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lunes, 3 de noviembre de 2025
Maravillas de la naturaleza humana
Maravillas de la naturaleza humana
El milagro de la miel
Cuentan
que en una ciudad lejana existía una colmena de abejas muy laboriosas y además
muy observadoras.
En
sus viajes mañaneros por la ciudad notaron que los niños no tomaban la leche
que sus madres les servían en el desayuno. Ellos la rechazaban, lloraban,
rogaban a sus madres para que les dieran jugo de naranja o de cualquier otra
fruta.
Las
madres insistían en que debían tomarla porque la leche contiene calcio, un
mineral muy necesario para el crecimiento y desarrollo de los huesos de los
niños.
Los
niños no lo creían y sin que ellas lo notaran se la daban a los gatos, la
tiraban por el tragante del fregadero o en el peor de los casos se la
derramaban encima.
Dolía
ver cuánta blancura se perdía cada mañana. Lo peor es que los niños iban en
ayuna para la escuela y más de uno ya se había desmayado a la hora del receso o
en alguna clase
Las
abejas sintieron que debían hacer algo por los niños. Celebraron una reunión
urgente para analizar la situación con la leche. Al unísono opinaron que el
problema estaba en su sabor y que éste se resolvería si le agregaban un poco de
miel para endulzarla y a la vez fortificarla. En las colmenas sobraba la miel.
La
miel desbordaba los panales y los vecinos no se percataban de eso.
Los
jardines estaban recién paridos. Abundaba el néctar de las flores. Hasta los
cocoteros estaban de fiesta, pero los mayores ignoraban esa maravilla de la
naturaleza.
Sin
que nadie lo notara, por voluntad propia de todas las colmenas, día a día, bien
temprano en la mañana cuando las madres servían la leche, llegaban las abejas y
depositaban deliciosas gotas de miel en cada taza de leche.
Ellas
llegaban sin anunciarse. Entraban por las rendijas de las puertas, por las
celosías de los patios, por las ventanas abiertas, por los agujeros del
entretecho… Nadie las veía. No había oídos para los zumbidos ni ojos para las
alas.
La
leche enriquecida por la miel era deliciosa, los niños la bebían con placer y
para sorpresa de las madres, pedían más. Satisfechos se levantaban de sus
sillas y muy alegres corrían para la escuela.
Se
acabaron los desmayos en las aulas y en el patio. Los maestros y hasta la
directora de la escuela, estaban muy felices al ver la alegría en las caritas
de los niños.
Las
personas mayores, los padres, ajenos al encanto de la leche, carentes de ojos
para ver las cosas aparentemente pequeñas, desconocedoras de las maravillas del
universo, comenzaron a creer que el cambio del sabor de la leche se debía a que
las vacas habían encontrado nuevos pastizales.
El
gobierno local no demoró en publicar elogios para los ganaderos. Las
autoridades creían que el cambio del sabor de la leche se debía al desarrollo
de la biotecnología del país, ya que esa leche era producida por una nueva raza
de vacas lecheras introducidas en el país, las vacas F-5. Una raza
superior.
Se
produjo una gran polémica porque los habitantes de la ciudad creían más en lo
que decían los ganaderos. Estos afirmaban que el cambio en la calidad y en el
sabor de la leche se debían a las bonanzas del clima propio de la primavera y
en las riquezas minerales de la tierra donde se originaban los pastizales; lo
cual contribuía a que el ganado estuviera bien alimentado, además hablaban de
la eficacia de los obreros encargados de las labores del ordeño de las
vacas.
Para
los padres y para muchos otros ciudadanos, el mérito era de los ganaderos de la
localidad, no del gobierno.
Se
produjo un gran ajetreo en la ciudad. Se repartían premios a los ganaderos. Se
tomaban fotos de las vaquerías, se hacían esculturas de las hermosas vacas F-5.
Reporteros de todo el mundo venían a ver las maravillas de la ciencia…
Pasaron
varios meses, se acabó la primavera, regresaron las lluvias torrenciales
alternando con el calor abrazador del verano, las rosas y las flores en los
jardines perdieron su encanto.
Nadie
pensó en las abejas.
Con
el ir y venir todos los días se fueron gastando las alitas. Encontrar y libar
el néctar de las flores para convertirlo en miel se hacía cada día más difícil.
Las colmenas empobrecieron, ya los panales no estaban repletos de miel y
las obreras estaban cansadas, enfermas algunas morían. Llegar hasta las tazas y
derramar las gotas de miel era casi imposible, aunque muchas seguían
intentándolo.
Llegó
el nefasto día en el que todas las abejas decidieron descansar, se quedaron
dormidas en pleno verano. Nadie lo notó. Muchas murieron por falta de agua y
por el cansancio de los últimos meses
Cuentan
que otra vez los niños volvieron a rechazar la leche. Estaban de vacaciones y
se negaban a desayunar. Las madres trataban de obligarlos a tomársela, pero
ellos insistían en que no la necesitaban y salían corriendo, derramándola sobre
la mesa.
Los
mayores comenzaron a inquietarse. Otra vez el sabor de la leche había cambiado.
Otra vez se armó la gran polémica.
