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lunes, 7 de mayo de 2012

Esta orilla & La otra orilla


"Dicen que viene llegando", cuidado con tu optimismo

La canción de este joven trovador es más que elocuente porque en ella se refleja muy bien cómo nos ven los de allá a los que andamos por acá.

Si el problema fuera  por las orillas y no por las diferencias, sino existieran tantos tiburones y tantas amargas sales que agrietan las heridas, sino existieran tantas y tantas cosas que ensanchan este mar que nos separa, no tendríamos razones para discrepar de los ilusos que creen en los cantos de sirenas sobre la reconciliación entre cubanos, entonados por la alta jerarquía de la iglesia católica al  servicio del régimen castro comunista  que nos separó.

Nosostros, los de acá, siempre fuimos  los malos, por eso  nos bautizaron como  gusanos,  escoria, traidores, apátridas, contra revolucionarios, etc., fuimos los malos allá porque no aplaudimos las mentiras, no apoyamos las expropiaciones, confiscaciones, intervenciones, nacionalizaciones,  los robos al descaro. Somos y fuimos los malos porque no comulgamos con la manipulación, la demagogia, los abusos. Somos los malos porque  no aceptamos las imposiciones, el lavado de cerebro, la miseria a todas horas. Fuimos allá los fracasados, los que no tuvimos voz ni voto. Allá nunca aceptaron nuestros retos, nuestros desafíos, nuestra desobediencia. Nunca los de allá han entendido que preferimos estar acá en esta orilla, porque escogimos  vivir sin patria, pero sin amos.

 A la vuelta de los años los gusanos se han convertido en productivas   mariposas comunitarias, las escorias en marielitos simpáticos  a los que ya no se les condena por ser homosexuales y hasta se les ofrecen servicios especiales para cambios transexuales a  bajos costos,  los balseros son emigrantes económicos que van y vienen cargando con  "de todo un poco", muchos de los que se ganaron el bombo se han convertido  en mulas de carga de las agencias castristas, compitiendo con otros venidos por otras vías y con otras intenciones Los que no salimos en esos éxodos masivos, y tuvimos que esperar largos años por un permiso de salida, no estamos en el limbo. Tambien  fuimos y somos los malos, sobre todo los  que estamos en esta orilla dispuestos a defender al imperialismo yanqui, al mismo imperialismo que nos abrió sus brazosy nos brindó la ayuda necesaria para rehacer nuestras vidas partiendo desde cero, ya que los buenos de allá nos despojaron de lo poco que pudimos acumular durante los largos años que estuvimos obligados a trabajar para el único empleador existente en aquel entonces en la isla: el Estado Socialista  Cubano.

Hace tiempo que los mandatarios mafiosos moncadistas descubrieron el filón de oro que brilla en esta orilla donde se trabaja, se lucha y se vive con  decoro. Como la familia es la familia y la sangre siempre llama, nos agarraron por el cuello, por ahí nos han encadenado y nos han manipulado otra vez. Aunque estamos acá seguimos siendo parte de la legión de esclavos del clan de Birán. 

Desde hace años las remesas familiares se han convertido en un gran negocio para  el régimen castrista, pero ahora que Hugo Chávez se les está acabando, claman por incrementar el reencuentro, la reunificación familiar,  los viajes y  las remesas, el turismo y los desiguales intercambios culturales entre las dos orillas. Están con el agua al cuello y se han lanzado, desesperadamente, a pescar tontos útiles en esta orilla.

Le han cambiado la semántica a la palabra reconciliación. Ahora resulta que los malos de acá tenemos que reconciliarnos con los "buenos" de allá. Nos quieren arrebatar el derecho que tenemos los de acá y los de allá, a diferenciar amigos de enemigos. Yo  nunca me peleé con mi pueblo,  no tengo que reconciliarme con los cubanos de allá, ni tengo que confesarme ante una iglesia que se ha puesto al servicio de la dictadura castrista, ni tampoco he olvidado el sagrado lugar que representa para mi  la tierra donde nací, aunque no ha sido mi patria por más de cinco décadas ya que unos mafiosos me la robaron. Simplemente me niego a reconocer como gobierno legítimo al régimen castro comunista que desgobierna la isla de Cuba. Nunca me reconciliaré con los mandatarios castristas, nunca me reconciliaré con el ejército de oportunistas y de Hs de P que  mantienen y sostienen al régimen mafioso moncadista que ha destruído física y moralmente a la que una vez fue mi patria. 

