, la abstención política de los creyentes no purifica a la Iglesia; deja el campo libre al secularismo militante.

El moralismo selectivo también es una forma de ceguera, porque enfatiza las debilidades personales de Trump (reales, exageradas por sus antípodas o ninguna de las dos), pero evita toda comparación con sus adversarios políticos. Sin embargo, la pregunta relevante no es quién es más virtuoso personalmente, sino ¿qué proyecto político protege mejor la libertad, la dignidad humana y el orden moral básico?

Juzgar la política exclusivamente desde la ética personal es confundir púlpito con urna. En la historia, muchos gobernantes eficaces no fueron santos, y muchos hombres “virtuosos” causaron catástrofes políticas.

El verdadero riesgo no es Trump, sino el vacío moral del poder global, preocuparse por una supuesta “instrumentalización religiosa”, olvida una realidad más grave, gobiernos que persiguen cristianos, Estados que imponen ideologías contrarias a la fe, organismos internacionales que erosionan la soberanía moral de las naciones.

En ese escenario, Trump no es un salvador, pero sí un dique temporal frente a una agenda abiertamente hostil al cristianismo histórico. Reconocer eso no es fanatismo; es realismo político.

“Dad al César lo que es del César” no es neutralidad política. Jesús no estaba promoviendo la retirada de la vida pública, sino estableciendo límites entre esferas. El mismo pasaje ha sido históricamente mal usado para justificar la pasividad de los creyentes frente a la injusticia.

Dar al César lo que es del César implica también exigirle cuentas, no abdicar del juicio moral ni del compromiso cívico.

Trump no necesita ser defendido como creyente, sino evaluado como gobernante. En esto coincidimos parcialmente, Trump necesita oración, como cualquier ser humano. Pero la Iglesia (su feligresía) no vota por almas, vota por políticas públicas. Confundir esos planos conduce a una espiritualización imprudente de la política. Espiritualización que justifica a algunos hermanitos, cuando proclaman a 'soto voce' que la política 'es del diablo'.

La pregunta no es si Trump es un hombre redimido, sino si sus decisiones amplían o restringen la libertad religiosa, fortalecen o debilitan la soberanía nacional, protegen o erosionan principios morales fundamentales.

El peligro real no es que la Iglesia dialogue con el poder, sino que renuncie a influir por temor a contaminarse.

La fe cristiana nunca fue un refugio para almas delicadas, sino una fuerza que transforma la historia, a veces desde los márgenes, otras desde el centro del poder.

Trump no es un mesías por supuesto, pero tampoco el demonio político que algunos desean retratar (que no es el caso que presenta el hermano Tomás Gómez Bueno). Es un actor imperfecto, pero responsable, en un momento crítico. Negar esa complejidad no fortalece la firmeza y claridad del pensamiento cristiano; lo confunde.

Los cubanos opinan.Socialismo


 Por:Julia Elena Jareno Varcarcel

A todos esos expertos del socialismo teórico que defienden el modelo desde la comodidad de sus pantallas y sus libros: los invito a pasar un mes en Cuba, que es socialista desde 1961. Pero no se confundan, no vayan como turistas VIP tomando mojitos en La Habana Vieja, eso no cuenta. No, vayan a los barrios, y si realmente quieren sentir la experiencia, traten de vivir 30 días como un cubano de a pie: sin apellidos ilustres, sin padrinos mágicos, sin remesas que “solucionen” la vida.

Intenten sobrevivir con un salario básico en pesos cubanos (sí, esos que ni alcanzan para un café decente) y además pagar servicios básicos. Coman lo que la “generosa” libreta de abastecimiento les ofrezca. Manténganse cuerdos mientras las luces se apagan 20 horas al día, y disfruten de casas que parecen hechas por un niño con retraso en motricidad fina, con piso de tierra, pocos electrodomésticos y cero condiciones mínimas de salubridad (y crucen los dedos para no enfermarse, porque ir al hospital es… digamos, toda una aventura).

Pero tranquilos, todo esto es “socialismo para todos”, eso sí, para los turistas con dólares hay “experiencias premium”.

Como decía mi abuela: no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar… y créanme, verlo llegar en Cuba no incluye guía turística, selfies ni souvenirs.

lunes, 12 de enero de 2026

La esperanza

 La esperanza es una niña muy pequeña


Lo que me asombra, dice Dios, es la esperanza,

y no salgo de mi asombro.