Unos
decían que se las vacas se habían contaminado con virus extraños introducidos
en el país por agentes enemigos. Se rumoraba que había brotes de bacterias en
los campos. Otros afirmaban que se habían encontrado hongos venenosos mezclados
con las hierbas.
Muchas
discusiones, investigaciones científicas, muchas inquietudes sin respuestas
acertadas, mucho alboroto para nada, el sabor de la leche cada día era peor.
Las
esculturas de las vacas se quedaron olvidadas en muchos talleres, otras servían
como tiro al blanco de los tirapiedras de los muchachos del vecindario.
Más
de un vaquero temió que le retiraran su medalla de Vanguardia Nacional.
El
gobierno local poco a poco se fue desentendiendo del problema hablando de otras
cosas y hasta la prensa se olvidó de este tema.
Las
abejas dormían y todo volvió a la normalidad, incluyendo el desmayo de los
niños en los patios, en la playa, en los ríos y en toda la comunidad.
Esperanza
E Serrano,
3
de noviembre 2025
Lutz,
Fl
sábado, 1 de noviembre de 2025
Denuncia
Te invito a firmar la petición en el enlace
La causa
NOSOTROS EL PUEBLO CUBANO sufrimos un lento genocidio que cada dia crece. Carente de alimentos, de medicinas, sin poder dormir por la falta de electricidad, con el calor y los mosquitos. Viendo como nuestros hijos, familiares y amigos se enferman y mueren por carecer los hospitales de lo básico. Y ahora este huracán Melissa...
El nivel de desesperación de los cubanos ya pasa todo límite, mientras el gobierno no hace nada efectivo por arreglar ese caos que ha propiaciado con sus políticas totalitarias y excluyentes, que no produce ni deja producir. No les importa nada. Y genera leyes y normas que cada vez oprimen más al pueblo. Nos han robado la soberanía, la libertad y la vida.
Los cubanos no podemos por nosotros mismos quitarnos estas cadenas. Han sido 65 años de perfecionamiento de un aparato represivo de terror que paraliza. Una casta que roba para sí misma los recursos públicos y en su desprecio, se ha desatendido de esa poblacion a la que indujo a la dependencia total del gobierno.
Estamos pidiendo a los presidentes democraticos del mundo y en especial al señor Presiente de los Estados Unidos de America, Sr. Donald Trump, que repita la ayuda de 1898 y nos brinde su apoyo humanitario directo (sin pasar por el gobierno que siempre lo roba o lo vende), ayuda que debe ser la necesaria, incluída la invasión de tropas de la OEA y la ONU, o de sólo el poderoso ejército del vecino del norte, en caso de que el gobierno cubano, en su egosimo infinito politicamente motivado, se niege. USA es un pais querido por los cubanos, casa amable y solidaria de miles y miles de nosotros, ciudadanos o residentes, aunque el NO elegido gobierno de Cuba ha hecho todo lo posible porque fuera lo contrario, mintiendo y tergiversando la historia. NOSOTROS EL PUEBLO de Cuba estamos muriendo lentamente de hambre, enfermedades curables con un mínimo de recursos, y sobre todo de angustia diaria y desilusión. Ayúdenos, Presidente Trump. Su secretario de Estado, el cubano de corazon Marcos Rubio, conoce bien lo que nos esta matando, y quiénes son.
WE, THE CUBAN PEOPLE, are suffering a slow genocide that grows worse every day. We lack food and medicine, we can't sleep because of power outages, we suffer from the heat and mosquitoes. We watch our children, family, and friends die because hospitals lack basic supplies. And now, Hurricane Melissa...
The level of desperation among Cubans has reached new heights, while the government does nothing effective to fix the chaos it has created with its totalitarian and exclusionary policies, policies that neither produce nor allow others to produce. They don't care about anything. And they create laws and regulations that increasingly oppress the people. They have stolen our sovereignty, our freedom, and our lives.
We Cubans cannot break these chains on our own. For 65 years, a paralyzing and repressive apparatus of terror has been perfected. A ruling class that steals public resources for itself and, in its contempt, has neglected the population it has induced into total dependence on the government.
We are asking the democratic presidents of the world, and especially the President of the United States of America, Mr. Donald Trump, to repeat the aid of 1898 and provide us with direct humanitarian support (without going through the government that always steals or sells it out). This aid must be all that is necessary, including an invasion by OAS and UN troops, or by the powerful military of our northern neighbor alone, should the Cuban government, in its boundless, politically motivated selfishness, refuse. The USA is a country beloved by Cubans, a friendly and supportive home to thousands upon thousands of us, citizens or residents, even though the unelected government of Cuba has done everything possible to make it otherwise, lying and distorting history. WE, THE PEOPLE of Cuba, are slowly dying of hunger, curable diseases requiring minimal resources, and above all, of daily anguish and disillusionment. Help us, President Trump. Your Secretary of State, the Cuban at heart Marco Rubio, knows well what is killing us, and who is responsible.
jueves, 30 de octubre de 2025
Testimonio del paso dé Melissa
🇨🇺
SAGUA DE TÁNAMO: EL DÍA EN QUE EL AGUA SE TRAGÓ LAS CASAS
En Sagua de Tánamo, al norte de la provincia de Holguín, el amanecer trajo un golpe imposible de asimilar. Donde anoche había hogares de dos plantas, esta mañana solo se ven los techos asomando sobre el agua. Todo lo demás —paredes, muebles, recuerdos— está sepultado bajo un manto marrón de lodo y silencio.
