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lunes, 11 de enero de 2016

Un misil estadounidense en Cuba: El misil inerte enviado por error a Cuba no contenía explosivos.

misil

EEUU se toma “muy en serio” caso del misil que acabó en Cuba
El cohete no contiene explosivos
Preocupa que Cuba comparta la tecnología con enemigos de EEUU
Marco Rubio afirma que el Congreso debió ser informado


El Gobierno aseguró este viernes que se toma “muy en serio” el caso de un misil sin carga explosiva que fue enviado a España en 2014 y utilizado en unos ejercicios militares de la OTAN pero que terminó involuntariamente en Cuba, en lugar de ser devuelto a EEUU.
“Este es un asunto que la Administración (estadounidense) se toma muy, muy en serio. Creo que por razones más que obvias”, dijo este viernes el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, al ser preguntado sobre la cuestión en su rueda de prensa diaria.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, se limitó a afirmar que las empresas estadounidenses son “responsables” de documentar sus planes logísticos en las entregas de material militar, así como de informar al Gobierno sobre cualquier desviación.
Un misil inerte de tipo Hellfire estadounidense fue enviado por error desde Europa hacia Cuba en el 2014 justo cuando Estados Unidos y Cuba estaban en medio de las negociaciones secretas que condujeron al actual acercamiento, informó The Wall Street Journal.
El misil inerte no contenía explosivos, afirmó el WSJ el jueves, pero hay preocupación de que Cuba pudiera compartir el sensor y la tecnología de orientación con potenciales adversarios de Estados Unidos, entre ellos Corea del Norte y Rusia.
El informe WSJ se atribuyó a “personas familiarizadas con el asunto” que permanecieron anónimas. Un funcionario estadounidense con conocimiento de la situación, que no estaba autorizado a hablar públicamente sobre el asunto y exigió el anonimato, confirmó su veracidad con la Associated Press.
De acuerdo con el Departamento de Defensa, el Hellfire, fabricado por Lockheed Martin, es un misil aire-tierra guiado por láser que pesa unas 100 libras. Puede ser disparado desde un helicóptero de ataque como el Apache o de un avión no tripulado como el Predator.
Congresistas del sur de Florida demandaron respuestas el viernes.
En una declaración conjunta, los representantes republicanos Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo, y el demócrata por Nueve Jersey Albio Sires dijeron que consideraban el asunto una “infracción muy grave” de la seguridad.
“El Congreso debe supervisar para determinar cómo el sistema de control de las exportaciones de Estados Unidos falló en prevenir esta grave violación, y si el aparato de espionaje de Cuba jugó un papel en esta adquisición Hellfire”, dijeron.
Durante más de un año que la relación entre Estados Unidos y Cuba se ha estado descongelando y los dos países restablecieron las relaciones diplomáticas, Estados Unidos ha tratado de recuperar el misil, informó el WSJ.
El funcionario estadounidense dijo a la AP que Lockheed estaba autorizado a exportar el misil simulado para un ejercicio de entrenamiento de la OTAN. El Hellfire inerte dejó el aeropuerto internacional de Orlando a principios del 2014 y fue enviado a Rota, España, para el ejercicio de la OTAN, según el diario.
Las personas familiarizadas con el caso dijeron al WSJ que después del ejercicio, por razones que aún no están claras, el misil comenzó un viaje por Europa. Se cargó en un camión en España por un transportista que se suponía iba a ponerlo en un vuelo Madrid-Frankfurt, y en Alemania se suponía que el misil iba a ser colocado en otro vuelo que lo devolvería a la Florida. En cambio, el misil se cargó en un camión operado por Air France y terminó en el aeropuerto Charles de Gaulle de París.
El WSJ dijo que por el momento la empresa de carga en Madrid fue capaz de localizar el misil, que estaba en un vuelo de Air France con rumbo a La Habana.
Ahora Estados Unidos está trabajando con Lockheed para tratar de obtener el dispositivo de vuelta, y el WSJ informó que también está investigando si la desaparición de los misiles fue un acto deliberado de espionaje.
El general de la Marina John F. Kelly, comandante del Comando Sur de Estados Unidos en Doral, pareció sorprendido al enterarse de que un misil simulado que contiene tecnología estadounidense sensible había terminado en la región, donde él es responsable de las actividades militares. D que no tenía “ni idea” acerca de su ubicación actual.
El funcionario estadounidense dijo a la AP que Estados Unidos no quiere que ninguna tecnología de defensa permanezca en un país proscrito, con independencia de si ese país pudiera utilizarlo o no. El funcionario dijo que preocupa más que Cuba pueda dar acceso al misil a países técnicamente más avanzados.
“Si es verdad, este es otro ejemplo grotesco de la ineptitud absoluta, rozando la negligencia criminal, de esta administración en su enfoque de la conducir las relaciones internacionales”, dijo Everett E. Briggs, Asesor senior de América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional durante Administración de George H.W. Bush.
No sólo sería una “amenaza inaceptable para la seguridad de Estados Unidos”, sino que “representaría el fracaso de la administración para conseguir la devolución del misil, una condición no negociable para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el régimen de Castro”, dijo Briggs, quien también sirvió como embajador de Estados Unidos en Honduras, Panamá y Portugal.
Estados Unidos y Cuba restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio del 2015 –unos 13 meses después de que funcionarios de Lockheed Martin se diera cuenta de que faltaba el misil inerte y que probablemente estaría en Cuba, según el diario. El WSJ dijo que la compañía notificó al Departamento de Estado en junio del 2014.
En una carta a la secretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, el senador republicano Marco Rubio dijo que “es asombroso e inexcusable que los miembros del Congreso estén leyendo de la posesión por Cuba de un misil estadounidense a través del periódico en lugar de usted o de otros funcionarios del Departamento de Estado”.
Rubio plantea una serie de cuestiones, incluyendo por qué la entrega del misil no era una condición para la eliminación de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y del restablecimiento de las embajadas en Washington y La Habana. Rubio también pidió una lista “de las ocasiones específicas en las que usted u otros funcionarios del gobierno de Estados Unidos han planteado esta cuestión al régimen de Castro”.
Dijo que era “vergonzoso” que “la administración, incluida usted, tratara aparentemente de retener esta información del debate en el Congreso y del debate público sobre la política entre Estados Unidos y Cuba”.
Un portavoz del Departamento de Estado se negó a comentar el viernes diciendo que estaba “restringido en virtud del derecho de comentar sobre los casos de concesión de licencias comerciales de defensa específicos”.
El Nuevo Herald

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