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lunes, 5 de marzo de 2012

Un leve poema de amor: Un alto en el camino.



Voy de prisa por la vida,
 bebiendo sorbo a sorbo,
amargo o dulce,
lo que ella me regala...

Hoy hago, por ti,
un alto en el camino
para decirte:
Te amo.

Llegaste sin previo aviso,
sorprendiste mi otoño llenando
mi abandonado jardín
de frescas rosas y alegres mariposas.

Tenuamente cobijaste
mis noches de invierno,
ahuyentaste  el frío
de mis insomnes madrugadas,
sustituiste a la alondra que cantaba,
al amanecer, en mi ventana.

Me devolviste la risa..
Las ilusiones...
Los sueños olvidados
en la gaveta de lo prohibido...

Y me fui enamorando de ti
como quien se enamora
de la brisa del mar
que se desliza por el cuerpo,
zalamera,
penetrando por cada poro
de la desnuda piel...

Brisa de mar,
frescura de la mañana,
olas que se rompen
 en la lejana playa,
aire de mar que llega suave,
firme, transparente,
sembrando instintos,
deseos incontrolables...

Y me fui acercando a ti
acariciando tu rostro,
besando tus labios...

Descubrí en tus negras pupilas,
la fuente de mi vida,
y te estoy queriendo así:
Lentamente...
Suavemente...
Locamente...
Eternamente.
Esperanza E Serrano

8 comentarios:

Ibis García Alonso dijo...

Hermoso poema, estimada Esperanza. No sé mucho de poesía, y de amor, más o menos (partiendo de la premisa de que ningún amor es igual a otro, en realidad todos sabemos “más o menos” de amor); pero sí, me gustó la poesía.
Ahora, tendrás que perdonarme por salirme del tema de tu post, pero es que en algún lugar quería dejarte mi felicitación y, sobre todo, darte las gracias por el profundo, sincero, doloroso, pero hermoso comentario que compartiste en el artículo Madrigales de madrugada, de Ondina León, en el blog Guitáfora, de Josevelio. Me identifiqué mucho con tu comentario porque, como tú, también lucho por esquivar las noticias, lucho por olvidar millones de cosas, dolorosas todas, relacionadas con Cuba. A veces lo creo imposible. En fin… También quería compartirte que casualmente pagué y repagué mi universidad haciendo el “servicio social” durante tres años en tu hermosa pero destruida Isla de Pinos (perdóname, pero no me gusta llamarla por el nombre que le pusieron los castristas). Mi primer puesto de trabajo/esclavo fue en el poblado de Cocodrilos, así que te podrás imaginar que tuve la oportunidad de conocer parajes vírgenes y hermosos de tu islita, y hasta en dos o tres ocasiones admiré el cielo y la tierra trepada en el Faro de Carapachibey. Sin comentarios esa visión. Luego me mandaron a La Fe, La Demajagua, Nueva Gerona, lugares en los que conocí parajes muy desolados, tristes, inmensamente pobres, deshechos todos por la mano del castrismo. Y sí, quiero olvidar. Olvidarlo todo: los malos y hasta los buenos recuerdos (estos últimos porque no quiero sufrir de nostalgia). Quisiera olvidarlo todo. Pero no puedo. Y me temo que este sueño/pesadilla recurrente (que me mantiene cautiva tanto en momentos de vigilia como de sueño) solo tendrá fin cuando Cuba sea libre. Únicamente.
Gracias, Esperanza.
Un abrazo.

Esperanza E. Serrano dijo...

Gracias, Ibis por tu visita y por tus palabras.
Estoy de acuerdo contigo en lo que me dices de la Isla.
Desgraciadamente el régimen castro comunista oficializó ese nombre, y así se le conoce actualemente en el mundo entero: Isla de la Juventud. Le cambiaron el nombre con el único objetivo de manipular la historia y contar las cosas a su manera.
Durante la década del 60 la Isla era la Siberia de Cuba. El Presidio Modelo se convirtió en un infierno, en un verdadero campo de concentración. Hay historias espeluznantes de cómo los esbirros castristas asesinaban a sangre fría a los que se negaban a cumplir sus absurdas órdenes.
Aquella situación provocó un rechazo enorme en todo el país. La situación se iba tornando dificil para la orquestada revolución cubana. El numero de presos crecía por días y las manifestaciones de rebeldía de los mismos era una amenaza. Miles de hombres enfurecidos podían provocar una situación imposible de controlar por los carceleros del nuevo régimen. El exilio podía aprovechar cualquier disturbio dentro de la isla para luchar contra el régimen. Para evitar eso y para "limpiar" esa imagen decidieron convertirla en un municipio especial con planes de desarrollo en los que involucraron a jóvenes de todo el país. Luego se consolidó la idea de cambiarle el nombre para borrar las siniestras historias ocurridas en Isla de Pinos en esa nefasta década de 1960. Para ello crearon el plan de las 90 escuelas en el campo, en las que concentraron niños, adolescentes y jóvenes de todo el país.
He publicado algunos post sobre la Isla en este blog y también en http://miscelaneas-cubano-americanas.blogspot.com.
Sin tu quererlo también fuiste parte de esos planes. Allá te mandaron a cumplir tu servicio social como egresada universitaria. Seguramente tú creías que aceptando tal decisión, te sentirías sin deudas morales con ese régimen y que le ibas a pagar tu carrera. Tu fuiste victima de esa manipulación.
Este tema es amplio.
En estos días trataré de escribir más sobre la Isla. Alli vivi 23 años, los mejores de mi vida por la edad y los peores por las condiciones de vida y de trabajo.
Viví momentos buenos y momentos muy duros que me marcaron para siempre.
Trato de olvidar los malos y mantener frescos en mi memoria los buenos, asociándolos con las bellezas naturales que áun posee ese lugarcito al Sur de la isla grande.
Un abrazo
Espe