🌊 EL RÍO QUE DEVORÓ UN PUEBLO
El río Sagua de Tánamo, desbordado por las lluvias torrenciales del huracán Melissa, se salió de su cauce con una fuerza nunca antes vista. En cuestión de minutos, el agua subió más de dos metros y arrasó con barrios enteros. Las corrientes rompieron muros, arrancaron cercas y arrastraron vehículos y animales.
Familias enteras tuvieron que refugiarse en los techos durante la noche, viendo cómo sus casas desaparecían piso a piso. “Nos quedamos con el alma en la garganta”, relató una mujer desde el tejado donde pasó la madrugada con sus dos hijos pequeños. “Oíamos los gritos, el crujir de las casas cayendo, pero no podíamos hacer nada.”
💔 LO PERDIDO NO TIENE REEMPLAZO
El panorama al amanecer es de destrucción total. Los residentes caminan descalzos entre el barro tratando de reconocer lo que queda de sus hogares. Los que lograron rescatar algo lo secan al sol sobre las planchas de zinc que antes eran techos. Otros solo guardan silencio frente al vacío.
En Cuba, donde no existen seguros de propiedades ni de automóviles, lo que el viento y el agua se llevaron queda perdido para siempre. No hay compensación, no hay garantía, no hay manera de recuperar los años de esfuerzo que una noche borró.
“Esto no se mide en dinero —dice un anciano—, se mide en vidas rotas. Todo lo que construí en 40 años se lo tragó el río en 40 minutos.”
⚠️ UNA TRAGEDIA SIN CIFRAS
Las autoridades aún no han publicado cifras oficiales, pero los daños son inmensos y hay reportes de desaparecidos. La zona continúa incomunicada, sin electricidad ni acceso terrestre. Los equipos de rescate locales hacen lo posible con escasos recursos: lanchas improvisadas, cuerdas y tractores.
Mientras tanto, los pobladores intentan dejar constancia de lo ocurrido. A pesar de la falta de medios y conectividad, muchos han tomado fotos y videos para documentar la magnitud del desastre, temerosos de que el dolor quede sepultado junto con el barro.
🌧️ SAGUA RESISTE
Entre el fango y las ruinas, todavía se escuchan voces llamando por nombre a los desaparecidos. Los niños miran el agua que cubre las calles donde antes jugaban. Los mayores intentan mantener la calma, esperando que el nivel del río baje y deje ver lo que aún puede salvarse.
Sagua de Tánamo es hoy un símbolo de la tragedia que azota a todo el oriente cubano. Un pueblo devorado por el agua, pero no por la resignación.
Porque incluso entre la destrucción, la gente sigue viva, sigue junta, y sigue de pie.
#HuracánMelissa #Holguín #SaguaDeTánamo #Cuba #Emergencia #Desastre #Inundaciones #SOSCuba
Ayuda humanitaria a Cuba desde EEUU
🇺🇸 Así entregará Estados Unidos la ayuda humanitaria a Cuba tras el huracán Melissa
Ayuda humanitaria de Estados Unidos a Cuba tras el paso de Melissa
🚨 #ÚltimaHora | La dictadura cubana responde al gesto de EE.UU.
📢 Tras el ofrecimiento de ayuda humanitaria anunciado por Marco Rubio, el régimen de La Habana confirma que entró en contacto con el Departamento de Estado.
🇺🇸 Washington aclara: la ayuda será directa al pueblo cubano, a través de ONGs e iglesias, sin pasar por el gobierno.
💬 “Estamos en espera de precisiones sobre cómo y en qué manera están dispuestos a ayudar”, escribió Carlos Fernández de Cossío (MINREX).
🌪️ El anuncio llega en medio de la crisis por el huracán Melissa, que ha dejado inundaciones y graves daños en el oriente cubano.
💥 ¿Aceptará La Habana la ayuda sin control político?
El silencio de Bruno Rodríguez mantiene la incógnita abierta.
#Cuba #HuracanMelissa #MarcoRubio #AyudaHumanitaria #EEUU #MINREX #NoticiasCuba #CrisisEnCuba #UltimaHora #LaHabana
miércoles, 29 de octubre de 2025
Socialismo..Estado Fallido. los cubanos opinan.
No hay alimentos, no hay medicamentos, las viviendas se derrumban, la industria está paralizada, no se garantiza agua, ni gas, ni electricidad, la agricultura y la industria no garantizan alimentos suficientes, los ancianos están desprotegidos, la inflación crece indeteniblemente, miles y miles de cubanos escapan del país en un éxodo migratorio descontrolado.