Esta pequeña esperanza que parece una cosita de nada,

esta pequeña niña esperanza,

inmortal.


Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.

La Fe es una esposa fiel.

La Caridad es una madre ardiente.

Pero la esperanza es una niña muy pequeña.


Yo soy, dice Dios, el Maestro de las Virtudes.

La Fe es la que se mantiene firme por los siglos de los siglos.

La Caridad es la que se da por los siglos de los siglos.

Pero mi pequeña esperanza es la que se levanta todas las mañanas.


Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.

La Fe es la que se estira por los siglos de los siglos.

La Caridad es la que se extiende por los siglos de los siglos.

Pero mi pequeña esperanza es la que todas las mañanas nos da los buenos días.


Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.

La Fe es un soldado, es un capitán que defiende una fortaleza.

Una ciudad del rey,

En las fronteras de Gascuña, en las fronteras de Lorena.

La Caridad es un médico, una hermanita de los pobres,

Que cuida a los enfermos, que cuida a los heridos,

A los pobres del rey,

En las fronteras de Gascuña, en las fronteras de Lorena.

Pero mi pequeña esperanza es

la que saluda al pobre y al huérfano.


Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.

La Fe es una iglesia, una catedral enraizada en el suelo de Francia.

La Caridad es un hospital, un sanatorio que recoge todas las desgracias del mundo.

Pero sin esperanza, todo eso no sería más que un cementerio.


Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.

La Fe es la que vela por los siglos de los siglos.

La Caridad es la que vela por los siglos de los siglos.

Pero mi pequeña esperanza es la que se acuesta todas las noches

y se levanta todas las mañanas

y duerme realmente tranquila.


Yo soy, dice Dios, el Señor de esa Virtud.

Mi pequeña esperanza

es la que se duerme todas las noches,

en su cama de niña, después de rezar sus oraciones,

y la que todas las mañanas se despierta

y se levanta y reza sus oraciones con una mirada nueva.


Yo soy, dice Dios, Señor de las Tres Virtudes.

La Fe es un gran árbol, un roble arraigado en el corazón de Francia.

Y bajo las alas de ese árbol, la Caridad,

mi hija la Caridad ampara todos los infortunios del mundo.

Y mi pequeña esperanza no es nada más

que esa pequeña promesa de brote

que se anuncia justo al principio de abril.


   Charles Péguy

viernes, 9 de enero de 2026

Fin del despilfarro del dinero del contribuyente de EEUU

 


EDITORIAL CUESTANEWS

Esta es una noticia que hay que leer con atención, porque lo que escribire aqui, no es burocracia ni diplomacia vacía.

Es poder, es prioridad nacional y es simplemente dinero del contribuyente volviendo a casa.

El Secretario de Estado Marco Rubio acaba de firmar un acuerdo histórico con las Naciones Unidas que pone fin a algo que por décadas fue intocable:

..Las contribuciones adicionales de Estados Unidos a un gigantesco aparato de ayuda exterior manejado por ONG ineficientes, politizadas y, en muchos casos, abiertamente antiestadounidenses.

Amigos de #cuestanews Quiero ponérselo claro:

..Estados Unidos dejó de financiar su propio sabotaje y autodestrucción. 

..Durante años, miles de millones de dólares salieron del bolsillo del trabajador americano para terminar en manos de organizaciones que no rinden cuentas, no producen resultados reales y promueven agendas que nada tienen que ver con el interés nacional…Y eso ya lo sabemos todos en general , tanto los  que apoyamos a esta administración como los opositores a ella, que son los verdaderos culpables de que se descontrole todo en ese sentido perjudicando al trabajador Estado Unidense en todo sentido.


..El secretario Rubio fue claro y directo, como debe ser un funcionario que entiende a quién representa:

..No más dinero del contribuyente desperdiciado en ineficiencia, despilfarro ni ideologías disfrazadas de ayuda humanitaria.


Ahora, por qué esto es importante para el crecimiento de nuestro país?


Porque cada dólar que deja de ir a ese “complejo industrial de ayuda exterior”

es un dólar que puede invertirse aquí:

infraestructura, seguridad, desarrollo económico, control fronterizo, empleo y estabilidad interna.


Porque una nación no crece regalando recursos sin control.

Crece cuando prioriza a su gente, protege su economía y exige resultados claros por cada centavo que sale del Tesoro.