Ibis García Alonso dijo...

Te asiste toda la razón, Esperanza. Yo me gradué en el 92, de Logopeda, y si no me iba al lugar que me mandaron, no tendría valor mi título de egreso y, por lo tanto, nunca podría trabajar. Y luego los castrocomunistas se llenan la boca para decir que la educación es gratuita. Desde los once años trabajé como una esclava en la agricultura para pagar mis estudios: secundaria, pre y universidad; porque ni en la Isla escapé de la agricultura. Allí, cuando llegué (agosto del 92), existía un plan que le llamaban el 100 x 1, que no era otra cosa que a cada trabajador, del rubro que fuera, le correspondía mantener 100 matas de toronja. ¿Te imaginas? ¿Te acuerdas de las santanillas? Aquellas matas estaban llenas de ellas. Nunca olvidaré el dolor punzante que causaban aquellas diminutas hormigas. La primera vez que me picó una de aquellas (que eran distintas a las santanillas de Cuba) terminé en el hospital. Porque aquellas cosas no dejaban ronchas, pero como yo soy alérgica hice tremenda reacción. Y no obstante, me siguieron machacando con lo de mis 100 maticas. Cuando salí de allí, en el 95, mis pesadillas rondaban siempre el tema de que estaba en la Isla y que se me iba el barco o alguno de aquellos cometas rusos (viejos y llenos de parches) se hundía antes de llegar al surgidero de Batabanó. Recuerdos horribles. En fin, esperaré tu post sobre la Isla.
Otro abrazo.

Ruta Veintiseislaguagua.com dijo...

ISLA DE LOS DOLORES . YA NO ES DE PINOS O DE LA JUVENTUD . LA DICTADURA A LOGRADO QUE PERDIERAMOS EL SUEñO . Y QUE VIVAMOS CON EL DOLOR DE PENSAR QUE SOLO LEJOS DE LA PATRIA TENGAMOS LIBERTAD . AUNQUE SE NOS QUITE EL SUEñO . rANULFO .

Simon-Jose dijo...

Especial para ti.

http://www.youtube.com/watch?v=kfbZwRYmi4c

Besos.

Esperanza E. Serrano dijo...

Ibis, con razón detestas la Isla. Estuviste allí cuando comenzó la agonía mayor, en plena crisis económica eufemísticamente llamada por ellos "periodo especial en tiempo de paz".
Para esos años la Isla estaba llena de estudiantes africanos. Como ellos tenían dolares eran los que mejor vivian. Compraban en las shoppings y luego revendían las mercancias a los cubanos a precios altisimos(por esos años aun se mantenía la penalización del dolar para los cubanos).
Dicen que ahora las cosas se han puesto peores. Ya la Isla no es considerada municipio especial, ya no tiene planes especiales para atraer a la población. Ahora viven alrededor de 90 mil cubanos, en condiciones peores que la de los cubanos en el resto del país.Bien sabes que allí solo se entra por cielo o por mar, y la seguridad lo controla todo. Fiscalizan lo que entra y lo que sale.
Sali de aquel infierno en 1997 y no regresaré a él. Si he de morir lejos de mi patria, bienvenido sea ese momento, pero los demonios de aquel infierno no me atormentarán más.
Espe

Esperanza E. Serrano dijo...

Ranulfo, tienes toda la razón.
La Isla nuevamente será la Siberia de Cuba si continuan convirtiendo las edificaciones de las escuelas en el campo en centros penitenciarios. Actualmente en Isla de Pinos hay alrededor 20 de esos centros.
¿Le cambiarán el nombre oficialmente otra vez, o será el pueblo quien empiece a bautizarla como la Isla del Terror?
Un abrazo
Espe

María Eva dijo...

Muy bonito tu poema Esperanza, evoca el amor sereno, maduro y maravilloso que da paz y ternura.

Un abrazo,

María Eva.