Escasea la fuerza laboral en muchos sectores vitales. El país enfrenta una crisis epidemiológica sin recursos para hacerlo. El comercio exterior es casi nulo. El país está endeudado con muchos acreedores extranjeros y ha perdido todo acceso a créditos. El pueblo ha dejado de creer en las excusas tradicionales y en abrumadora mayoria no apoya la gestión del gobierno sin embargo no se puede manifestar y tiene miedo incluso a quejarse en voz alta, tampoco puede cambiar su destino mediante el ejercicio de sus derechos políticos pues no está legalizada o contemplada ninguna otra opción política.
La otrora "tranquilidad ciudadana" ha pasado a ser intranquilidad y ahora abundan las drogas, los asaltos y los delitos contra la vida de las personas. La información no es clara, ni suficiente, ni completa, ni real, siempre subordinada a la propaganda política en pos de garantizar la imagen de la gestión gubernamental. El gobierno sólo propone medidas dirigidas al control de la economia y el rescate del cadáver de la empresa estatal dejando clara la falta de voluntad política para transformar la realidad económica del país. De todo esto me surge una sola pregunta:
Ok...aunque no se ve nada bien, no somos un estado fallido .....pero .....Que más se necesita para declarar fallido a un estado?
Manuel Viera, 27/10/25
martes, 28 de octubre de 2025
Una mujer perdida en sus memorias
Sofia
Sentada en su vieja poltrona, escondida detrás de las coloniales rejas, día a
día, Sofía mira pasar los transeúntes. A veces su mirada se pierde
tras las viejas fachadas y ya sus ojos no ven nada de lo que pasa debajo de su
ventana.
Se
escapa por el largo camino de los recuerdos, de las cosas idas o vividas. A
veces se le confunden las fechas, y siente que todo se repite día a día, como
si el tiempo le jugara una mala pasada, como si se hubiera detenido en una
larga jornada, en este lugar donde todo permanece estático y las personas
actúan como robots movidos por un discurso interminable, monotemático y
aburrido que ya a nadie emociona ni confunde, porque es el discurso heredado, por los nuevos jefes, del monarca Fidel Castro a sus súbditos; muerto y aún sigue ordenando más y más sacrificios y ya no hay
formas de apretarse el cinturón sin que se desgarren las costillas.
Más
de medio siglo ha pasado desde que los rebeldes barbudos bajaron de la Sierra.
Entraron en las ciudades prometiendo un cambio, declarando “una revolución
hecha por lo humildes, para los humildes y con los humildes”.
Los
pobres humildes cayeron en la trampa de las promesas, creyeron que al fin había
llegado "el mesías" que les resolvería sus problemas. Lo
aplaudieron con entusiasmo y lo apoyaron en todas sus decisiones arbitrarias en
contra de los ricos, sin tener en cuenta los atropellos, los abusos, las
confiscaciones de bienes, los fusilamientos, el destierro forzado y muchas
medidas más que en contra de aquellos infelices dictaba el líder enfurecido,
sembrando odio, sed de venganza, desunión incluso entre las familias.
Las
masas entusiasmadas cumplían ciegamente las órdenes de aquel endemoniado "mesías"
que les prometía un futuro luminoso lleno de bonanzas, prosperidad, con una
nueva sociedad igualitarista, sin discriminación, sin prostitución, sin
miserias, sin corrupción. Les prometía y les hacía trabajar y luchar en todos
los terrenos, incluyendo las guerras “internacionalistas" guerrilleras y
solidarias... Esfuerzos y sacrificios del presente -que nunca pasa por ser
presente- en aras de un futuro mejor -que nunca llega por ser futuro- Todo
supeditado al supuesto objetivo de crear una Cuba socialista, superior a
cualquier sociedad moderna capitalista
Sofía
busca y rebusca y no encuentra que fue lo que se trabó en el intento, aunque
desfilan día a día en sus recuerdos los primeros juicios, los paredones de
fusilamientos, la renuncia del Comandante Hubert Matos, la desaparición
de Camilo Cienfuegos, la alfabetización y su estribillo, de “estudio,
trabajo, fusil” las tres opciones de aquel momento. Sofía recuerda
las llamas que convirtieron la tienda El Encanto en cenizas… las movilizaciones
por Playa Girón y los cubanos que vinieron a pelear en contra de los barbudos
revolucionarios. Invasores mercenarios, como les llamó " el mesías",
obviando que eran también cubanos con todo el derecho de luchar por la patria
perdida.
por
su mente desfilan las imágenes y los miedos de aquel octubre del año 62 y la
crisis de los misiles, que por poco desata la tercera guerra mundial.
Luego desfilan confusas imágenes de los
alzados del Escambray y de la Sierra del Rosario. Imágenes que se confunden con
los recuerdos de Julián, su hijo mayor, que se fue en un bote pesquero con su
mujer y sus dos niñas, y ella llorando por temor al mal tiempo, y sus dos
pequeñas nietas tan contentas porque iban a conocer la nieve.
Otra
vez las lágrimas empañan sus recuerdos por aquel día que se quedó llorando por
el hijo, culpado de traidor, de gusano apátrida, el hijo y su familia
condenados al destierro… Recuerdos que se mezclan con otros ocurridos veinte
años después, cuando volvieron a encontrase en una visita de apenas unos días.