Lo digo y lo repito, no entro en esa comparsa que está organizando la iglesia castrólica dirigida por el cardenal Ortega, con ese llamado a la reconciliación nacional a través de un diálogo en el que solo caben todos los cubanos respetuosos ¿? que estén dispuestos a cooperar con el régimen que una vez los condenó al destierro, al exilio o a residir  en tierras extranjeras. Resulta que también le han cambiado la semántica al adjetivo respetuoso, porque respetuosos son, según ellos, los aduladores, oportunistas, desvergonzados e inescrupulosos cubanos en esta orilla, que ya han sido  captados y embriagados con los cantos de sirena y están dispuestos a cooperar y ayudar a prolongar la existencia del raulato. Como no quepo en esa definición de respetuosos, ni entro en esa ficticia reconciliación y cooperación entre "buenos y malos", entre "mafiosos  y los auto proclamados cubanos de buena fe, democráticos liberales", soy y seré,  una irreverenda irrespetuosa e irreconciliable, y lo digo con el  infinito orgullo de estar acá, en la otra orilla, bailando en la misma salsa de Celia Cruz y no tan ingenua como  W. Chirino que hace años pensó y cantó "ya viene llegando", porque sé que, al paso que vamos, el sociolismo cubano pica y se extiende.
Esperanza E Serrano
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Revisando Youtube  encontré otra canción del mismo trovador con el mismo tema.
 Aclaro que Frank Delgado es de la misma escuela trovadoresca de Silvio y Pablo, con canciones manifiestamente apologistas al castro comunismo. Frank es un producto de esa mal llamada revolución, pero como la realidad es más fuerte que el miticismo que le han inculcado a los de su generación, y la trova a fin de cuentas se nutre de la realidad cotidiana, en su repertorio también hay temas que tratan las relaciones familiares entre de los de allá  y  los de acá, relaciones en las que predominan la dependencia económica de los de allá de con sus familiares de acá



Letra de la canción (llena de simbolos, de confusiones y de verdade)


Vivir en casa de los padres

Ya sabes como son los padres
que piensan que no acabas de crecer,
siempre pendientes de tus amistades
y el libro que te acabas de leer.
Están seguros porque me educaron
y me pusieron todas las vacunas
que tengo que aguantarles cada una,
que me halen las orejas delante del vecindario,
que si hablo, que si digo, que si pienso
que si tengo que entregarles la mitad de mi salario.
Y aunque me porto bien y ya soy grande
hay que pedir permiso pa' salir
y regresar antes que den las doce
porque aunque toques no te van a abrir.
Pero en casa yo me siento cual vergel
aunque hay gente que me dice
que esto parece un cuartel.

Mándame una remesa
pa' no caer en el pozo.
Mira que se están muriendo
mis tíos más poderosos.

La casa la vamos llevando
con lo que produce la guarapera.
El viejo que sabe torcer tabaco
y la vieja que es tremenda curandera.
A veces dirigimos un deporte
o destilamos un alcolifán.
Pues ya no dependemos de esos tíos
que por reírles la gracia nos mandaban el dinero.
Ahora dependemos de nosotros
y de la buena voluntad de mis hermanos que se fueron.
Quiero llegar a los setenta y cuatro,
que en mi casa es el promedio de vida
comiendo bajo en proteína y grasa
y haciendo mucha bicicleta fija (o china).
Pero en casa yo me siento como en casa,
aunque hay gente que se casa
para irse de mi casa.

Mándame una remesa
pa' no caer en el pozo.
Mira que se están muriendo
mis tíos más poderosos.

Ahora tengo un nuevo invento
para que mi familia sobreviva:
le alquilo un cuarto a esos primos lejanos
que gustan de nuestro estilo de vida.
Y aunque la casa está algo apuntalada
conserva todavía su majestad.
Nosotros nos quitamos la comida
porque andamos calculando un negocio a largo plazo
y les tocamos música divina
pa' que vayan con el tiempo asimilando los garbanzos.
Yo sé que en tu casa no hay apagones
y siempre está repleta la alacena,
que puedes expresar tus opiniones
y hay muchos más canales en tu antena.
Pero en casa yo me siento como en casa,
calabaza, calabaza,
cada uno a hacer un flan.

Mándame una remesa
pa' no caer en el pozo.
Mira que se están muriendo
mis tíos más poderosos.

1 comentario:

Simon-Jose dijo...

http://baracuteycubano.blogspot.com/2012/05/pedro-corzo-el-cardenal-cubano-jaime.html

Despues de leer el articulo, no dejes de ver el video.
Esta es la posicion que sobre Reconciliacion debemos tener y defender todos los cubanos.
Te quiere
Simon Jose.