Este acuerdo marca un cambio de era:

..Estados Unidos deja de ser el cajero automático del mundo

y vuelve a comportarse como una potencia que pone condiciones, exige eficiencia y defiende sus intereses.


Y hay algo más que muchos no quieren decir:

cuando se corta el flujo de dinero fácil, se caen muchas máscaras.

Se acaban los discursos vacíos, los proyectos fantasmas y las “causas nobles” que solo existían mientras alguien más pagaba la cuenta.


Amigos Este no es un retroceso moral.

Es responsabilidad nacional.


Estados Unidos no le debe su futuro a la ONU ni a ninguna ONG.

Se lo debe a su pueblo.


Este acuerdo es un paso firme en esa dirección, y creanme que los que creemos en esta administracion , en el movimiento MAGA y en el Secretario Rubio estamos de acuerdo y apoyarlo 100%


Cuestanews.

Donde el dinero, el poder y la verdad se llaman por su nombre y no permitiremos que se desvirtúe la noticia para seguir financiando el despilfarro 

#cuestanews

#Trump

#MAGA

Cuba, el país limosnero y menfigo

 Los cubanos opinan

Por Elaine Castro Castañeda

El país Limosnero mendigo. 

Hoy he visto una publicación sobre un supuesto Barco de petróleo que envió México para Cuba, y debajo miles de comentarios unos de burlas otros de crítica, en fin diversas opiniones así como diversos somos los humanos y en especial los cubanos.Pero los que más me llamaron la atención fueron los comentarios de agradecimiento y reverencia a México y no digo que no agradezcan solo pregunto a los cubanos y los invito a razonar...

Ustedes creen que ese Barco les va a resolver los apagones? Cuántos años llevan en apagón casi total recibiendo petróleo de Venezuela? El problema de los apagones entre otras cosas además del petróleo es el mal estado de las termoeléctricas que ya no aguantan más y que su reparación lleva miles de millones de dólares. Agradecen servilmente a México y yo me pregunto también Hasta cuándo vamos a andar de limosneros por el mundo pidiendo un poquito aquí otro poquito allá.. Donde quiera que hablan de Cuba lo primero que sale ya es nuestra miseria y nuestras escaceses, ya no se hablan de nuestra Isla por su hermosura por sus playas por sus montañas por Viñales Varadero... su arquitectura la inteligencia de los cubanos, no siempre escuchas pobrecitos los cubanos lo que están pasando, esa gente no tienen de nada,  y es verdad somos unos mendigos por el mundo entero pidiendo.

Esto no es fortuito, es el resultado de 67 años de mala administración de todos los recursos que tiene esa Isla que no son pocos y que bien administrados hoy siguiéramos siendo la llave del Golfo de México, el primer país con Ferrocarril de América Latina, el primero con Televisión y contando... Nuestro desarrollo fuera en otra magnitud pero los caprichos y las ansias de poder del Dictador Fidel Castro y su pandilla nos convirtieron en la cloaca de América Latina donde todos cifran sus esperanzas en dos cosas:

Unos en la libertad plena de Venezuela y que rompa con Cuba para que la miseria se recrudezca y se acabe de terminar la esclavitud del cubano. Aquí ya ka desumanización es tal que ni pensamos en las familias y los amigos que tenemos allá adentro , o si, pensamos pero creemos que es la única forma de dar al traste con esa Dictadura y que los ciegos que quedan o se hacen se quiten la venda. 

Otros en que "Cuba tiene muchos amigos y nos van a seguir regalando petróleo" Esta es alegría de Caballo capao e ignorancia al creer que esto resuelve algún problema..Por cierto Barquitos de petróleo que no son tan regalados se los sacan del lomo a cada cubano que va a servir de esclavo moderno a esos países supuestamete amigos de Cuba e incluso a perder la vida. 

Creo que hubiera sido mejor destinar nuestros recursos a desarrollar nuestro país incluyendo el turismo podríamos tener la infraestructura hotelera mejor de todo el Caribe, playas, cayos y naturaleza tenemos de sobra y lo mejor hombres y mujeres trabajadores claro, no esclavos,  repito trabajadores. Podríamos haber desarrollado la minería entre otras cosas ,  ingenieros y recursos existen y personas  capaces nos sobraban.  economistas y etc, pero no.  había que votar los recursos en Guerras ajenas donde quiera 

que hay un conflicto ahí está Cuba metida y siempre para mal del cubano de a pie de ese que lucha la comida y la subsistencia diaria por caprichos y defensas a ultranza de lo que dicen ellos es correcto y no es más que la imprudencia, la obstinación y la terquedad a su favor de estar en la palestra pública haciéndose los correctos los justos y los benevolentes cuando maltratan, humillan, reprimen y matan de hambre a su propio pueblo que no tiene derecho ni de protestar porque lo muelen a palos y van presos hasta los adolescentes. 