Le duele pensar en su hijo Julián, en sus nietas perdidas para siempre por
habitar en mundos diferentes…
Otra
vez desfilan imágenes de los remotos primeros veinte años marcados por las
tantas guerras en países en los que Cuba, a penas un punto en la geografía, era
considerada como un faro y guía de América Latina, Asia y África por su
cacareaba “Gran derrota del Imperialismo Yanqui en América”. Uno de los países
que se coló en la vida de todos los cubanos por aquella época, fue Angola…
Para
Sofía Angola es mucho más que un país de negros africanos. Angola es el
recuerdo imborrable de su nieto Adriano…
Las
lágrimas se escapan involuntariamente. Sus pasos por el tiempo la llevan a la
última vez que vio su rostro... Cuando partió con su uniforme verde olivo sólo
tenía diecisiete años y su cabeza llena de sueños. Adriano partió pensando que
el servicio militar pasaría rápido. Soñaba con el mar y con los barcos en los
puertos. Adriano quería ser marinero mercante y recorrer el mundo para
regresar a la isla cargado de regalos para todos.
Pero
Adriano se fue a la guerra, a cumplir una misión internacionalista y allá quedó
su sangre derramada en vano… Al cabo de diez años le entregaron la cajita
sellada, les dijeron que en ella venían los restos del muchacho. Era una cajita
pequeña, de madera forrada de negro. Era igual a las diez mil cajitas que
llegaron de regreso a casa allá por los años 90, como última remesa de la
guerra en Angola.
Adriano
no fue escogido para representar su ciudad en el cementerio donde descansan los
restos de los mártires ilustres. Sólo catorce, de aquellos diez mil muertos en
Angola regresados en cajitas, fueron enterrados en el mausoleo de los héroes.
El pobre muchacho ni siquiera era militante de la juventud comunista de Cuba
cuando perdió la vida. Era uno más del montón, un joven adolescente cubano
cumpliendo un servicio militar obligatorio.
Adriano,
otro joven cubano muerto en una guerra en un país extraño.
Adriano,
un pobre recluta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
Por
esa época, el gobierno cubano estaba empeñado en librar guerras de “liberación”
en tierras lejanas para exportar la revolución fidelista_ socialista, en los
países de tres continentes: Asia, África y América Latina, unidos por su odio
al desarrollo de las potencias capitalistas, y sobre todo, por su odio a
Los Estados Unidos de América. Era la época del sacrificio por el
internacionalismo proletario…
Sofía,
como la gran mayoría de las madres cubanas, nunca ha comprendido por qué el
gobierno cubano ha mandado y continua mandando a los jóvenes a
pelear y / o a cumplir misiones especiales en tierras
extrañas si siempre se han necesitado brazos fuertes,
vigorosos para trabajar y sacar la patria del estancamiento en que
ha caído por los desastres y fracasos de planes y más
planes que desde 1959 no acaban de dar resultados económicos satisfactorios
para que los pobres dejen de ser tan o más pobres que antes.
Como
un relámpago pasa ante ella el año del esfuerzo decisivo, seguido por el
fracaso de la zafra de los diez millones…
No
puede evitar pensar en Chile y en el azúcar donado al gobierno de Salvador
Allende.
De
las seis libras de azúcar por persona de la cuota mensual, quitaron una para
donarla a Chile
Han
pasado más de treinta y cinco años de los acontecimientos del Palacio de la
Moneda en 1973. Hace más de quince años que Augusto Pinochet entregó el
gobierno de Chile a la democracia, pero esa libra de azúcar no regresa a la
cuota, que se ha quedado ya reducida a cuatro desde el periodo especial de los
años 90.
El
azúcar, que tantas vidas ha salvado en estos años de crisis. De nada vale que
el agua con azúcar, caliente o fría, sea lo único que puedan tomar muchos
cubanos para comenzar el día.
El agua de zambumbia, hecha con azúcar prieta es
parte de “lo nuevo” de estos tiempos. Se ha impuesto en contra de gustos
y costumbres por la falta de pan, galleta mantequilla y una buena taza de café
con leche… ¿Quién se acuerda que el café con leche y el pan con mantequilla era
el desayuno predilecto del cubano en otros tiempos?
Son
tantas y tantas las costumbres y tradiciones alimentarias cubanas que se han
perdido en estos más de cincuenta años de constantes escaseces, que ya nadie se
acuerda del café con leche ni de las frutas jugosas que se encontraban a
montones en cualquier lugar.
Han
pasado décadas y décadas en lo mismo: acostarse y levantarse
pensando dónde y cómo conseguir la comida del día…
Torpes
y mal alimentados andan esos cuerpos que caminan como autómatas cargando una
jaba plástica en la que echan lo que encuentren, a su paso, así sea en el latón
de la basura de los barrios donde viven los que tienen mucho: los que compran
en la shopping y no se sientan tras las ventanas de una habitación en ruina, a
ver pasar la muchedumbre como jaurías deambulando por las calles en busca de
comida.
