Translate

lunes, 5 de diciembre de 2016

Cuántas rarezas relacionadas con el finado.



Murió el viernes, lo cremaron el sábado. El domingo supuestamente la familia estaría reunida para el último adiós.El lunes y el martes el pueblo le rindió homenaje en la Plaza Cívica (mal llamada Plaza de la Revolución)  El pueblo capitalino quedó sorprendido y bastante desilusionado ya que,  tras largas horas de espera para ver las cenizass,  dentro del mausoleo de la Plaza sólo habia una foto del comandante de su època guerrillera, flores, trofeos y una guardia de honor. Las cenizas estaban en una sede de la FAR.
Los cubanos tuvieron que firmar en un libro  comprometiéndose a defender el régimen socialista impuesto en la isla por los hermanos Castro. Se habilitaron varios libros  en diferentes lugares del país para realizar una gigantesca recogida de firmas como constancia  de la  voluntad del pueblo cubano a mantener el castro-socialismo como única forma de gobierno en el país. No eran libros para manifestar condolencia por la pérdida de un ser humano, aunque en este caso se tratara del tirano simbólicamente amado por un pueblo incondicional a sus leyes absurdas y a sus caprichos.

El miércoles las cenizas salieron de la sede de la FAR iniciando un recorrido por una ruta trazada desde La Habana hasta Santiago de Cuba.Largo y tedioso viaje que duró más de cuatro días con paradas programadas en algunas provincias. Sorprendentemente los militares que custodiaban las cenizas tuvieron que bajarse y empujar el carro  en una parte del trayecto porque éste  se rompió antes de llegar a Santiago de Cuba.
Una vez en el cementerio de Santa Ifigenia Raúl Castro, rodeado de un grupo reducido de mandatarios extranjeros, despidió el duelo con un breve discurso asegurando que, cumpliendo la última voluntad de su hermano"el nombre y la figura de Fidel Castro no serán utilizados para denominar lugares públicos, calles o plazas ni se levantarán monumentos, bustos o estatuas en su memoria". Según  Raúl, Fidel no quería que los cubanos, después de su muerte, desarrollaran un culto a su personalidad. Algo sumamente extraño ya que en Cuba, mientras estuvo vivo, solo se podía hacer lo que él ordenara. Su palabra estuvo siempre por encima de todo incluyendo  la ley la cual modificaba a su antojo.

 La cripta donde han depositado las cenizas parece una gran piedra hueca que  pretende aparentar humildad y solo consigue despertar indiferencia. Involuntariamente la vista de los visitantes se pierde por los alrededores  en busca de algo más significativo.

Mandacre se acabó, no más dobles, se murió el que quedaba.

Se finó el coma andante. En su honor  Cuba estuvo de luto por 9 días. Un luto impuesto a la población con toques relevantes por arrestos a los disidentes en contraste con algún que otro ataque de histeria en un pueblo confuso que no sabía si reir o llorar.

 En el exilio los nueve días han sido de fiestas, las redes sociales han estado casi unitemáticas coloreadas por los encontronazos entre exiliados anticastristas y los infiltrados camuflageados, y los choques no muy violentos con los confundidos que un día son exiliados y al otro revolucionarios nostálgicos del castrocomunismo.

Con esto no termina la historia.Quedan muchas dudas en el aire. Se crearán mitos o tal vez leyendas, se inventará y reiventará la historia en dependencia de quien la cuente.
Por lo pronto sigo pensando que todo eso ha sido una gran farsa y que tal vez tenga algo que ver con el hecho de que Donald J Trump es el presidente electo en Estados Unidos, lo cual significa grandes cambios en la política de este país en todos los niveles
Esperanza E Serrano

Publicar un comentario en la entrada