20 años negando que Cuba estaba metida en Venezuela y ahora salen 32 cubanos muertos, para demostrar que la mentira tiene patas cortas, ahora no se cansan de inventar historias macabras para justificar lo injustificable, nada tenían que hacer ahí eso es injerencia en los asuntos internos de un país eso no es,como siempre lo han disfrazado, Misión Internacionalista y nosotros a creernos el cuentecito. Por cierto creo que cada cubano que se respete debe pedirle perdón a cada Venezolano que fue humillado y hasta golpeado por un militar cubano y que ayudamos a perpetuar su desgracia y con esto la de nosotros también. Cuba ha saqueado como le ha dado su gana a Venezuela. 

Al final nuestro país hoy está destruido con Pronóstico Reservado como un paciente grave en Terapia Intensiva y los cubanos siguen agradeciendo un barquito de petróleo y pidiéndole a Dios ( que no tiene Facebook) que los países amigos le sigan mandando más, como si eso fuera la solución a los problemas. 

El MENDIGO QUE NO SE SIENTA Y ANALIZA QUIEN O QUÉ LE PRODUCE ANDAR EN HARAPOS, NUNCA PERO NUNCA PODRA SACÁRSELOS Y VIVIR DIGNAMENTE! 

Ojo cuando digo Mendigo me refiero a los señores que gobiernan a Cuba! 

#CubaEstadoFallido 

#CubaEsUnaDictadura 

#venezuelalibre 

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jueves, 8 de enero de 2026

No fue por petróleo.Fue por algo mucho más estratégico



 ≠≠. NO FUE POR PETRÓLEO.  FUE POR ALGO MUCHO MÁS ESTRATEGICO.

>> El 3 de enero de 2026, EE.UU ejecutó la mayor operación militar en América Latina desde Panamá en 1989. 

Como era de esperarse, la narrativa pública se centró en el petróleo y el narcotráfico. Pero esa explicación, tan familiar como conveniente, no resiste el más mínimo análisis estratégico.


La verdad es más incómoda, más compleja… y mucho más peligrosa.

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 ≠ Conviene comenzar por un punto clave :  

- Este tipo de decisiones no las toma la Casa Blanca, sino el Pentágono. El Pentágono decide, el presidente firma.

Cuando el aparato militar concluye que una amenaza ha cruzado el umbral de riesgo tolerable, la decisión está tomada. El presidente no dirige: simplemente autoriza. Luego sale a justificar públicamente lo que ya se determinó puertas adentro.


- Trump habló de petróleo porque el petróleo vende. Pero la operación no fue solo por el petróleo.

Lo que detonó la intervención no fue el crudo, sino la convergencia operativa de los tres principales adversarios de EE. UU. , China, Irán y Rusia, en un mismo territorio: Venezuela.

- China había tomado control de la extracción de minerales estratégicos (tantalio, cobalto, tierras raras) directamente en las minas del Arco Minero del Orinoco. Estos minerales alimentan la cadena de producción de armas del propio Pentágono. La presencia china no era comercial: era operativa.

- Irán había instalado fábricas de drones militares con capacidad ofensiva para alcanzar Florida desde el Caribe. No eran ventas de armas: era industria bélica permanente a 1.200 millas del territorio continental estadounidense.

- Rusia había desplegado asesores militares, sistemas antiaéreos, radares y entrenamiento en inteligencia. Un ecosistema de guerra electrónica a la vuelta de la esquina de Miami.

Esto no fue casual. Fue una estrategia coordinada. Cada actor reforzaba la presencia del otro.  No era petróleo. Era control


- Comparar esta operación con Irak 2003 es una trampa superficial. En Irak, el petróleo representaba control de flujos globales, mantenimiento del petrodólar y dominio geopolítico en Medio Oriente.