Muchedumbre
que no le importa las absurdas
leyes que la privan de los más elementales derechos humanos, leyes que de
tan ambiguas y absolutas, declaran ilegales a los nacidos en los campos y
ciudades de otras provincias, si se atreven a mudarse para la capital aunque
sea para un barrio de ¨”quita y pon”; de esos que abundan en los
alrededores de La Habana donde hay niños que no tienen el derecho al
litro de leche que le venden en la bodega a los otros, iguales a ellos, menores
de siete años, que han tenido la suerte de nacer legales en la ciudad en
ruinas.
Los
ojos de Sofía están marchitos y agotados de ver tanta miseria en la que cinco
décadas atrás era una de las zonas más alegre de La Habana: Prado y Neptuno, calles
famosas también por el chachachá de Enrique Jorrín que la Orquesta Aragón
inmortalizó con su estribillo: La engañadora.
Desde
su vieja y destartalada ventana, Sofía mira y mira y aunque no encuentre nada
nuevo, ella sigue fiel, como un vigía oteando el horizonte, aunque nadie
entienda qué puede mirar una señora, de más de setenta años, detrás de su
ventana. A nadie le preocupa su existencia, pero ella está ahí: firme,
esperando para ser de las primeras, en ver lo que ha de llegar algún día, a
pesar del discurso oficialista y de la monotonía que persiste en enterrarla cada
día…
Esperanza
E. Serrano
Julio
2010
lunes, 27 de octubre de 2025
La rosa del Ruiseñor
La rosa del Ruiseñor.
Piedras
Si las piedras pudieran hablar
Nos contarían historias fugaces
movidas por las ruedas del tiempo.
Golpes y caídas, rodar y rodar
Y seguir y acampar en lugares desiertos,
Durmiendo en el fondo de un río,
De un mar o tal vez de un océano.
Quizás algunas se escondan
debajo de la almohada de un nlño
que sueña en convertirlas en diamantes
de finos colores, preciosos regalos
para la niña de trenzas largas
que le sonríe a la salida de la escuela…
Piedras, retazos de rocas,
Esperanza E Serrano
domingo, 26 de octubre de 2025
Fidel Castro,un dictador de ultratumba
Un dictador de ultratumba.
Un comentario de:
Luis Alberto Ramirez.
En una publicación de BIG, firmada por Klarecon, se enumeran los dictadores más letales de la historia: Adolf Hitler, José Stalin, Mao Zedong, Pol Pot, Leopoldo II de Bélgica, Kim Il-Sung, Idi Amin, Benito Mussolini, Francisco Franco, Saddam Hussein, Muammar Gaddafi, Nicolae Ceaușescu, Mengistu Haile Mariam, Enver Hoxha y Fernando Marcos. Una lista larga, oscura y sangrienta… pero curiosamente incompleta. Falta un nombre que debería figurar entre los primeros: Fidel Castro Ruz, el hombre que, aun muerto, continúa gobernando los destinos de una nación que dejó arruinada y sumisa.
Resulta llamativo que se omita a quien impuso en Cuba una dictadura que ha sobrevivido más de seis décadas. Castro no necesitó exterminar millones para destruir la vida de un pueblo; le bastó con encarcelar, fusilar y desterrar a quienes pensaban distinto. Fue un maestro del control social, un dictador de guante ideológico, capaz de disfrazar el hambre y la represión con discursos interminables sobre justicia y soberanía.
Cuando Fidel Castro tomó el poder en 1959, Cuba era una de las economías más prometedoras del hemisferio. Tenía un PIB per cápita superior al de España, una clase media creciente, un sistema educativo y sanitario en desarrollo, y una infraestructura moderna. Diez años después, ya era (con excepción de Haití) el país más atrasado del Caribe. Las nacionalizaciones, la planificación centralizada y la persecución de toda iniciativa privada convirtieron a una isla próspera en un campo de sobrevivencia colectiva.
Castro exportó su ideología como quien exporta tomates: envió a miles de jóvenes cubanos a morir en Angola, Etiopía, Nicaragua y otros escenarios extranjeros, en conflictos que nada tenían que ver con el destino de su pueblo. Al mismo tiempo, dentro de Cuba, mandó al paredón a sus opositores, llenó las cárceles de disidentes, y provocó un éxodo masivo que vació a la nación de más de dos millones de sus hijos en los primeros años de su mandato.
Pero lo más siniestro de Fidel Castro no fue su capacidad para destruir, fue su talento para perpetuarse. Ninguno de los dictadores mencionados en la lista de Klarecon gobierna después de muerto. Hitler cayó con su Reich, Stalin con su terror, Franco con su dictadura, y Mao con su revolución. Castro, en cambio, logró lo impensable: murió en su cama, con honores, y dejó tras de sí un sistema que sigue oprimiendo, vigilando y censurando bajo el mismo discurso con que él justificó sus crímenes.
Hoy, su imagen aún preside instituciones, plazas, escuelas y medios. Su pensamiento, una mezcla de dogma y delirio, sigue siendo política de Estado. Y su legado no es otro que una nación empobrecida, dividida, envejecida y exhausta.
Los millones de muertos de Stalin, Hitler, Mao o Pol Pot no pueden compararse numéricamente con los de Fidel Castro, no porque el dictador cubano fuera menos cruel, sino porque no tuvo tantos habitantes a su alcance. De haberlos tenido, probablemente su obra habría sido igual de devastadora.