Venezuela no cumple ninguna de esas condiciones:  Su producción está colapsada, la infraestructura destruida, y su peso geográfico es marginal. Si la intervención fuera por petróleo, habría ocurrido en 2019, cuando Guaidó tenía respaldo internacional y PDVSA aún respiraba.

Pero esperaron. Hasta que la amenaza real se consolidó :  Control chino de minerales, fábricas iraníes de drones y militares rusos dirigiendo entrenamientos.  El umbral se rompió


- El Pentágono cruzó su línea roja cuando entendió que los misiles que podrían amenazar su territorio se fabricaban con minerales extraídos bajo control chino, en Venezuela, con protección de inteligencia rusa. Eso no es soberanía. Es una plataforma hostil integrada a menos de 2.000 kilómetros del Comando Sur.

Por eso los ataques no tocaron pozos ni refinerías. Golpearon bases, telecomunicaciones, radares y el corazón del régimen. No querían controlar recursos. Querían desmantelar amenazas.


≠ La verdadera guerra es por minerales

- En abril de 2025, China restringió exportaciones de tierras raras en represalia por aranceles de EE UI. Con ello demostró que estaba dispuesta a usar la cadena de suministros como arma geopolítica.

Venezuela se volvió pieza clave. No por su petróleo. No por su gobierno. Por sus minerales.

El Pentágono no opera con discursos. Opera con mapas de riesgo. Y Venezuela, en 2026, era un punto de intersección entre recursos estratégicos, infraestructura militar adversaria y redes logísticas incontrolables.

Trump habló de petróleo porque esa narrativa es comprensible. Pero el Pentágono no planifica con base en discursos. Lo hace con base en amenazas.

Venezuela no fue intervenida por crudo. Fue intervenida por su rol en la nueva arquitectura del poder global: minerales, armas y presencia hostil combinada. El petróleo es la excusa. La geoestrategia, el verdadero guion.


*** Carolina Restrepo Cañavera

domingo, 4 de enero de 2026

Cubanos muertos en Venezuela


Por Omar Torres.

Murieron por la dictadura equivocada

Murieron cubanos. Sí. Pero no murieron por Cuba. Murieron al servicio de una dictadura, o peor aún, de dos.

Cuando Donald Trump dijo sin rodeos que cubanos perdieron la vida protegiendo a Nicolás Maduro, no estaba narrando una tragedia nacional: estaba describiendo una consecuencia política. No eran médicos en misión humanitaria. No eran obreros. No eran civiles atrapados en un bombardeo. Eran hombres enviados a blindar a un narco-régimen, sosteniendo con armas un poder criminal que no era el suyo.

Murieron defendiendo a Maduro. Murieron defendiendo a Cilia Flores. Murieron defendiendo un sistema que ha saqueado a Venezuela y que durante años sostuvo artificialmente a la dictadura de Cuba. Eso no es heroísmo. Eso es mercenarismo de Estado.

La narrativa del régimen cubano siempre ha sido la misma: “misiones”, “solidaridad”, “internacionalismo”. La realidad es otra: exportación de control, inteligencia y fuerza represiva. Hoy fue en Caracas. Ayer fue en África. Mañana quién sabe dónde. El patrón no cambia: se envían cubanos a servir intereses ajenos, se cobra en petróleo, dinero o favores políticos, y si mueren… silencio.

Aquí no hay mártires. Aquí hay instrumentos. Que nadie se confunda: eran cubanos por nacimiento, pero no representaban al pueblo cubano. Representaban a un aparato de poder que los entrenó, los envió y ahora —como siempre— los borrará del relato. No habrá lista de nombres. No habrá honores reales. No habrá explicación a las familias. Porque reconocer esas muertes sería admitir lo evidente: que La Habana convirtió a sus ciudadanos en carne de cañón geopolítica.

Trump fue claro: Cuba protegía a Venezuela porque de ahí salía su sustento. Esa frase desnuda toda la operación. No era ideología. No era solidaridad. Era dependencia. Y cuando la operación estadounidense cayó como un martillo, esa dependencia se pagó en sangre cubana… defendiendo un régimen extranjero.

El gobierno cubano, fiel a su cobardía estructural, no confirma ni desmiente. Calla. Porque admitir esas muertes sería aceptar que mientras el cubano de a pie pasa hambre, otros cubanos mueren custodiando dictadores millonarios en países ajenos.

Esta no es una crónica para llorar. Es una crónica para señalar responsabilidades. Murieron cubanos, sí. Pero murieron del lado equivocado de la historia. Y los culpables no están en Washington ni en Caracas: están en La Habana, donde se decide quién vive, quién muere y quién nunca existió oficialmente.

Las dictaduras siempre hacen lo mismo: usan a los suyos, los gastan, y luego los olvidan. Esta vez no. Esta vez hay que decirlo claro, sin romanticismo ni consignas: murieron defendiendo la opresión.

#Cuba
#DictaduraCubana
#Maduro
#NarcoDictadura
#CubaVenezuela
#Dictaduras
#Regímenes

sábado, 3 de enero de 2026

No es guerra, es justicia,es la detención de un criminal

 


Por Mario Vallejo

Lo ocurrido en la madrugada de hoy no fue una guerra. Fue una operación policial internacional, dirigida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos a través de la DEA, con apoyo logístico y tecnológico del Departamento de Defensa. Precisa. Quirúrgica. Sin épica hollywoodense ni daños colaterales innecesarios.

El objetivo fue claro: neutralizar los centros militares del régimen y proteger, hasta donde era humanamente posible, a la población civil. Maduro y su pareja no cayeron por accidente: fueron detenidos antes de esconderse, sacados de su guarida y puestos a disposición de la justicia. Fin del mito. Comienza el expediente.

Trump, en minutos, despejó la gran incógnita que nos rondaba a muchos: el “día después”.

Porque el verdadero peligro nunca fue solo el chavismo, sino lo que podía venir tras su colapso. La experiencia del llamado “gobierno interino” dejó una lección amarga: improvisación, voracidad y mediocridad vestidas de salvación nacional. Aquello no fue transición; fue saqueo con discurso.

Las elecciones de 2024 confirmaron el error: una designación a dedo, sin mérito ni liderazgo, recicló al mismo ecosistema que ya había demostrado incapacidad moral e intelectual para manejar siquiera la ayuda humanitaria, mucho menos un país devastado. Ese camino llevaba directo a una Venezuela fracturada, empobrecida y eternamente inestable. Una caja de Pandora con pasaporte diplomático.

Por eso el punto de quiebre llegó cuando Trump habló de algo distinto: control directo del proceso de reconstrucción por parte de Estados Unidos. Ahí dejamos la liga amateur y entramos en las Grandes Ligas.

La referencia implícita fue clara y poderosa: Japón después de 1945. Estados Unidos no improvisó. Designó a Douglas MacArthur como Comandante Supremo, desmilitarizó el país, reformó su estructura política, económica y jurídica, preservó símbolos para garantizar cohesión social y sentó las bases de una democracia funcional. El resultado está a la vista: una potencia mundial.

MacArthur no administró ruinas; diseñó futuro.

Trump propuso algo similar para Venezuela: liderazgo directo, restitución de la propiedad privada, reconstrucción institucional y uso del sector energético como locomotora del crecimiento. “Make Venezuela great again” dejó de sonar a consigna y empezó a parecer un plan.

En ese momento reaparecieron los nombres borrados por el chavismo: Andrés Sosa Pietri y el proyecto energético de los noventa, Franklin Brito y la dignidad aplastada por el Estado, los miles de empresarios despojados por decreto y bayoneta. La memoria también es una forma de justicia.

El mensaje fue inequívoco: permitir que el comunismo criminal se consolide en Occidente no es neutralidad, es complicidad. Y esta vez, detrás de la acción, hubo inteligencia estratégica, no improvisación; gente capaz, no operadores; planificación, no consignas.

Falta camino, sí. Quedan detalles, riesgos y decisiones complejas. Nadie sensato canta victoria definitiva.

Pero hoy, por primera vez en mucho tiempo, el optimismo no es un acto de fe sino una hipótesis razonable.

La mejor noticia para iniciar el año.

 





La mejor noticia.

ÚLTIMA HORA: Maduro y su esposa han sido capturados, confirma Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó la madrugada de este sábado que Nicolás Maduro y su esposa han sido capturados por fuerzas estadounidenses tras una operación de gran escala en Venezuela. 

En su mensaje en su red social Truth Social, Trump aseguró que ambos fueron trasladados en avión fuera del país y anunció que ofrecerá más detalles en una conferencia de prensa programada para las 11:00 a. m. (hora del Este) en Mar-a-Lago.


#lovisteconelsargento