La historia, tarde o temprano, pone cada nombre en su sitio. Y cuando se hable de los dictadores más letales, no solo por las muertes que causaron, sino por la duración de su daño, Fidel Castro tendrá que figurar como el único que sigue gobernando desde la tumba.
Katungo.
miércoles, 10 de septiembre de 2025
A young woman lay dying
By Ken Blackwell
A young woman lay dying in front of five adults. She was bleeding out, her life pouring onto the ground, and they did nothing. Not one person rushed to her side.
Not one pressed their hands on her wounds.
Not one lifted a finger to save her.
They just sat there, watching as her final moments slipped away.
That is not just failure. That is moral collapse.
And here is the truth nobody in the media wants to say out loud: if the roles had been reversed—if the victim had been a young Black woman and the bystanders were White—you know exactly what would have happened next.
Every news outlet would be blasting the story nonstop. Hashtags would be plastered across every social media feed.
Marches would be organized before the sun went down.
Activists would be demanding “justice” and politicians would be tripping over themselves to get on TV.
But because she was White?
Silence.
No national outrage.
No hashtags.
No protests.
Just silence.
This is not just cowardice—it is the reality of America today.
A country that decides who gets attention, who gets sympathy, and who gets remembered based not on what happened to them, but on their race and whether their death can be twisted into a political narrative.
Iryna Zarutska didn’t only die from a knife wound.
She died because our society has been poisoned to the point where people looked at her bleeding out and decided she wasn’t worth saving. That her life didn’t fit the script. That helping her didn’t matter.
Think about that. A young woman’s final breath, and the people closest to her in that moment—who could have made the difference between life and death—just stared. No urgency. No instinct to help. Just cold indifference.
And we wonder why this country feels broken.
When a society conditions people to see one group of victims as “worthy” and another group as disposable, this is what happens.
People become numb.
They hesitate. They weigh whether stepping in will be celebrated or condemned.
They ask themselves not, “How do I help?” but “Is this the kind of victim that counts?”
That is evil.
The knife killed Iryna. But the sickness of indifference killed her too. The sickness of a culture that rewards outrage only when it’s politically useful. The sickness of leaders and media who light fires of division but ignore tragedies that don’t serve their story.
This young woman’s death should haunt us as a nation.
It should wake us up to how far we’ve fallen. We have to ask ourselves: what kind of people stand by and watch someone die?
What kind of country allows some victims to be forgotten because they don’t fit the narrative?
Her blood cries out for justice—not just against the man who killed her, but against a culture that looked away.
Iryna deserves to be remembered.
She deserves to have her story told.
And if there is anything good left in us as a nation, it will be found in whether we let her death mean something, or whether we allow it to vanish into silence.
She was not disposable.
She was not nothing.
She was a daughter of God, a human being with infinite worth, and she was failed by both the man who stabbed her and by the people who stood and watched.
domingo, 7 de septiembre de 2025
En memoria de mi gran amor.
"Cerré mis ojos para no verte partir,
apreté mis labios para no decirte Adiós!"
I
Adentro la Lluvia
Adentro la lluvia está sonando fuerte.
Es lluvia de huracán embravecido;
lluvia de alfileres dentro de mi vientre.
Lluvia que llega abriendo llagas;
sembrando la sensación del vacío
infinito por ese algo que se quedó
inconcluso, y a veces se asoma a mí,
a reclamarme para que detenga
este viaje de otoño sin regreso.
Afuera la lluvia quiere romper mis puertas,
quiere arrebatarme las sombras
que se quedaron grabadas en las paredes,
y en los troncos de los celosos árboles
que una vez fueron testigos de tu risa
en aquellos días de travesuras locas,
cuando aún no pensábamos en el otoño.
En este otoño que veíamos tan lejos,
tan imposible de tocar nuestras mejillas;
al que le poníamos antifaces de luna llena,
en aquellas tardes de junio de mucho sol,
cuando quedábamos atrapados
bajo la enredadera de los sueños,
y las horas se iban mientras nosotros
las vivíamos en otra dimensión,
con nuestros cuerpos fundidos,
alegres lujuriosos,
protagónicos de espasmos y escalofríos
divinos que nos llevaban más allá
de nosotros mismos en cada orgasmo.
Ahora que no estás para compartirlo,
se ha colado en mí esta lluvia ciclonera
para entregarme este otoño vacío
como premio por mis burlas a la vida,
cuando reía como dueña del universo
al sentir tus manos en las mías,
tus besos en mis labios...
y mi cabeza en tu hombro.
!No quiero este regalo de la lluvia!
Mis manos se cierran para no tocarlo,
pero ella lo ha puesto dentro de mi cuerpo.
Me aferro a mis instintos.Quiero salvarme
de la inercia de este largo camino
y le grito a esta lluvia que no quiero
ese regalo tan pesado,que se lo lleve lejos!
Ella es sorda.
Ella no escucha...
sigue de largo y aquí lo deja,
clavado en mi pecho...
Fort Myers 2008
Esperanza E Serrano
En memoria de mi gran amor que se fue a la eternidad y aún sigue vivo en mi.
viernes, 5 de septiembre de 2025
Cuando una ballena azul muere
Cuando una ballena muere… no es el final. Es el comienzo.
El cuerpo de una ballena no flota para siempre. Eventualmente, se hunde — lento, silencioso — hacia el fondo del océano.
A esto se le llama un “whale fall” (caída de ballena).
Y allí, en las profundidades, ocurre algo asombroso.
El cuerpo de una sola ballena se convierte en un refugio de vida.
Durante décadas, alimenta a cientos de criaturas marinas: tiburones, cangrejos, pequeños carroñeros y formas de vida únicas que no existen en ningún otro lugar.
De una muerte, nace un ecosistema completo.
De la muerte, brota la vida. Callada. Abundante. Sagrada.
Pero hay más.
Durante toda su vida, las ballenas absorben carbono de la atmósfera.
Y cuando mueren y se hunden, ese carbono se va con ellas al fondo del océano, donde queda atrapado durante siglos.
Incluso en la muerte, ayudan a enfriar un planeta que se calienta.
Incluso en silencio, nos protegen.
Y mientras viven… cantan.
No con palabras, sino con sonidos tan poderosos que pueden viajar miles de kilómetros bajo el mar.
Las madres cantan a sus crías.
Algunos grupos recuerdan a quienes han perdido.
Otros esperan a los que se quedan atrás.
Sus canciones no son solo comunicación.
Son conexión.
El corazón de una ballena azul es del tamaño de un automóvil pequeño.
Y cuando se sumerge a lo más profundo…
late solo dos veces por minuto.
Como si nos susurrara:
Mantén la calma.
Ve profundo.
Muévete con gracia.
Alguna vez, los marineros temieron a las ballenas como monstruos.
Hoy sabemos la verdad:
Son gigantes gentiles.
Guardianes de los océanos.
Portadores de memoria.
Así como los elefantes enseñan compasión en la tierra,
las ballenas la susurran en el agua.
Y ambas nos enseñan:
La grandeza no grita.
Canta. Guía. Y cuando llega el momento…se entrega, convirtiéndose en algo aún más grande...🧡
De la web
martes, 5 de agosto de 2025
Preguntas
Dónde estás rostro mío,
Te busco desesperadamente
Y no te encuentro.
No estás en casa,
No estás en las rosas del jardín,
Ni en los pétalos abandonados
A su suerte por doquier.
Te busco en las alas de las mariposas,
En el trinar de las aves,
En los troncos donde grabé mi nombre,
Pero no estás. Te he perdido.
No estás en la arena
Ni en las olas del mar…
Hay una melodía enredada
en mi cabello, pero mi rostro,
Mi rostro está, perdido.
Los tomeguines del patio
Están asustados
Busco un espejo, lo enfrento
Y tampoco te encuentro, rostro mío.
Mi rostro de ojos brillantes
Y mejillas tiernas…
Ese que me muestra el espejo,
Ese rostro pálido, triste, lánguido,
De mirada serena,
Con arrugas en la frente
Y alguna que otra mancha en la nariz,
No, ese no es mi rostro.
Esa vieja desgreñada
Que se metió en el espejo,
No soy yo…
Yo soy ardiente,
Yo soy morena
Yo soy alegre,
No ando desgreñada…
Tiro el espejo,
Se rompe,se vuelve añicos,
Sigo de largo buscando
Mi rostro…
Al cabo de unas horas perdidas
Recuerdo y pienso, pienso
Y mis neuronas se despiertan…
Ya sé dónde está!
Está escondido en el viejo baúl,
Allí se quedó olvidado
La ultima noche
Que te vi pasar…
Esperanza E Serrano
Tampa, Fl
2022
domingo, 3 de agosto de 2025
¿Donde están mis raíces?
En resumen, ¿Donde están mis raíces?
Nací en Banes, un pequeño pueblo en la Bahía de Nipe en la provincia oriental de Cuba.
A los 16 años me fui a estudiar a La Habana.
Ocho años después, ya graduada de la Escuela de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, me trasladé a la entonces Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud)
En la Isla viví 22 años. Mi juventud se perdió en sus calles y en sus pueblitos de campo mientras trabajaba en áreas relacionadas con mi especialidad en arte y literatura en diferentes centros de la dirección de Cultura de la Isla
En 1997 sali legalmente y definitivamente de Cuba, llevo 28 años y medio viviendo en la Florida, Estados Unidos
No me critiques si me siento más floridana que cubana, y mas americana que banense.
Creo que mis raíces se perdieron hace muchos años de tanto perigrinaje en busca de una vida mejor.
No me quejo, creo que a pesar de todo soy muy afortunada.
Tengo una linda familia, un hogar, donde reina el amor, La tolerancia, la empatía, la alegría y muchas cosas más logradas con años de trabajo y de entrega total.
Esa es la razón por la que cada día, le doy gracias a Dios por todo lo vivido y por seguir viva, disfrutando de este gran regalo que es la vida en sí misma., que no es perfecta porque si lo fuera sería demasiado aburrida, monótona y tediosa.
Esperanza E Serrano.
Lutz, Fl, 2025






